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22 de diciembre de 2024

Fanzine Subterok (enero de 1986)

 

Subterok fue parte de las publicaciones impresas amateur que informaban sobre las actividades de los rockeros subterráneos. A manera de recopilación del año 1985, el fanzine publicó la historia de algunos grupos de la primera y segunda hornada (Autopsia, Narcosis, S de M, Radicales, etc.), contada por sus integrantes.   




















Archivo hemerográfico de ANTENA HORRÍSONA



31 de enero de 2021

Música subterránea (12/octubre /1985)

 



Archivo hemerográfico de MEMORIA CRÍTICA


Tras la controversia ocurrida el 21 de setiembre en el bosquecito de Letras de San Marcos (“Denuncia por la vida”), algunos de los grupos invitados volvieron a pisar la ciudad universitaria para presentarse en un evento organizado por los estudiantes de la escuela de Comunicación Social de la facultad de Letras. Este afiche, tomado del archivo de Memoria crítica, anuncia, entre otros, a algunos grupos etiquetados como “subterráneos” y de la corriente folklórica. El concierto se hizo el 12 de octubre y tuvo como anécdota, de acuerdo a testimonios publicados en el libro Se acabó el show. 1985, el estallido del rock subterráneo, el sabotaje con el corte de energía eléctrica cuando Guerrilla Urbana finalizaba su presentación. 


18 de enero de 2019

Guerrilla Urbana y la anti-Música (Marka, 1985)




GUERRILLA URBANA
 José Eduardo (guitarra) y Pedro K (voz)
Concierto en la Concha Acústica de Campo de Marte
2 de noviembre de 1985. Archivo fotográfico del diario La República



Una entrevista a José Eduardo Matute, guitarrista de Guerrilla Urbana, grupo de música punk y uno de los fundadores del rock subterráneo. Este es uno de los pocos documentos periodísticos de la formación original que luego cambiaría de nombre a Ataque Frontal, adoptando la velocidad y agresividad del hardcore.


Archivo hemerográfico de Antena Horrísona


Guerrilla Urbana
y la anti-música

Frente a la agresividad del medio se opone otra agresividad, la de los que se sienten aludidos. La música es un pretexto para que el grupo de rock “Guerrilla Urbana” lance su proclama de insatisfacción juvenil y negación de lo establecido. Los lectores dirán si Pedro (voz), Kimba (batería), Leo (bajo) y José Eduardo (guitarra) están en busca de algo. La conversación fue, precisamente, con este último.

El nombre que tiene el grupo, “Guerrilla Urbana”, tiene que ver con el momento que se vive en el país, ciertamente


La razón por la cual nuestro grupo lleva el nombre de “Guerrilla Urbana” es porque queremos que la gente piense y actúe por sí misma, creemos que nosotros somos una verdadera guerrilla urbana porque nuestra música y letra son agresivas, pero no con violencia física ni con terrorismo. No nos inspiramos en la situación que se vive en la zona de emergencia, el nombre surge porque es un ataque y el mejor nombre para ese ataque es Guerrilla Urbana.

¿Cuál es el objeto en el cual se inspiran al hacer sus canciones?
La inspiración es Lima, la gente, la mediocridad, la pasividad que se ve en ella y en todos los medios de expresión “… la vida se disuelve en una absurda pasividad, nuestros deseos se estrellan con los muros de esta puerca sociedad…”
Es el sistema el que aplasta a la gente y la cuadricula, te impone leyes, normas y no se puede tener la libertad que se quiere. Por eso no creemos en las normas que se dan, sino en nuestras propias reglas. … “Odio al sistema, que te impone una vida…”

¿Entonces en lo que crees es en la anarquía?
Sí, en eso creemos.

¿Crees que la sociedad pueda avanzar y desarrollarse si vive en anarquía?
Mira, la anarquía es lo único en donde el individuo puede realizar sus necesidades y sus aspiraciones con total libertad.

¿Qué pretenden conseguir como respuesta del público?
No pretendemos agradar de ninguna manera, sino todo lo contrario, buscamos removerlos, moverles el piso, no interesa que la música esté bien tocada, sino que tenga fondo y contenido. Lo que interesa es qué se dice y no cómo se dice.

¿Qué medios utilizan ustedes para difundir su música?
Nosotros tratamos de difundir nuestra música creando nuestros propios medios. No hemos acudido a la radio como medio de difusión porque para ellos no sería comercial nuestra propuesta. Si se pasara por radio conseguiríamos que se ponga de moda, pero mucha gente no entendería su contenido.

¿Han pensado difundir su música en sectores populares?
Sí, lo que necesitamos es difundirla en sectores populares, porque son estos los que no tienen acceso a los discos, revistas, cassettes, etc.

¿Crees que los sectores populares se identificarían con la música que realizan ustedes?
Yo creo que serían muchos los que encontrarían sentido a la letra de nuestras canciones.

¿Qué piensas tú de nuestra música folklórica como expresión propia?
A la música folklórica que tiene contenido la respeto, pero pienso que la letra de muchos valses criollos son muy frívolos porque siempre hablan del amor perdido, del engaño y son muy románticos.

¿Qué piensas del movimiento musical de la chicha?
Hay grupos de chicha que me gustan, por ejemplo Pintura Roja, la música que hacen me gusta aunque la letra no la considero muy importante. La chicha podría mejorar si tuviera letra más directa y música más agresiva.




FuenteBarriga, Carmen. Guerrilla Urbana y la anti-Música. En: Marka, 1.° de junio de 1985, p. 21.

31 de julio de 2018

LA HISTORIA DEL ROCK SUBTERRÁNEO (1985 - 1992)



Este recopilatorio, publicado el año 2010 por el sello “Ya estás ya”, presenta a algunos grupos de la denominada escena subterránea, cuyos inicios se remontan a 1983 pero que experimentaría una explosión dos años después. A partir de 1985 empiezan a publicarse las maquetas que testimonian la producción de canciones propias.

La muestra de este recopilatorio incluye a cultores de estilos derivados del rock y la música techno. 

Lo interesante es la inclusión de grupos de la variante antimusical (como ellos se consideraban) ruidista de fines de los ochenta.

Que esta historia sirva para conocer más sobre una época donde, pese a todas las carencias, había una actitud desbordante para hacerse de un instrumento y aporrearlo. 







DESCARGA EL COMPILADO DE
ROCK SUBTERRPANEO




LA HISTORIA DEL ROCK SUBTERRÁNEO 
1985 - 1992

NARCOSIS (Post-punk)- Represión

ZCUELA CRRADA (Post-punk)- La esquina es la misma

AUTOPSIA (Hardcore punk)- Esta es la democracia

GUERRILLA URBANA (Hardcore punk)- Vivo en una ciudad muerta

LEUSEMIA (Rock & roll)- Rata sucia

FEUDALES (Post-punk/Dark) - Angustia

PAISAJE ELECTRÓNICO (Techno)- X2 

VOZ PROPIA (Post-punk/Dark)- Espejo Quebrado

DELIRIOS KRONIKOS (Post-punk/ Pop)- Alucinación

FLEMA (Rock & roll)- Basura Humana

SOCIEDAD DE MIERDA (Ruido) - ¿Qué patria es ésta?

YNDESEABLES (Post-punk)- Escapa del control

CONFLICTO SOCIAL (Punk) - Rodeado de tanta basura

DEL PUEBLO (Folk Rock)- Te gustan mis medias

ERUCTO MALDONADO (Pop-core)- Lorena baila el mambo como ninguna

G3 (Hardcore punk) - Traicionado

ATAQUE FRONTAL (Hardcore)- Ya no formo parte de esto

KAOS (Hardcore)- Ayacucho, centro de opresión

KAOS GENERAL (Hardcore punk) - Kaos General

T DE COBRE (Techno industrial)- No, nunca 

EUTANASIA (Punk)- ¿Dónde está el presidente? 

ATROFIA CEREBRAL (Noisecore)- Visiones de Dolor

AUDICIÓN IRRITABLE (Noisecore)- Odio 

M.D.A. (Noisecore)- Sendero Luminoso 

MATERIA ORGÁNICA (Grindnoise/Hardcore)- Odio Social

CARDENALES (Post-punk/ New wave) - Esperanza de tu ser

LIMA 13 (Dark wave)- Belfegor

DICTADURA DE CONCIENCIA (Hardcore)- Masas

Outro







ATAQUE FRONTAL


G-3(1987)






VOZ PROPIA(1988)





T DE COBRE (1990)





AUDICIÓN IRRITABLE (1992)


19 de julio de 2018

GUERRILLA URBANA (1985)




JOSÉ EDUARDO (guitarra) y PEDRO K (voz)
Concierto en la Concha Acústica 
de Campo de Marte. 2 de noviembre de 1985
Archivo de diario La República 


Uno de los fundadores de la escena subterránea del Perú nacido como proyecto a fines de 1984 por iniciativa de José Eduardo Matute. Guerrilla Urbana fue uno de los primeros grupos de música hardcore punk junto a Autopsia y Pánico. Durante su existencia grabaron temas que serían publicados en cintas del extranjero. El casete compartido con Harina de Huesos Humanos (H.H.H.) publicado por el sello francés Jungle Hop International reúne todas las canciones producidas en 1985 con la formación original: Pedro K en la voz, Matute en la guitarra, Leo Scoria en el bajo y Kimba en la batería. Tocaron en conciertos como "Rock en Río Rímac", y en sitios como la Concha Acústica del Parque Salazar y de Campo de Marte.
Tras el despido del cantante se integra Silvio Ferroggiaro y, para que el nombre no se preste a confusiones (¡tocaban en la época en que el terrorismo acechaba la capital!), el grupo se refunda como ATAQUE FRONTAL, pero esa es otra historia.
En el año 2012 se publica un disco póstumo que recopila toda la historia de GUERRILLA URBANA e incluye el único concierto con integrantes de GUERRILLA URBANA y ATAQUE FRONTAL e
n el Nuclear Bar del centro de Lima.
Todos los temas fueron compuestos por José Eduardo Matute, excepto los que se indican en los créditos.









CLIC EN LA PORTADA PARA DESCARGA


GUERRILLA URBANA
Recopilatorio (2012)

VOLUMEN 1
Eres una pose   
Consignas Generales
(Música: José E. Matute; letra: Pedro K)
Memorias
Asco
Ya estamos hartos


GUERRILLA URBANA
Eres una pose   
Vivo en una ciudad muerta
(Música: José E. Matute; letra: Pedro K)
Consignas Generales 
Hazte cargo de ti mismo  
Eso es vivir
Ya estamos hartos
Quiero anarkía
   
Vivo en una ciudad muerta
Eso es vivir
Hazte cargo de ti mismo  
Sobreviviré
Ya estamos hartos
Eres una pose   
Se acabó el show


CONCIERTO DE REUNIÓN (2010)
Vivo en una ciudad muerta
Odio al sistema 
Sobreviviré 
Ya estamos hartos
Se acabó el show 








CLIC EN LA PORTADA

GUERRILLA URBANA / H.H.H.
Jungle Hop International (1986)

Eres una pose   
Eso es vivir
El sistema nos matará
Asco
Ya estamos hartos
Hazte cargo de ti mismo  
Vivo en una ciudad muerta
Consignas generales 
Memorias
Quiero anarkía








GUERRILLA URBANA en MAGIA, enero de 1986
Silvio(voz), José Eduardo(guitarra),
Leo Scoria (bajo) y Kimba Vilis (batería)
Foto: Dalmacia Ruiz-Rosas




GUERRILLA URBANA y ATAQUE FRONTAL
Concierto reunión
Foto: Martín Roldán Ruiz







RECOPILATORIOS INTERNACIONALES



 
S2D, SOUS DEUX DICTADURES
(S2D, 1985)

Recopilatorio editado en Francia
Tema: Ya estamos hartos






DURCHBRUCH HITZ Vol. 2
(DURCHBRUCH TAPES, 1986)

Participación de Guerrilla en este recopilatorio
alemán editado en cassette
Temas: Hazte cargo de ti mismo y Ya estamos hartos









DELIRIUM TREMENS #5
(DELIRIUM TREMENS, 1987)

Cinta recopilatoria editada en Suecia
Temas: Hazte cargo de ti, Sobreviviré
y Vivo en una ciudad muerta







TOUR DE FARCE
(EMPTY RECORDS, 1987)

El tema "Ya estamos hartos" incluido en el extended play compilatorio Tour de Farce, editado en 1987 por el sello alemán Empty Records.


24 de febrero de 2018

Rock subterráneo en Magia (enero de 1986)







¡ESCUCHA EL AUDIO DEL CONCIERTO!








LA CRUDA MAGIA DEL ROCK SUBTERRÁNEO

El 31 de enero el Centro de Arte Magia fue escenario del primer concierto de rock subterráneo en lo que va del año. Cerca de doscientas personas colmaron la estrecha habitación destinada para el festival en el que se presentaron cerca de quince bandas varias de las cuales eran debutantes: Eutanasia, Feudales, Sociedad Anónima, Conflicto Social, además de las ya conocidas Leucemia (sin Daniel F.), Flema (con nueva formación), Zcuela Crrada, Exodo, Erupto Maldonado. S de M, Guerrilla Urbana, Radicales y Delirios Krónicos.

El sonido de los equipos estuvo regular y la actuación de las bandas tuvo altibajos destacándose especialmente el nuevo grupo de "Cachorro" (ex Narcosis) Feudales, Exodo, Zcuela Crrada, y Guerrilla que, con Espátula (ex Autopsia) como nuevo vocalista, cerró la noche con un sonido muy bien ajustado y su reconocida fuerza.

El ambiente era muy estimulante: se distribuyeron fanzines y maquetas y todo estuvo cargado de una energía que hizo olvidar el tiempo de para que los grupos habían tenido desde diciembre del año pasado.

De todas maneras la impresión que me quedó es que hoy más que nunca es imprescindible que las bandas subterráneas se unan, en especial aquellas que por ser nuevas o por tener un estilo particularmente ruidoso y elemental tienen pocas probabilidades de ser invitadas a conciertos en los cuales los promotores siempre tienden a elegir a los grupos más conocidos y mejor estructurados musicalmente. De otro modo sólo les quedará la alternativa de refinar su sonido para que pueda competir en el mercado cosa que la mayoría no está dispuesta a hacer— o morir de inanición o, lo que es lo mismo, de falta de actividad. Y quizás los que deberían dar el ejemplo en este sentido son los grupos más experimentados y mejor definidos ideológicamente.


Fuente: La cruda Magia del rock subterráneo. En: Esquina (1), mayo de 1986, pp. 16-17.

17 de septiembre de 2016

¡ROCK Y DINAMITA! (La República, noviembre de 1985)


Este reportaje aparece en un momento donde el rock subterráneo llamaba la atención de propios y extraños. Las imágenes corresponden al concierto en la Concha Acústica del Campo de Marte, el 2 de noviembre de 1985, con la participación de grupos como Leusemia, Guerrilla Urbana, Sociedad de Mierda y Eructo Maldonado.



Archivo hemerográfico de 
Antena Horrísona

¡Rock y dinamita!:
Apogeo de achorados…

En las últimas semanas el rock subterráneo limeño se ha convertido en la “comidilla” de todos los capitalinos (jóvenes y no tan). El motivo: dos conciertos relativamente multitudinarios que se han llevado a cabo. Uno, el 18 de octubre en el parque Salazar de Miraflores y otro, el sábado pasado (2 de noviembre) en la Concha Acústica del Campo de Marte.

“Erupto Maldonado”, “Pánico”, “Banda Martillo”, “Autopsia”, “Sociedad de Mierda”, “Excomulgados”, “Flema”, “Radicales”, “Guerrilla Urbana”, “Zcuela Crrada” y “Leusemia” son algunos de los nombres -y nombrecitos- de los grupos que tocaron en estos conciertos que “removieron” (igual que el temblorcito del lunes pasado) los cimientos de nuestra, de vez en cuando, silenciada música moderna nacional.

Esta vez, contra lo acostumbrado, casi todos los medios dedicaron grandes espacios para la difusión de estas presentaciones y sus consecuentes “resultados”. Hasta canal 9 realizó un informe sumamente amplio de todo lo ocurrido.

Pero a pesar de que no se sienten muy contentos por los comentarios cada vez más escandalizados de los medios de prensa, ellos reconocen que todo es una respuesta lógica a la provocación. “Estamos hartos de que las radios y los diarios digan pavadas de nosotros, si bien que comenten y hablen es lógico, pero no digan cojudeces”. Al parecer el viejo dicho “Que hablen, mal o bien, pero que hablen”, aquí no tiene validez.

Este movimiento “subterráneo”, “punk”, o “urbano”, o como quieran llamarlo, se originó muy clandestinamente a mediados del 83 cuando grupos como “Leusemia” y “Narcosis” irrumpieron en un círculo originalmente cerrado y pequeño y empezaron a componer sus propias letras y tiempo después trataron de hacer llegar sus propuestas.

Si bien esto varía demasiado de un grupo a otro, siempre se pueden encontrar puntos afines.

No nos une una ideal general, nos une lo que no queremos ser. Por ejemplo, no queremos que nos traten como un producto de consumo”. “Sería bueno que alguna vez el público suba a cantar y nosotros bajemos a escucharlos”. “No somos el futuro de nadie, sólo somos nuestro propio futuro”. “Nosotros utilizamos al rock para expresarnos por el gran poder de convocatoria que tiene” (¡Uy, coincidencias con Miki González!). “Lo que importa es lo que decimos, no la música, eso pasa a un segundo plano”...

Expresiones sueltas tomadas al vuelo de algunos de ellos, quienes siempre tienen algo picante que decir.

Lo que consideramos deplorable, pese a quien le pese, es que se tenga que llegar al desprecio total por la música en sí. Nadie ignora que todos necesitamos expresarnos, y realizar nuestras inquietudes, pero si queremos hacer algo verdadero y que todos nos reconozcan por ello, es necesario hacerlo bien, con arte y calidad. Con nivel. Parece que ellos no quieren ser reconocidos por nadie ni por nada. Por lo menos, eso aparentan.

Repudiamos las radios, no queremos ser famosos, nos une lo que no queremos ser”. Palabras sueltas de Pedro (Cornejo), Edwin (Núñez) y Daniel F. Pero “si pasan un tema nuestro por la radio, está bien, pues. Si la fama llega, a buena hora. Nos unen nuestros ideales, nuestra inconformidad ante la sociedad y el lema de Anarquía, Paz y Libertad”.

¿O sería mejor anarquía, trago y rock and roll como dijo Leo Scoria por la TV? Bueno, las contradicciones abundan por todas partes.

Lo que es importante y digno de destacar es el crecimiento del movimiento y de sus adeptos, aunque nos comentan que los que asisten a sus conciertos son siempre los mismos, salvo algunos(as) sapos(as) que nunca faltan.

Ahora bien, musicalmente se pueden considerar como influencias a Sex Pistols, The Clash y Ramones como dice alguien por ahí, pero ellos también tienen diferentes tendencias dentro de su circuito. Hay hardcore, rock and roll, reggae y hasta blues y como una forma de hacer conocer su música han grabado maquetas (cassettes grabados independientemente) los cuales venden en forma “clandestina”.

El primero fue el de NARCOSIS, siguió uno llamado “Leusemia, Guerrilla Urbana, Zcuela Crrada y Autopsia. VOLUMEN UNO”, y luego otro de AUTOPSIA.

En cuanto a los nombres de los grupos, hay muchos que no hemos mencionado aún como Valium, Kola Rock, Fosa Común, Los Indeseables y Sarita Colonia y los desgraciados. Respecto al origen de éstos, los Guerrilla Urbana explican:

Nuestro nombre surge porque somos un ataque musical y literario, aunque no tenemos nada que ver con Sendero”. Y no crean que los temas son más recatados, “Quiero anarquía”, “Aj rock”, “Represión”, “Diarrea”, “Sucio policía” y “Detestamos el poder” son algunos de los títulos más conocidos.
El movimiento cobrará más fuerza dentro de poco, ya verán, vendrá más publicidad y promoción y cada vez aparecen más grupos nuevos. Pronto dejaremos de ser la gran minoría que somos ahora”.

El tema es muy amplio, y por más detractores y adeptos que tengan, nada cambiará el hecho de que todos hablan de ellos. Están consiguiendo su objetivo: llamar la atención de cualquier manera para hacer llegar “no nos importa a quién” su propuesta, la cual todavía, no está muy definida por ellos mismos. ¿O es que no la hay?


Fuente
Pérez, Álamo. ¡Rock y dinamita! Apogeo de achorados... En: VSD. 8 de noviembre de 1985, pp. 6-7.

24 de enero de 2016

Crónica: Rock en el río Rímac (17/02/85)




Rock en el río Rímac
Como caballos salvajes sobre el asfalto



Por Óscar Malca

Por varias razones la noche del 17 de febrero de este año será difícil de olvidar. En esa fecha se realizó “Rock en río Rímac”, el concierto más insospechadamente espectacular que se recuerde en nuestra capital y en el que miles de jóvenes se vieron involucrados en un happening callejero desencadenado por esa tumultuosas efervescencia social que comporta el rock. Finalmente perseguidos por la policía, los rocanroleros subterráneos demostraron ser protagonistas y portavoces esenciales, ya no solo de la revitalización del rock peruano, sino del explosivo malestar que fagocita a la juventud limeña.

La siguiente debió ser solo la crónica de la primera reunión en el proceso organizativo de la contracultura rockera, pero terminó convirtiéndose en el testimonio de cómo un phatos musical afiebrado y soliviantador fue capaz –para bien o para mal y aparte de los excesos de generar la más intensa participación de quienes antes eran laxos e indiferentes espectadores, en el sentido más abastecido de la palabra.

Eran ya pasadas las seis de la tarde cuando Vicente Hidalgo abordó el destartalado microbús que lo llevaría al Rímac. Y esta vez el peligro radicaba en la vieja amenaza de todos los febreros que recordaba: los carnavales limeños, el tradicional y crecientemente violento juego con agua. En cualquier instante y desde la más pacífica ventana podría aparecer, como un latigazo, un chorro de frío líquido empapando las mejores ropas. Y los domingos la cosa era peor aún; así que procuró no pestañear durante el viaje: “Rock en río Rímac” es un evento al que tengo que llegar seco y a pie seguro, se dijo.
Tras una hora de cansino viaje, se apeó en la avenida Tarapacá y caminó en busca del tabladillo que iba a ser levantado en la esquina con la calle Guardia Republicana.
A unas pocas cuadras se encontró con Edwin, cantante y compositor de Zcuela Crrada. Se dieron las manos y le preguntó por el resto de la gente.
“Están allá –señalando hacia lo que parecía un escenario yo me vine a comprar unos cigarros… vamos yendo, pero eso todavía tiene para rato compadre”.
Cuando arribaron al entarimado la decisión había sido ya tomada: la cantina quedaba un par de cuadras más abajo.



LOS ROCANROLEROS: EL FUTURO SÍ EXISTE
En la mesa estaban los de LeusemiaGuerrilla Urbana, así como los de Zcuela Crrada y algunos miembros de NarcosisAutopsia Anti-tucos. Daniel F, de Leusemia, conversaba con uno de los Anti-tucos sobre el último concierto en la universidad Ricardo Palma. Por la asistencia de público, puede hablarse de un éxito, pero también existió un velado boicot a los leusémicos: no les quisieron prestar instrumentos y cuando, tras intensas gestiones, consiguieron tocar, tuvieron que hacerlo con un músico menos. “Hay que juntar plata y comprar instrumentos”, dice Daniel. “Pero cómo cuñao, son demasiado caros”, repone Leo Scoria, músico de su mismo grupo, sin ocultar cierto desconsuelo en la voz. Y no era para menos, pues fue Leo quien más sufrió cuando supo esa noche que no había guitarras para ellos. Tuvo que insistir mucho y hasta forcejear para que cedieran los rubicundos propietarios de las herramientas que precisaban. “Pitucos de mierda, solo piensan en ustedes y en sacarle lustre a su guitarrita. Porque tienen plata se aprovechan”, les había increpado. La situación fue dramática pues casi hubo que llegar en una oportunidad al intercambio de golpes.
El viejo sueño del circuito alternativo, de un mercado subterráneo, paralelo al consumista burgués –para decirlo en el lenguaje de los economistas. Ese era un tema que Vicente ya había escuchado en otras reuniones con los rocanroleros.
Desde hace algún tiempo les perseguía la idea de organizarse para no terminar como sus pares de anteriores generaciones, que parecieron hamletear frente a la disyuntiva  de inmolarse bajo las bellas banderas de la radicalidad y el heroísmo, o tirar la esponja en la lucha contra el establishment e instalarse muellemente en él.
No todo era pues improvisación en ellos. Les desvelaba también el futuro, el después de los conciertos. Nadie se quería contaminar con las modas de la pituquería miraflorina ni con los prestigios, supuestamente  “rebeldes”, del consumismo cultural barranquino. Incluso se comenzaba a cuestionar y replantear ciertos clichés harto quemados y manoseados por escépticos oportunistas y toda ralea de poseros.



LOS CABALLOS SALVAJES COMIENZAN A DANZAR
Unos dos mil espectadores, entre curiosos y fanáticos, aguardaban con impaciencia el inicio del concierto. Los organizadores, el concejo distrital  del Rímac –de Izquierda Unida- había estado toda la semana por las calles bajopontinas y zonas aledañas propagandizando la versión criolla del entonces reciente Rock in Rio.
Las cabezas de todos los grupos participantes se reúnen con los organizadores y se elabora el rol rápidamente. A Zcuela Crrada le tocó abrir e inaugurar la noche. Edwin juntó a su mancha y marcharon camino al tabladillo. La collera de rocanroleros le deseó suerte a la vez que aplaudía y bromeaba con ellos. De pronto, tres globos de agua cayeron por los alrededores. Se produjo un leve tumulto y no pocas imprecaciones por parte de las víctimas. Los proyectiles vinieron desde las últimas filas… y lo único que permitía ver una inmediata ojeada hacia atrás eran varias hileras de rostros sonrientes y de desafiante complicidad.
Vicente y sus amigos se juntaron y mientras aplaudían a Zcuela Crrada, se advirtieron mutuamente de tener cuidado con el agua y los provocadores. Los músicos sobre el entarimado comenzaron con las cuerdas. Edwin cantaba “Loco burdel” y ya brotaban los primeros aullidos de la multitud. El ruido atronador de los parlantes extendía su fuerza y convocatoria, las ventanas de los edificios de la Unidad Vecinal rimense se abrieron y cerraron con la misma celeridad, y abajo entre el público se iniciaba esa simiesca danza punkera que en otros lados llaman pogo o slam, saltos rítmicos que buscan colisionar con los cuerpos vecinos, empujones y manos en alto. El grupo con su sonido sucio y extraño conducido por la enérgica línea rítmica que imponía el vocalista, interpretó tres temas propios que –en términos de impacto- fueron bien recibidos por un público poco habituado a sonidos que nada tenían que ver con lo que la radio difundía.
Con la música, el crecimiento de la euforia y la consiguiente empujadera fue ostensible. Y por supuesto atrajo también a más público que ya salía de sus casas abandonando en la TV un partido de fútbol que expiraba.
Bueno, si algo era evidente es que alguien estaba declarando una guerra. Empero, la música prosiguió.
Raúl pasó la voz y toda la collera avanzó a un costado del tabladillo. Allí aguardaban Edwin y Daniel, ambos señalaron a un par de policías que preguntaban al presentador por la relación de los grupos participantes. El nombre de Guerrilla Urbana parecía preocuparles en especial. Los rocanroleros subterráneos se repartieron la consigna de que si intentaban encanar a alguno de ellos, todos tenían que defender.
Bajó Temporal y subió Tubo de Escape, también rimense. Dos temas de su peculio y otro de la radio. El público seguía llegando y la muchedumbre aumentaba sus gritos conforme crecía. Siendo las diez y pico de la noche en la pista de la avenida ya se reunían más de cinco mil gentes ávidas de rock n’ roll. Una tumultuosa y electrizada marea humana se bambolea al compás de las notas musicales de los conjuntos y las palomilladas de adolescentes que recorrían diversos sectores de la muchedumbre provocando y haciendo chacota.
Ahora el turno le correspondía a Guerrilla Urbana, que la integraban además del mencionado José Eduardo, Ñaja-Ñaja Sícora, el filósofo Pedro K. profesor  universitario (pero) autor de sesudos e importantes artículos sobre los principales protagonistas del rock contemporáneo y dos miembros de Leusemia: el inquieto Guillermo Kimba y Leo Scoria. Esa noche era el debut.



LOS CABALLOS SALVAJES SE DESBOCAN
Empezó Guerrilla con los acordes de una guitarra ultrarrápida y un cantante –gritante más bien con voz de guarapero enfurecido. Interpretaron “Vivo en una ciudad muerta”, “Quiero anarquía” y “Eres una pose” (Solo dices mentiras/ eres la falsedad/ eres una mierda/ eres solo una pose…). El antirritmo del hardcore y las letras filosamente agresivas provocaron que la gente reaccionase en forma inmediata: Saltos, empujones, gritos, manos en alto, globos de agua. Pronto las hembritas se adelantaron y buscaron mejores ubicaciones para participar del chongo desde un sitio más seguro. Codazos, insultos, una banda de malacos llegó desde atrás metiendo patadas y escupiendo a su paso. “Son los que tiraban agua”, reconoció alguien. Eran como ocho o diez que buscaban provocar a los más entusiasmados con la empujadera. Sin embargo pronto fueron repelidos con rudeza por los rocanroleros y otros espectadores pacíficos que no deseaban que un juego tosco, pero juego al fin, degenerase en agresiones a mansalva. Tuvieron que retirarse entre silbidos profiriendo amenazas e insultos. La agitación, en cambio, no decreció: los músicos siguieron haciendo lo suyo.
Luego de Guerrilla subió Fuga e inmediatamente después, lo hizo Flagelo. Dos grupos que sin llegar a convencer del todo, se esmeraron en satisfacer la expectativa, que minuto a minuto se convertirían en llana demanda de fuerza sonora, música veloz y contundente y letras agitativas para poder identificarse y gritar.
La vergüenza la constituyó Opus Rock que interpretó solo temas de la radio, manera de complacer con un mínimo de talento o esfuerzo creativo.
Los malandrines de la última fila continuaron sus líquidos ataques, a los que más de uno contestó lanzando cualquier proyectil al alcance de la mano. La banda de los rocanroleros fustigó a los de Opus Rock hasta que concluyeron su número; pero, por encontrarse adelante, también fue víctima de algún chapuzón: a Susi que acompañaba a los músicos de Guerrilla, le cayó una bolsa pestilente en la cabeza, y Edwin Zcuela casi fue orinado por un ebrio revoltoso.
En medio de toda esa tensión que ascendía, el presentador anunció a Leusemia.
Vicente escuchó la estruendosa algazara que le dio la bienvenida y se preguntó si el grupo que integraban Daniel F, Leo Scoria, Raúl Montañez y Guillermo Kimba no era ya una leyenda en el rock limeño de los ochenta. Daniel agarró el micrófono y alertó a la gente de quiénes estaban usando el nombre de Leusemia para atraer público a los conciertos, pero que al final o les impedían tocar o se “olvidaban” de pasarles la voz. Y algo para los copiones: “Todavía hay piojos que siguen cantando en inglés…” (Entretanto, los malacos de atrás habían vuelto con refuerzos a las primeras filas con el afán de tomarse la revancha de su anterior puesta en fuga. La gente estaba alerta).
Así que ustedes son el público del Rímac –prosiguió Daniel, los más exigentes… cuando es gratis. Ahora pues quiero verlos… ¡patearse la cara!”. 
E inmediatamente largaron un veloz rock n’ roll: Aj rock (N. del transcr.: bautizado después como Rata sucia).  
Tocaban con frenesí, y abajo comenzó la danza salvaje, la empujadera y los primeros intercambios de golpes. 
Cayó más agua y ya se trenzaban a golpes los primeros contendientes. Tacles, puñetes y botellazos. Una mano impactó con fuerza en el rostro de Pedro K., José Eduardo rodaba por el suelo en un intercambio de chalacas con otro grandazo, uno de los malacos se retiraba cogiéndose el ojo.
Leusemia terminó el turno y sus miembros bajaron rápidamente por si la mancha necesitaba ayuda. Felizmente ya la cosa había menguado. De todos modos, no se separaron pues por ahí seguían las provocaciones de algunos picapleitos ebrios y de rato en rato venían “olas” que empujaban a la gente de atrás para adelante.
Sobre la tarima estaba ahora el grupo Delpueblo que equivocadamente interpretó parodias de Miguel Ríos y los Beatles. Error, ya que el clima exigía otro tipo de temas que a ellos indudablemente no le faltaban, y no chacota para intelectuales. Concluyeron su número sin pena ni gloria.
Mientras tanto, Leo se trenzó con uno y luego con otro que lo estaban provocando. Intervino también Daniel, quien tuvo que retirarse con una profunda herida en la ceja. Narcosis comenzó a tocar “Sucio policía”.
Y a la mitad de la canción, el audio se corta y se oyen balazos en el aire. Los policías recién despertaban y habían decidido defender su honor. En el escenario forcejean con los músicos para arrestarlos, pero intervienen los organizadores y Wicho, Fercho, Pelo Parado –NARCOSIS– logran huir. Kilowatt sube y mientras se inicia una desbandada general agarra el micrófono y vitupera el abuso policial. Todos corren en diferentes direcciones y ya casi no hay nadie cuando llega el jeep de la comisaría. Todos han escapado. Kilowatt se esfuma y la policía, al ver su fracaso, se llevó en represalia a uno de los organizadores.


FUENTE: Malca, Óscar. Rock en río Rímac: Como caballos salvajes sobre el asfalto. En: VSD, suplemento de La República. 26 de abril de 1985, pp. 4-5.