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1 de agosto de 2018

AUTOPSIA: Sistema y poder + 4 (Calambre Discos, 2012)




ⒶUTOPSIA



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AUTOPSIA
Sistema y poder + Vol. 1 + en vivo
Calambre Discos (2012)

    







Autopsia en la discoteca No Helden, 1985.
Fotos: Archivo de Guillermo Figueroa.

Silvio "Espátula" Ferroggiaro en la voz
Gonzalo "Púa" Farfán en la guitarra
Fernando "Cachorro" Vial en el bajo
Guillermo Figueroa en la batería



LETRAS

RUPTURA ANÁRQUICA
Estamos hartos de ser utilizados
No queremos ser controlados
Por los medios de comunicación
Estamos atrapados en una sociedad sin alternativas
Estamos presionados por la cojuda tradición
Ruptura anárquica
Ruptura anárquica
Contra el sistema
Ruptura anárquica
Ruptura anárquica
Contra tu mierda
Hemos sembrado el árbol del inconformismo
Somos hierba mala que no va a dejar crecer
El ya podrido pasto de este sistema




ESTA ES LA DEMOCRACIA
Cada cinco años elegir a unos ineptos
Para que ocupen unos cuántos asientos
Dicen que buscan solucionar los problemas
Pero lo único que quieren es el poder.

Esta es la democracia que tanto esperabas
Esta es la democracia que tanto prometieron
Esta es la democracia: poder, represión y corrupción.

Tus promesas tan solo son una mentira
Tu libertad tan solo un disfraz
¿Dónde está el millón de empleos
y los vasos de leche que iban a dar?

No necesitamos de tu democracia
Nuestro estilo es diferente
Y ante tu puta democracia
Respondemos anarquía.




MAYORÍA EQUIVOCADA
Estás parado en medio de la calle sin saber qué hacer
Afiches y avisos confunden tu mente
Compras Coca-Cola sin saber por qué
Mayoría equivocada, mayoría alienada, mayoría de mierda
Te vistes como tus amigos lo hacen
para que ellos te acepten
ves “Dinastía” en la TV y tu radio es Doble Nueve
Mayoría equivocada, mayoría alienada, mayoría de mierda
Frecuentas discotecas para que las hembras te quieran
fumas marihuana y te armas para que no te llamen sano
vas a la playa para estar bronceado
Mayoría equivocada, mayoría alienada, mayoría de mierda






SOCIEDAD PODRIDA
Si tienes un futuro no muy claro
Y muchas esperanzas que quemar
No pienses en el fin del mundo
Y grita tu malestar
Si no te sientes como un títere amarrado
A esta inmunda sociedad
Castrante, impositiva, explotadora
Haz un ataque crítico y frontal
Es una sociedad podrida
Por su estructura y realidad
Es una sociedad podrida
Una mierda de verdad
Si no quieres llegar a ser un perro
Y que te pisen hasta explotar
Destruye este sistema
Antes de que este te trate de aplastar
Si tu mundo es de privilegios
Y no puedes participar
Demuele todas esas ideas
Y echa cabezas a rodar




NO MÁS LÍDERES
A través del tiempo el hombre se ha visto amarrado
A las manos de unos cuántos, que suponen han ordenado el mundo
Siempre ellos dijeron que provecho traerían
Pero todo eso es mierda, siempre nos engañaron
¡No más líderes! ¡No más líderes!
¡Destruye el poder!
¡No más líderes! ¡No más líderes!
No sigas a los líderes
Algunos de ellos dijeron que a los pobres les darían todo
Que el honor nacional recobrarían; sucios, fascistas, despiadados
Pero ya estamos cansados de que gocen del poder a su provecho
La gente ha tomado conciencia, y la anarquía ha sembrado




NADA CAMBIA
Nos movemos sin tener
Ningún punto de referencia
No podemos apreciar nuestra velocidad
Avanzamos y nada cambia
Esto no es una navegación
Más bien un sueño

Coro: Cerebros lavados
Cerebros paralizados
Cerebros inútiles

Mientras estamos en vida
Nuestro caso es dudoso
Si tan solo pudiéramos
Gozar del espectáculo
Valdría la pena probarles
Lo que ellos no quieren creer




AUTOPSIA
Barrios marginales, mucha migración
Sectores populares, clamando solución
Campaña electoral, dinero desperdiciado
Y en Ayacucho, sangre por todos lados

Coro: Esta es la autopsia del sistema
Que nadie quiere solucionar
Esta es la autopsia del sistema
Que contribuyes a empeorar

Jóvenes desorientados, solo les ofrecen estudiar
Desempleados buscando trago
Para que luego los tombos vengan a abusar
El gobierno sin hacer nada,
Solo el bolsillo se quiere llenar
Los milicos aprovechando el pánico
Para golpear y luego robar.






NO CAMBIARÁS MI MENTE
Crees que la basura que hablas
Va a cambiar mi mente
Mírate quién eres
Mira lo que te rodea, bastardo

Coro: No cambiarás mi mente
No cambiará el país
No cambia tu cara de idiota

Te ríes, te vistes, te embriagas
Criticas, no cambias y cobras
Mientras ignoras que en el otro lado
Hay miseria, pobreza y hambre
Tu cerebro podrido y aplastado
Cree que va a cambiar mi mente
Tu cerebro monótono y automatizado
Bastardo, ¡levántate por ti solo!




EXTINCIÓN
Dinero, poder, codicia, racismo
Son la base de tu egoísmo
Pueblos marginados, guerra, terrorismo
Son las vías de tu extorsionismo
Cabezas nucleares, tóxicos gases
Crees que eso es ser precavido
Y mientras tanto con tu otra cara
Haces conferencias sobre pacifismo
¡Extinción! ¡Extinción!
Te metes en pleitos que no debes
Quieres que tu cara sea recordada
Como el defensor de la paz y la libertad
Y para eso utilizan vida y dinero ajenos
¡Extinción! ¡Extinción!
Y si vas perdiendo tu hermosa guerra
No te importará apretar un botón
Que nos hunda a todos en la misma mierda
Y que marque el comienzo de nuestra extinción
¡Extinción! ¡Extinción!




DETESTAMOS EL PODER
Instituciones democráticas, religión organizada
Fuerzas policiales, plaga burocrática
¡Es la estructura del poder!
Mentes controladas, pueblos dependientes
Odio y competencia, vidas sin futuro
¡Las consecuencias del poder!
Detestamos el poder, detestamos el poder
Que viene a controlarnos
Detestamos el poder, detestamos el poder
Que sigue marginando
Detestamos el poder, detestamos el poder
Que jode y que jode
Detestamos el poder, detestamos el poder
Nos lo impusieron
Ya es hora que desaparezca
Llegó el momento de la unión, de la paz,
De la libertad, de la anarquía
A destruir el poder, no te dejes dirigir,
Sé tú mismo.




IMPOSTOR
Llevas puesto cincuenta chapas
Luces en tu polo una esvástica tachada
Gritas mecánicamente anarquía
Pero en tu cabeza, nada de nada
Coros: Impostor, impostor, de negro en el concierto
Impostor, impostor, de lujo en la sociedad

Piensas que estás bien porque tienes muchos discos
Presumes que te escribes con los “CRASS”
No te servirá tu colección de datos
Ya que el mismo cagado serás
Escuchas punk pero apoyas la violencia,
Solo eres pose
Tienes basura en la cabeza
Porque no desapareces, impostor de mierda.




REBELDÍA SUPERFICIAL
Hombres de negocios, los nuevos cabecillas
Cabecillas de rebeldía, rebeldía superficial
Les dicen a los jóvenes las imágenes y
Actitudes que deben tomar
Les preparan para el mañana,
Ya que ellos serán los nuevos cabecillas,
Sí, los nuevos cabecillas,
Cuando hombres de negocios sean

Coros: Rebeldía superficial, rebeldía superficial,
Hoy con poses y protesta
Rebeldía superficial, rebeldía superficial
Mañana ejecutivos, gerentes y empresarios

Ellos no saben que los están engañando
Solo dicen que están “protestando”
Toda esta farsa me enferma
Y nada parece que tuviera sentido
Han perdido su identidad
Alienados en una rebeldía superficial
No quiero caer en el juego, quiero ser yo
No quiero cagarme en ese juego, quiero ser yo



CUERPOS QUEMADOS
Y lanzaron los misiles
En pocos segundos estallaron
Veo el hongo, fuego y destrucción
Y a la gente retorciéndose de dolor

Coros: Y solamente puedo sentir
El olor de los cuerpos quemados

El holocausto se realizó
Tu egoísmo triunfó
La raza humana se desintegró
Y de la tierra no queda nada



COLUMNAS ANORMALES
Gritos desesperados, ahogados
En columnas de poder artificial
Cegados por la velocidad del aire
Te acomodas en la columna, solo eres aire
La frecuencia es más alta y diferente
Las columnas caen y no veo la diferencia
Los gritos nos llaman a ese desierto paralítico
Estás hipnotizado, idiotizado, acribillado

Coros: Por los gases de consumo de tu sociedad
Por los gases de consumo de tu sociedad

Los gritos van desapareciendo
Las columnas se mueven y nos dañan
Continúas en el mismo lugar sin cambiar
En ese lugar que es la comodidad
La frecuencia sigue alta y diferente
Y si cambias lo haces por un poco de dinero



QUIERO TENERTE PARA APLASTARTE
Quiero tenerte entre mis manos para aplastarte
Quiero poseerte para luego destrozarte
La ciudad no existe, el orgullo sí
Quiero tenerte con mis manos y dibujar tu cerebro aplastado
Quiero tenerte y poco a poco comerte,
La humildad no existe, el dolor sí

Coros: Quiero tenerte y con mis manos aplastarte

Quiero tener en mis manos tu cuerpo aplastado
Las costumbres son las mismas, qué aburrido todo esto
Qué placer no decirnos que existimos
Qué placer no dar más explicaciones
Qué placer el poder seguir diferente
Qué placer tenerte y aplastarte










Crónica sobre el debut de Autopsia (15 de febrero de 1985) en la discoteca "No Helden", publicado en el segundo número del fanzine Alternativa.









Entrevista a Autopsia en el tercer número de Alternativa (Julio de 1985)



Archivo hemerográfico de ANTENA HORRÍSONA

17 de septiembre de 2016

¡ROCK Y DINAMITA! (La República, noviembre de 1985)


Este reportaje aparece en un momento donde el rock subterráneo llamaba la atención de propios y extraños. Las imágenes corresponden al concierto en la Concha Acústica del Campo de Marte, el 2 de noviembre de 1985, con la participación de grupos como Leusemia, Guerrilla Urbana, Sociedad de Mierda y Eructo Maldonado.



Archivo hemerográfico de 
Antena Horrísona

¡Rock y dinamita!:
Apogeo de achorados…

En las últimas semanas el rock subterráneo limeño se ha convertido en la “comidilla” de todos los capitalinos (jóvenes y no tan). El motivo: dos conciertos relativamente multitudinarios que se han llevado a cabo. Uno, el 18 de octubre en el parque Salazar de Miraflores y otro, el sábado pasado (2 de noviembre) en la Concha Acústica del Campo de Marte.

“Erupto Maldonado”, “Pánico”, “Banda Martillo”, “Autopsia”, “Sociedad de Mierda”, “Excomulgados”, “Flema”, “Radicales”, “Guerrilla Urbana”, “Zcuela Crrada” y “Leusemia” son algunos de los nombres -y nombrecitos- de los grupos que tocaron en estos conciertos que “removieron” (igual que el temblorcito del lunes pasado) los cimientos de nuestra, de vez en cuando, silenciada música moderna nacional.

Esta vez, contra lo acostumbrado, casi todos los medios dedicaron grandes espacios para la difusión de estas presentaciones y sus consecuentes “resultados”. Hasta canal 9 realizó un informe sumamente amplio de todo lo ocurrido.

Pero a pesar de que no se sienten muy contentos por los comentarios cada vez más escandalizados de los medios de prensa, ellos reconocen que todo es una respuesta lógica a la provocación. “Estamos hartos de que las radios y los diarios digan pavadas de nosotros, si bien que comenten y hablen es lógico, pero no digan cojudeces”. Al parecer el viejo dicho “Que hablen, mal o bien, pero que hablen”, aquí no tiene validez.

Este movimiento “subterráneo”, “punk”, o “urbano”, o como quieran llamarlo, se originó muy clandestinamente a mediados del 83 cuando grupos como “Leusemia” y “Narcosis” irrumpieron en un círculo originalmente cerrado y pequeño y empezaron a componer sus propias letras y tiempo después trataron de hacer llegar sus propuestas.

Si bien esto varía demasiado de un grupo a otro, siempre se pueden encontrar puntos afines.

“No nos une una ideal general, nos une lo que no queremos ser. Por ejemplo, no queremos que nos traten como un producto de consumo”. “Sería bueno que alguna vez el público suba a cantar y nosotros bajemos a escucharlos”. “No somos el futuro de nadie, sólo somos nuestro propio futuro”. “Nosotros utilizamos al rock para expresarnos por el gran poder de convocatoria que tiene” (¡Uy, coincidencias con Miki González!). “Lo que importa es lo que decimos, no la música, eso pasa a un segundo plano”...

Expresiones sueltas tomadas al vuelo de algunos de ellos, quienes siempre tienen algo picante que decir.

Lo que consideramos deplorable, pese a quien le pese, es que se tenga que llegar al desprecio total por la música en sí. Nadie ignora que todos necesitamos expresarnos, y realizar nuestras inquietudes, pero si queremos hacer algo verdadero y que todos nos reconozcan por ello, es necesario hacerlo bien, con arte y calidad. Con nivel. Parece que ellos no quieren ser reconocidos por nadie ni por nada. Por lo menos, eso aparentan.

“Repudiamos las radios, no queremos ser famosos, nos une lo que no queremos ser”. Palabras sueltas de Pedro (Cornejo), Edwin (Núñez) y Daniel F. Pero “si pasan un tema nuestro por la radio, está bien, pues. Si la fama llega, a buena hora. Nos unen nuestros ideales, nuestra inconformidad ante la sociedad y el lema de Anarquía, Paz y Libertad”.

¿O sería mejor anarquía, trago y rock and roll como dijo Leo Scoria por la TV? Bueno, las contradicciones abundan por todas partes.

Lo que es importante y digno de destacar es el crecimiento del movimiento y de sus adeptos, aunque nos comentan que los que asisten a sus conciertos son siempre los mismos, salvo algunos(as) sapos(as) que nunca faltan.

Ahora bien, musicalmente se pueden considerar como influencias a Sex Pistols, The Clash y Ramones como dice alguien por ahí, pero ellos también tienen diferentes tendencias dentro de su circuito. Hay hardcore, rock and roll, reggae y hasta blues y como una forma de hacer conocer su música han grabado maquetas (cassettes grabados independientemente) los cuales venden en forma “clandestina”.

El primero fue el de NARCOSIS, siguió uno llamado “Leusemia, Guerrilla Urbana, Zcuela Crrada y Autopsia. VOLUMEN UNO”, y luego otro de AUTOPSIA.

En cuanto a los nombres de los grupos, hay muchos que no hemos mencionado aún como Valium, Kola Rock, Fosa Común, Los Indeseables y Sarita Colonia y los desgraciados. Respecto al origen de éstos, los Guerrilla Urbana explican:

“Nuestro nombre surge porque somos un ataque musical y literario, aunque no tenemos nada que ver con Sendero”. Y no crean que los temas son más recatados, “Quiero anarquía”, “Aj rock”, “Represión”, “Diarrea”, “Sucio policía” y “Detestamos el poder” son algunos de los títulos más conocidos.
“El movimiento cobrará más fuerza dentro de poco, ya verán, vendrá más publicidad y promoción y cada vez aparecen más grupos nuevos. Pronto dejaremos de ser la gran minoría que somos ahora”.

El tema es muy amplio, y por más detractores y adeptos que tengan, nada cambiará el hecho de que todos hablan de ellos. Están consiguiendo su objetivo: llamar la atención de cualquier manera para hacer llegar “no nos importa a quién” su propuesta, la cual todavía, no está muy definida por ellos mismos. ¿O es que no la hay?


Fuente: 
Pérez, Álamo. ¡Rock y dinamita! Apogeo de achorados... En: VSD. 8 de noviembre de 1985, pp. 6-7.

24 de enero de 2016

Crónica: Rock en el río Rímac (17/02/85)




Rock en el río Rímac
Como caballos salvajes sobre el asfalto



Por Óscar Malca

Por varias razones la noche del 17 de febrero de este año será difícil de olvidar. En esa fecha se realizó “Rock en río Rímac”, el concierto más insospechadamente espectacular que se recuerde en nuestra capital y en el que miles de jóvenes se vieron involucrados en un happening callejero desencadenado por esa tumultuosas efervescencia social que comporta el rock. Finalmente perseguidos por la policía, los rocanroleros subterráneos demostraron ser protagonistas y portavoces esenciales, ya no solo de la revitalización del rock peruano, sino del explosivo malestar que fagocita a la juventud limeña.

La siguiente debió ser solo la crónica de la primera reunión en el proceso organizativo de la contracultura rockera, pero terminó convirtiéndose en el testimonio de cómo un phatos musical afiebrado y soliviantador fue capaz –para bien o para mal y aparte de los excesos– de generar la más intensa participación de quienes antes eran laxos e indiferentes espectadores, en el sentido más abastecido de la palabra.

Eran ya pasadas las seis de la tarde cuando Vicente Hidalgo abordó el destartalado microbús que lo llevaría al Rímac. Y esta vez el peligro radicaba en la vieja amenaza de todos los febreros que recordaba: los carnavales limeños, el tradicional y crecientemente violento juego con agua. En cualquier instante y desde la más pacífica ventana podría aparecer, como un latigazo, un chorro de frío líquido empapando las mejores ropas. Y los domingos la cosa era peor aún; así que procuró no pestañear durante el viaje: “Rock en río Rímac” es un evento al que tengo que llegar seco y a pie seguro, se dijo.
Tras una hora de cansino viaje, se apeó en la avenida Tarapacá y caminó en busca del tabladillo que iba a ser levantado en la esquina con la calle Guardia Republicana.
A unas pocas cuadras se encontró con Edwin, cantante y compositor de Zcuela Crrada. Se dieron las manos y le preguntó por el resto de la gente.
“Están allá –señalando hacia lo que parecía un escenario– yo me vine a comprar unos cigarros… vamos yendo, pero eso todavía tiene para rato compadre”.
Cuando arribaron al entarimado la decisión había sido ya tomada: la cantina quedaba un par de cuadras más abajo.



LOS ROCANROLEROS: EL FUTURO SÍ EXISTE
En la mesa estaban los de Leusemia, Guerrilla Urbana, así como los de Zcuela Crrada y algunos miembros de Narcosis, Autopsia y Anti-tucos. Daniel F, de Leusemia, conversaba con uno de los Anti-tucos sobre el último concierto en la universidad Ricardo Palma. Por la asistencia de público, puede hablarse de un éxito, pero también existió un velado boicot a los leusémicos: no les quisieron prestar instrumentos y cuando, tras intensas gestiones, consiguieron tocar, tuvieron que hacerlo con un músico menos. “Hay que juntar plata y comprar instrumentos”, dice Daniel. “Pero cómo cuñao, son demasiado caros”, repone Leo Scoria, músico de su mismo grupo, sin ocultar cierto desconsuelo en la voz. Y no era para menos, pues fue Leo quien más sufrió cuando supo esa noche que no había guitarras para ellos. Tuvo que insistir mucho y hasta forcejear para que cedieran los rubicundos propietarios de las herramientas que precisaban. “Pitucos de mierda, solo piensan en ustedes y en sacarle lustre a su guitarrita. Porque tienen plata se aprovechan”, les había increpado. La situación fue dramática pues casi hubo que llegar en una oportunidad al intercambio de golpes.
El viejo sueño del circuito alternativo, de un mercado subterráneo, paralelo al consumista burgués –para decirlo en el lenguaje de los economistas. Ese era un tema que Vicente ya había escuchado en otras reuniones con los rocanroleros.
Desde hace algún tiempo les perseguía la idea de organizarse para no terminar como sus pares de anteriores generaciones, que parecieron hamletear frente a la disyuntiva  de inmolarse bajo las bellas banderas de la radicalidad y el heroísmo, o tirar la esponja en la lucha contra el establishment e instalarse muellemente en él.
No todo era pues improvisación en ellos. Les desvelaba también el futuro, el después de los conciertos. Nadie se quería contaminar con las modas de la pituquería miraflorina ni con los prestigios, supuestamente  “rebeldes”, del consumismo cultural barranquino. Incluso se comenzaba a cuestionar y replantear ciertos clichés harto quemados y manoseados por escépticos oportunistas y toda ralea de poseros.



LOS CABALLOS SALVAJES COMIENZAN A DANZAR
Unos dos mil espectadores, entre curiosos y fanáticos, aguardaban con impaciencia el inicio del concierto. Los organizadores, el concejo distrital  del Rímac –de Izquierda Unida- había estado toda la semana por las calles bajopontinas y zonas aledañas propagandizando la versión criolla del entonces reciente Rock in Rio.
Las cabezas de todos los grupos participantes se reúnen con los organizadores y se elabora el rol rápidamente. A Zcuela Crrada le tocó abrir e inaugurar la noche. Edwin juntó a su mancha y marcharon camino al tabladillo. La collera de rocanroleros le deseó suerte a la vez que aplaudía y bromeaba con ellos. De pronto, tres globos de agua cayeron por los alrededores. Se produjo un leve tumulto y no pocas imprecaciones por parte de las víctimas. Los proyectiles vinieron desde las últimas filas… y lo único que permitía ver una inmediata ojeada hacia atrás eran varias hileras de rostros sonrientes y de desafiante complicidad.
Vicente y sus amigos se juntaron y mientras aplaudían a Zcuela Crrada, se advirtieron mutuamente de tener cuidado con el agua y los provocadores. Los músicos sobre el entarimado comenzaron con las cuerdas. Edwin cantaba “Loco burdel” y ya brotaban los primeros aullidos de la multitud. El ruido atronador de los parlantes extendía su fuerza y convocatoria, las ventanas de los edificios de la Unidad Vecinal rimense se abrieron y cerraron con la misma celeridad, y abajo entre el público se iniciaba esa simiesca danza punkera que en otros lados llaman pogo o slam, saltos rítmicos que buscan colisionar con los cuerpos vecinos, empujones y manos en alto. El grupo con su sonido sucio y extraño conducido por la enérgica línea rítmica que imponía el vocalista, interpretó tres temas propios que –en términos de impacto- fueron bien recibidos por un público poco habituado a sonidos que nada tenían que ver con lo que la radio difundía.
Con la música, el crecimiento de la euforia y la consiguiente empujadera fue ostensible. Y por supuesto atrajo también a más público que ya salía de sus casas abandonando en la TV un partido de fútbol que expiraba.
Bueno, si algo era evidente es que alguien estaba declarando una guerra. Empero, la música prosiguió.
Raúl pasó la voz y toda la collera avanzó a un costado del tabladillo. Allí aguardaban Edwin y Daniel, ambos señalaron a un par de policías que preguntaban al presentador por la relación de los grupos participantes. El nombre de Guerrilla Urbana parecía preocuparles en especial. Los rocanroleros subterráneos se repartieron la consigna de que si intentaban encanar a alguno de ellos, todos tenían que defender.
Bajó Temporal y subió Tubo de Escape, también rimense. Dos temas de su peculio y otro de la radio. El público seguía llegando y la muchedumbre aumentaba sus gritos conforme crecía. Siendo las diez y pico de la noche en la pista de la avenida ya se reunían más de cinco mil gentes ávidas de rock n’ roll. Una tumultuosa y electrizada marea humana se bambolea al compás de las notas musicales de los conjuntos y las palomilladas de adolescentes que recorrían diversos sectores de la muchedumbre provocando y haciendo chacota.
Ahora el turno le correspondía a Guerrilla Urbana, que la integraban además del mencionado José Eduardo, Ñaja-Ñaja Sícora, el filósofo Pedro K. –profesor  universitario (pero) autor de sesudos e importantes artículos sobre los principales protagonistas del rock contemporáneo– y dos miembros de Leusemia: el inquieto Guillermo Kimba y Leo Scoria. Esa noche era el debut.



LOS CABALLOS SALVAJES SE DESBOCAN
Empezó Guerrilla con los acordes de una guitarra ultrarrápida y un cantante –gritante más bien– con voz de guarapero enfurecido. Interpretaron “Vivo en una ciudad muerta”, “Quiero anarquía” y “Eres una pose” (Solo dices mentiras/ eres la falsedad/ eres una mierda/ eres solo una pose…). El antirritmo del hardcore y las letras filosamente agresivas provocaron que la gente reaccionase en forma inmediata: Saltos, empujones, gritos, manos en alto, globos de agua. Pronto las hembritas se adelantaron y buscaron mejores ubicaciones para participar del chongo desde un sitio más seguro. Codazos, insultos, una banda de malacos llegó desde atrás metiendo patadas y escupiendo a su paso. “Son los que tiraban agua”, reconoció alguien. Eran como ocho o diez que buscaban provocar a los más entusiasmados con la empujadera. Sin embargo pronto fueron repelidos con rudeza por los rocanroleros y otros espectadores pacíficos que no deseaban que un juego tosco, pero juego al fin, degenerase en agresiones a mansalva. Tuvieron que retirarse entre silbidos profiriendo amenazas e insultos. La agitación, en cambio, no decreció: los músicos siguieron haciendo lo suyo.
Luego de Guerrilla subió Fuga e inmediatamente después, lo hizo Flagelo. Dos grupos que sin llegar a convencer del todo, se esmeraron en satisfacer la expectativa, que minuto a minuto se convertirían en llana demanda de fuerza sonora, música veloz y contundente y letras agitativas para poder identificarse y gritar.
La vergüenza la constituyó Opus Rock que interpretó solo temas de la radio, manera de complacer con un mínimo de talento o esfuerzo creativo.
Los malandrines de la última fila continuaron sus líquidos ataques, a los que más de uno contestó lanzando cualquier proyectil al alcance de la mano. La banda de los rocanroleros fustigó a los de Opus Rock hasta que concluyeron su número; pero, por encontrarse adelante, también fue víctima de algún chapuzón: a Susi que acompañaba a los músicos de Guerrilla, le cayó una bolsa pestilente en la cabeza, y Edwin Zcuela casi fue orinado por un ebrio revoltoso.
En medio de toda esa tensión que ascendía, el presentador anunció a Leusemia.
Vicente escuchó la estruendosa algazara que le dio la bienvenida y se preguntó si el grupo que integraban Daniel F, Leo Scoria, Raúl Montañez y Guillermo Kimba no era ya una leyenda en el rock limeño de los ochenta. Daniel agarró el micrófono y alertó a la gente de quiénes estaban usando el nombre de Leusemia para atraer público a los conciertos, pero que al final o les impedían tocar o se “olvidaban” de pasarles la voz. Y algo para los copiones: “Todavía hay piojos que siguen cantando en inglés…” (Entretanto, los malacos de atrás habían vuelto con refuerzos a las primeras filas con el afán de tomarse la revancha de su anterior puesta en fuga. La gente estaba alerta).
“Así que ustedes son el público del Rímac –prosiguió Daniel–, los más exigentes… cuando es gratis. Ahora pues quiero verlos… ¡patearse la cara!”. 
E inmediatamente largaron un veloz rock n’ roll: “Aj rock” (N. del transcr.: bautizado después como “Rata sucia”).  
Tocaban con frenesí, y abajo comenzó la danza salvaje, la empujadera y los primeros intercambios de golpes. 
Cayó más agua y ya se trenzaban a golpes los primeros contendientes. Tacles, puñetes y botellazos. Una mano impactó con fuerza en el rostro de Pedro K., José Eduardo rodaba por el suelo en un intercambio de chalacas con otro grandazo, uno de los malacos se retiraba cogiéndose el ojo.
Leusemia terminó el turno y sus miembros bajaron rápidamente por si la mancha necesitaba ayuda. Felizmente ya la cosa había menguado. De todos modos, no se separaron pues por ahí seguían las provocaciones de algunos picapleitos ebrios y de rato en rato venían “olas” que empujaban a la gente de atrás para adelante.
Sobre la tarima estaba ahora el grupo Delpueblo que equivocadamente interpretó parodias de Miguel Ríos y los Beatles. Error, ya que el clima exigía otro tipo de temas que a ellos indudablemente no le faltaban, y no chacota para intelectuales. Concluyeron su número sin pena ni gloria.
Mientras tanto, Leo se trenzó con uno y luego con otro que lo estaban provocando. Intervino también Daniel, quien tuvo que retirarse con una profunda herida en la ceja. Narcosis comenzó a tocar “Sucio policía”.
Y a la mitad de la canción, el audio se corta y se oyen balazos en el aire. Los policías recién despertaban y habían decidido defender su honor. En el escenario forcejean con los músicos para arrestarlos, pero intervienen los organizadores y Wicho, Fercho, Pelo Parado –NARCOSIS– logran huir. Kilowatt sube y mientras se inicia una desbandada general agarra el micrófono y vitupera el abuso policial. Todos corren en diferentes direcciones y ya casi no hay nadie cuando llega el jeep de la comisaría. Todos han escapado. Kilowatt se esfuma y la policía, al ver su fracaso, se llevó en represalia a uno de los organizadores.


FUENTE: Malca, Óscar. Rock en río Rímac: Como caballos salvajes sobre el asfalto. En: VSD, suplemento de La República. 26 de abril de 1985, pp. 4-5.