5 de agosto de 2010

Reminiscencias subterráneas: Salón Dadá y Col Corazón

Salón Dadá en local Chauffeurs 
-08/08/87-
El legado de la movida subterránea de la Lima de los ochentas fue el espacio ideal para que un grupo de jóvenes decida unir voluntad e ideas para concretar actos sonoros, algunos de los cuales se convertirían en iniciadores de estilos en ese entonces inclasificables y hasta marginales pero que el tiempo, y sobretodo su presencia enriquecedora – visto como propuesta alternativa – sería clave para reforzar el desarrollo de la escena independiente capitalina y nacional.

Uno de esos grupos fue el original Salón Dadá, grupo que logró desarrollar una personalidad propia a partir del mismo nombre, el cual no era más que el presagio para adentrarnos a un mundo similar al evocado por aquel movimiento cultural iniciado a principios del siglo pasado.*

Y es que Salón Dadá era un grupo totalmente alejado – a nivel lírico - de los demás que daban a conocer su rabia e insatisfacción contra el sistema. Aquellas estructuras estaban enfocadas hacia otro norte, es decir, se nutrían del arte literario tomando de referentes a escritores como Jorge Eduardo Eielson, Antonin Artaud, Luis Hernández, además del arte de las vanguardias plásticas.

Recordar a los Dadá trae a la mente la imagen de Támira Basallo, una de las primeras voces femeninas que se dejaron escuchar dentro del rock de subsuelo. Futura estudiante de la Escuela de Arte de la universidad San Marcos, tuvo la oportunidad de cruzarse en su camino a un jovencito de nombre Jorge ´Cocó´ Revilla. A pesar de no ser parte de la formación estable de la banda, era un asiduo visitante y testigo de excepción de la evolución matriz dadá.

 Completaban la formación fundadora ´Hoover´, recordado baterista del grupo anarquista “Eutanasia” y Mónika Contreras De La Jara, encargada de ejecutar las melodías guitarreras candenciosas. Decididos a llevar su mensaje a todos los rincones posibles, se aventuraron a ser parte de la movida que en ese entonces los cobijó y del cual llegaron a destacar, siendo recordados en históricos conciertos subterráneos en locales como la No Helden y Magia.

              
A la par y más allá del concepto de grupo que se manejaba, Cocó estaba pensando la manera de ampliar su incipiente talento musical….
“…Un día Cocó me dijo que me iba a presentar a un amigo que tocaba la guitarra excelente. Quedamos en que vaya a mi casa, y apareció con Jaime de Lama. Cocó tenía un proyecto en el que Jaime tocaría la guitarra y él en la voces. Tratamos de llevarlo a cabo pero fueron varias las razones que impidieron que se lleve a cabo. Como que ambos tenían ideas distintas entre sí, por momentos irreconciliables entre sí pero en ambos muy elaboradas para los recursos técnicos que poseíamos en ese momento…
Cocó recién estaba empezando a cantar, a ensayar un estilo propio con su voz, algo que es muy difícil hacer cuando se está empezando, pero que años después lo materializó”.**
Precisamente sería Jaime de Lama quien de alguna manera lograría renacer el singular proyecto, esta vez bajo el nombre de Col Corazón.
Las guitarras manifiestas en esta nueva aventura nos hacen recordar a los primigenios grupos noise como sus contemporáneos The Jesús And Mary Chain y por momentos etéreos, sin dejar de pensar en el “Darklands” sonoro de Cocteau Twins. Semejante aporte a una banda que volviendo a los referentes artísticos comenzó a componer escritos propios – podrían ser frases o simplemente palabras – que guardaban una complicidad armoniosa con el ambiente sónico que evoca sentimientos – estados emocionales.

Una de estas canciones fue Solineide, incluida dentro de una lista con nombres de mujer... que sin embargo quedó como proyecto. El motivo era que nunca llegó a ser la apropiada para la música creada por el trío. Años después sería eternizada en la canción Miel Nube Hiel del proyecto vanguardista Silvania. Cabe decir que Cocó no tomó la letra completa ni la música, sólo dicha palabra que le encantaba mucho y tomó un largo silencio desde el año 1986.

Col Corazón, al igual que muchas de su generación dejó de existir a finales de los ochenta. Nadie sabe cuándo fue, sólo lo hicieron en una tarde gris, como esas que eran recurrentes en la vieja Lima de antaño...
Echar una mirada a su historia es reconocer el trabajo de una joven agrupación que trató - y lo logró - impregnar y vincular voces que narraban paisajes artísticos con ese sonido de ritmos decadentes y melancólicos que nos hacen reflexionar si estamos frente al pionero del Noise Pop local.
Qué duda cabe...



Reseña de Salón Dadá/Col Corazón por Jorge Cocó Revilla.
Afiche de concierto donde Salón Dadá comparte escenario con
recordadas bandas que hicieron historia.


Citas:  
* El Dadaísmo fue un movimiento artístico, anarquizante, irrespetuoso y antidogmático. Los dadaístas se interesaron por el arte como un medio provocador que les permitía enfrentarse al sentido común, a la religión, a la ley, a la moral, a cualquier ortodoxia. Con ello trataron de fundir arte y vida, y una nueva forma de vivir en la que el arte no fuera lo excepcional, sino lo cotidiano.
** Támira Basallo en homenaje a Cocó Ciëlo - Centro Cultural España (04.11.08)

Enlaces relacionados y música
- Salón Dadá y Col Corazón - Myspace-
- Salón Dadá   - Maqueta 1986 -