Mostrando las entradas para la consulta Primera Dosis ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Primera Dosis ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas

16 de enero de 2014

NARCOSIS: Arañazos a la realidad (MARKA, 1985)




NARCOSIS


Wicho García, cantante del grupo subterráneo Narcosis, responde esta entrevista publicada en el diario Marka, poco antes de la desintegración del trío. Su aporte en este proyecto iba por el lado musical, complementado con la propuesta del grupo de hacer canciones con un mensaje político. En el verano del 85 Narcosis ya había hecho historia tras grabar la maqueta "Primera Dosis" y participar en conciertos míticos como el Rock en río Rímac.






Archivo hemerográfico de Antena Horrísona








NARCOSIS:
arañazos a la realidad


Los efectos de la agresiva vida cotidiana se vislumbran claramente en el arte. Lima es un caos, y sabemos quiénes son los responsables; la informalidad está por todas partes. El rock en esencia no es nuestro, pero “Narcosis” se encarga de darle el sonido peruano: agresividad, frustración, desconfianza, elementos mezclados de una manera amorfa e impersonal. Si esa es la realidad habría que apuntar al cambio. Las siguientes son impresiones del cantante del grupo: Wicho García.

  
¿Por qué se considera “NARCOSIS” un grupo de rock anarquista?

Por el tipo de música, por la actitud de no estar con nadie sino con nosotros mismos, estar con la verdad que uno ve, decir lo que uno ve sin tapujos; en realidad anarquía más bien es lo que estamos viviendo. Todos están por su lado, a nadie le interesa nada. Eso es simplemente lo que queremos expresar.

  
¿Qué expectativas tienen?

Seguir componiendo. Este primer casete que grabamos está hecho en base a lo que hicimos desde el comienzo, lo más fuerte, lo más directo. En un inicio lo que había eran ganas de expresar, quizá por eso sea la fuerza del casete; pero lo que más nos interesa desarrollar es la parte musical, los arreglos y, desde luego, el fondo de la letra, que siempre serán las cosas que uno ve, siente y vive, porque eso de cantar cosas que no suceden no va con nosotros. Las canciones tienen que tener un mensaje, un contenido.


 ¿Qué transmiten sus canciones al público?

En este primer casete, generalmente, un mensaje político, la realidad política que uno vive y también algunos problemas de la juventud, la incomunicación y muchos factores más. Por ejemplo, hay una canción que habla de la corrupción dentro de la Policía y otra que habla de la represión, pero no la represión de los policías, sino la represión dentro de uno mismo. No solo vemos el problema de afuera, sino el que uno lleva dentro.


 ¿No crees que la represión provenga más bien del sistema?

Claro; es la represión al que nos somete el sistema. Desde temprana edad nos van metiendo ideas en la cabeza, cosas, que al final uno adopta la actitud “normal” del conformista: aceptar todo lo que se dice y vivir así porque la sociedad lo dice.


 ¿A qué público destinan ustedes sus canciones?

A todos en general. No pretendemos elitizar, ni que se dedique solo a un grupo de gente. Lo que buscamos es dirigir la música hacia todos lados.


 ¿Por qué NARCOSIS?

Fue el significado que le daba Hermann Hesse a la palabra de narcosis; es el estado al que llega una persona, en el que su cuerpo y alma se llegan a identificar totalmente.

  
¿Y qué tipo de música interpretan en realidad?

Es una música en la que expresamos lo que sentimos y vemos. Podría tomarse como música de protesta.

  
¿Han tenido problemas al haber incluido en su repertorio la canción “Sucios policías”?

Calculábamos que el día que nos pusiéramos a cantar “Sucios policías” en un lugar abierto, podría haber problemas, y llegaron. Esto fue el 17 de febrero de este año en el concierto de Rock en río Rímac. Fuimos los últimos en tocar. Había grupos invitados. Por lo general eran del Rímac y algunos de otros distritos. Como cantamos al final de la presentación, el público comenzó a pedir el tema. Nosotros al principio dudamos de hacerlo, pero al final accedimos. Luego de eso cuatro policías subieron al escenario a llevarnos, pero el público comenzó a gritar. Hubo convulsión, pero fueron los organizadores los que al final intervinieron para que nos soltaran.


Lo que hemos apreciado en el concierto que dimos, hace poco en la universidad San Marcos, es que la canción “Sucios policías” fue la que más respuesta tuvo por parte del público, debido quizá a que muchos los conocen muy de cerca.



FUENTE: Barriga, Carmen. “Narcosis”: arañazos a la realidad. (28 de mayo de 1985). En: Marka, p. 18.