8 de junio de 2017

ALBERTO HIDALGO: Biografía de Yomismo (1959)










BIOGRAFÍA

DE

YOMISMO



ALBERTO HIDALGO






LIBRERÍA - EDITORIAL
Juan Mejía Baca
Azángaro 722 – Lima – Perú

Edición al cuidado de Sebastián Salazar Bondy







FISONOMÍA

DE carne es sólo la mitad del cuerpo
La otra mitad es de algo etéreo
De algo que emigra de él para impregnarse de vacío lleno
Formas insostenibles emancipadas de sí mismas
Estructuradas como emanaciones
En volúmenes utópicos de efluvio

La verdad en ese aserto la atestigua la cara de Yomismo
Su rostro vale como documento
Él se escribe a sí mismo y no en palabras
Se escribe en actitudes
En su manifestarse sin cortina
En su comportamiento ingénito y acérrimo

Su otra parte del cuerpo es la que sale transmutada en verso
Una proclamación de otra vivencia

Sólo es de carne la mitad del cuerpo
La otra es del ingrediente principal con que el misterio se elabora
Aún está entre nosotros apúrense aprovechen
Vengan a ver la cara de Yomismo.




PAPÁ

TENÍA el padre un parecido grande con la bondad
La misma frente iguales ademanes
Idéntica manera de moverse hacia los lados
Como distribuyéndose en las cosas
Como soltando partes suyas para que las asieran las personas
El Padre y la bondad eran sosías

Entendiendo que el tórax era poco
Año tras año ampliaba el domicilio en que alojaba al corazón
Y de tal modo éste llegó a ocupar todo su cuerpo
Allí a sus huéspedes brindaba atención de primera
En costumbre de abrazos en que cabían miles
Sin promiscuarse y sin hacinamiento
Porque al espacio su conducta cual si fuera de goma lo estiraba

No era una vela pero ardía
Pasiones contenidas no exportadas quemábanlo
Los libros que pensaba y no escribía eran su incendio
Las lecturas el ver el ansia de escuchar lo combustían
En la voz en las manos en los ojos se le pulsaban 39 grados
Hizo llamar a médicos y su diagnóstico fue absurdo
Por no dar en la tecla y no auscultarle el alma no advirtieron
Que él quería ser cielo y se iba en fuego
En lo que sale de la hoguera en fibra

La profesión que ejerció fue el entregarse
Proporcionaba una amistad de higuera daba alimento y sombra
Y por eso después de atacarlo la muerte se dió cuenta
De que había abatido no solamente a un hombre sino a un árbol
Aún quedan sus raíces en la tierra




MAMÁ

AQUELLO fue antes de que aconteciera
En estado de aun no de cuando de quizás
Saliendo de las cosas a la diestra
Junto al tiempo
Pared por medio de la luz que daba sus primeros paseos
Donde empieza el azul
Y en la única ocasión que era envidiada por la primavera
Naturalmente hablo de mayo

Habían dado en punto las 27 y 5 en el exacto
De aquel noveno día
De la sexta semana
Del mes siguiente al último
Del año que recién iba a empezar
Pues el transcurso es solamente la serie de los nombres que le damos
                                                                      
Fue en un lugar de América del que no se sabía si era de aquí o de sueño
Entre Arequipa y sus polleras verdes                    
Donde las tardes comenzaban
Y el día tras dormir toda la noche salía entre los Andes

Toda de virgen y vestida de sonrisas y gracia
La madre andaba aún en fantasías en premoniciones
En las miradas que iban y volvían como preguntas y respuestas
En el hijo formándose aún no en su vientre y sí en sus pensamientos
En las maneras de los cisnes para la suavidad de acariciarlo
En los arrullos que aprendían a iniciarse en sus brazos
En las dos timideces de su pecho

La vió la poesía y hubo nupcias
De eso nació en genio y figura el soñado Yomismo
Para ser arquitecto de sí propio
Y presidente de sus soledades




HERMANO

QUIEN inventó el recuerdo lo hizo sólo
Para que los viajeros queden siempre de este lado del aire
Acá del muro de vacío
A la derecha de la izquierda
En la parte más cercana a nosotros del espacio

Es el salvoconducto del vencedor frecuente del olvido
El testimonio de su subsistencia
Su pasaje de vuelta perseverada y siempre
Su inmaterial fotografía impresa en soplo en cero en nada
Repleta de invisible y aeriforme

Así en el haz de la familia está el retrato del hermano extinto
En plástica impalpable sin papel como en blanco y sin embargo
De cuerpo entero y ánima completa
En plenitud de ser ningún pedazo fuera de presencia

Jamás se deja de ponerle servilleta y cubiertos en la mesa
Se le reserva un hueco en el sofá
Se lo siente crugir en ciertos muebles
Se escucha su consejo en las almohadas
Se le descubre a veces escondido en la luna del ropero
Desde la cual saludan sus ternuras

No se espera que llegue puesto que no se ha ido
Sólo que no se canse de tanta soledad en compañía
Que no lo atrape en sus hechizos la ilustre sociedad de las ausencias




HERMANAS

A Buenos Aires a donde él se encuentre a cualquier lejos
En los raudos expresos de la luz viajan todos los días
Depositan su carga de cuidados de ahincos y retornan
A seguirse escapando hacia el hermano

No viven en el mundo sino cerca
En un país donde las lluvias pasean por las calles
Y donde las ciudades son de atmósfera
Sin horas repetidas sin nada que distraiga su esperanza

De cuando en cuando ponen tránsitos en calladas veredas
Dirimen una fruta decisiva
Le abren la jaula a alguna rosa
Hipotecan los ojos a una estrella a un ave repentina
Le dan paso a una música a una voz
Y vuelven sin apremios a compartir un poco de silencio
Hechas están con material de imagen
Quizá con carne de hoja según se infiere de su percusión
De lo que queda en el espejo cuando alguien se contempla y se retira
De la sustancia del sosiego
De la pulpa impalpable de las penas
Y como son así de un género ultraéreo plusflúido
Un día u otro han de elegirlas diputadas al cielo




ESPOSA

HAY mujeres urgentes constructoras de incendios lanzallamas
Hacen arder las calles la continencia el ámbito el carácter
Hay mujeres llovidas de pasiones que caen como gotas
Sobre ventanas angustiosas de hombres
Hay mujeres sentidas y pensadas de corazón y de cabeza
Que saben dar con nudo la puntada cuando cosen su vida
Mujeres de quedarse uno con ellas
Mujeres de perderlas y de hallarlas
Mujeres de es mejor no persistirlas después del primer beso
Y mujeres de rico edificadas sin pararse en gastos
Y mujeres de pobre es decir empezadas en la queja
Y mujeres de madre o sea proseguidas en el hijo
Mujeres y mujeres y mujeres

Esta mujer es diferente hecha de casa
De materia y espíritu de casa
Casa de carne y hueso mujer de cal y de ladrillos
Y cuya arquitectura se funda solamente en el principio
De que las puertas sólo sirven para el entrar que es un permanecer
Y no para el salir que es un comienzo de disgregación
Mas ella sigue adentro cuando sale pues se lleva la casa en pen-
                                                                                [samiento
Un alma de pastora de las cosas
La aguja las tijeras los carreteles de hilo y el dedal pacen sobre
Como corderos en el prado                                        [su falda
Tan de cornisas tan de echo tan celeste y sonámbula
Que pega a veces una estrella en lugar de un botón en la camisa

Tiene el gobierno del jardín desde el que da leyes al césped
Dicta a las plantas cátedra de verdes
Las dalias hacen nido en su regazo
Tan de cutis benigno que a él se acercan a picotear los pájaros
Y tan de blanda que en su voz ensaya sus murmullos el riego

El suyo es un estado de refugio




DOMICILIO

HAY pocas diferencias entre sus sentimientos y su casa
O sea que también ésta tiene el semblante bondadoso
Entre ella y él un parentesco próximo un modo de familia
Pues las ventanas son más que para mirar para saludo
Y hasta la propia puerta no es cerradura sino invitación

Las torcazas que crecen son el techo son el tejado que se va
El sólo árbol que irrumpe la palmera en vez de dátiles da pájaros
Entre las flores todos son rubores son gritos que se miran
Aromas que se escuchan con los ojos
En el jardín bordado a mano
¿Cuáles hilos le tiran de la manga al que pasa pues por un poco
                   [más no pasa?
Tantos millones de lecturas de músicas de ideas
y solidaridades y propósitos y afectos
Tienen allí su residencia
Y más y más acuden a hacerse un sitio en las habitaciones
Que podría inquirirse cómo cabe sin confundirse ni estorbarse
Tan vasta población entre sus muros

Es que se hace universo de tanto universarse la morada




DANDISMO

CON zapatos inquietos
Con medias resignadas
Con calzoncillos orgullosos
Con pantalones hábiles y activos
Con camiseta sin osados alardes atmosféricos
Con el saco seguro de la misión que desempeña
Con la camisa asidua diligente
Con la cartera siempre fácil
Con el pañuelo pronto

Con la corbata de boato auténtico
Con el sombrero muy preocupado

En fin la sastrería transparente
Los modales legítimos de quien cuenta con todos los ascensos
Un señorío tácito común al individuo y a la obra




PRECEPTIVA

EN poesía lo importante es librar con fruición cheques sin fondo
Uno los manda al cielo y los abonan
Pregúntenle a Yomismo

Cuando se escribe versos olvidarse de respirar es cosa útil
Pues poemas con aire van al aire
A los que son nacidos de Yomismo no se los lleva el viento

Es provechoso equivocarse
Hacer del barbarismo una nueva elegancia del idioma
Del disparate una obra de arte

Conviene dar pasos en falso
Adrede reincidir en el descuido
Dejar que en nuestros actos colabore para acreecerlos el absurdo

Sacar boleto para un punto dado
Y el tren ya a toda marcha precipitarse por la ventanilla
Para cambiar de itinerario

Obrar a veces de manera que el roble se presuma nuestro prójimo
Ser el marido de la piedra
Y la mujer del agua ella nos goce

Poesía y milagro novios febriles y conmovedores
Que un día han de casarse en un buen diccionario de sinónimos




TÉCNICA

YOMISMO llega al otro lado de la barrera del conocimiento
En los viajes que emprende la poesía al extramundo

Ha entablado amistad con el continuo
Averiguado cómo los fenómenos elementales acontecen
Charlado mano a mano con lo que es inasible en la materia
Aprehendido el idioma de las ondas
El juego de los casos sin causa y sin efecto de los casos en sí
La sinfonía calenturienta de los cuantos
La audaz liturgia de las abstracciones

Ha entrado en íntimo contacto con las incertidumbres
Que son el fundamento de los órdenes teóricos reales problemáticos
Ha hundido la mirada su escalpelo en el trasfondo de los hechos
En la constitución de los principios
En el talento con el que los álamos se aproximan al cielo
En el rol de palanca de nuestra ánima para dotar al cuerpo acre-
                 [centarlo
Ha desenmarañado el extravío del idioma perdido
Y a éste lo ha embutido en los espacios que hay entre las palabras
Ha llenado con él las interlíneas y los blancos
La parte muda del poema y lo que sigue a su lectura
Es el silencio con el cual escribe lo mejor de sí mismo

Se ha pasado los días metiendo el alma en el ventilador
Sacrificando ante una convicción aun sus más arraigados senti-
Desafiando el peligro de publicar sus emociones        [mientos
Jugándose a una carta todo el pecho

De ahí su aguda comprensión de los corpúsculos morales
En que encuentra comienzo cualquier acto
Es decir anteriores al acto de protoactos
Y debido a los cuales no hay realidad sino indeterminada
Únicamente imagen probabilidad versión y catacresis
El propio mundo físico una metáfora en funcionamiento
Nada en sí todo somera representación
De la gestión fundada por el ser enaltecida por el sueño
Coordenada por la poesía

Es todo la estatura de Yomismo




ESTILO

YOMISMO está sentado en el lugar más suyo más propio de su ser
En posición que el horizonte sostiene con esfuerzos ecuménicos
Está mirando al cosmos como desde un balcón
Como desde un balcón que diera al suceder
Un nimbo de experiencias y conmemoraciones frecuenta su cabeza
Porque él no sólo es él es un también es otras
Es lo que fue y es lo que viene

Su pecho de palomas emigra a cada instante
Es un telégrafo eminente de hondos zureos suprahumanos
De cada uno de sus brazos penden cinco saludos
Que toman densas direcciones y alcanzan al amigo al adversario
Sus piernas lo siguen a todas partes

Su nombre traza de universo apócope raíz porque albertodo
Y da algo siempre por delegación del estar dando y recibiendo
Que es la función sin menoscabo de cuanto continúa
De cuanto es órbico y perpetuo y óntico

Llega al paraje desde el que antes parte
O sea rosa previa a su rosal
Fruto primero que árbol siendo aquel a quien ambos benefician
Quien a su deterioro transfigura en sustento
Quien es patria de él mismo
País de su conciencia

Sus porques sus después sus aunque y cuando y todavía
Qué labor tutelar la que acometen
Qué emoción interior la que murmuran
Sus adjetivos sueltos independientes ágiles
Colgados como del ojo una consternación
Como él nacieron condenados para estar solos y de ahí su fuerza
De ahí que han de quedar más allá del mutismo y la gramática




ACCIÓN

DE tanto trascender de su presencia
Y estar puro de sí
Comprometido sólo con las esencias y con los orígenes
Único contertulio de sus meditaciones y sus cálculos
Siempre monologando los estados del ser
Siempre sembrando su apellido en las intimidades de los otros
Diseminando el nombre que se hizo a duro galopar de soledades
En oídos y pechos con aptitud de recepción
Ha logrado hidalgar la poesía
Y que se alberte el verso
Que el yomismo se adentre en las instalaciones del lenguaje
Y que el estilo sea el resultado del sujeto del único

Se dió de entrada a oxigenar los secretos del habla
A hacer más confortables los azares y guerras de la pluma
Calentó a las imágenes como a mujeres y hoy
Como de las caderas que saben emplearse
De sus intervenciones salen chispas
Confirió a las palabras una dinámica distinta
En la que el sustantivo suele oficiar de verbo
Las indujo a fundirse a juntar sus destinos a ensamblarse
En matrimonio morganático gramatical y físico
Enseñó a declinar los nombres propios
Para que aumenten con su caudal íntimo el pobre océano semántico
A sacar punta a opuestos y antinomias
A dar autonomía a los adverbios los participios los gerundios
A fin de que entren en los juegos de la dicción en todo su tamaño
A abusar del idioma que es la afición primera del poeta
A dilatarlo y a instruirlo en técnicas inteligentes de resorte

Para esta obra quiso un auditorio de sólo diez veinte devotos
Desparramados en el mapa al que su corazón se hipotecara
Pero cayeron sobre ella centenares activos de parásitos
Que fagocitan sus hallazgos sacan patente de sus invenciones
Y lo silencian con cinismo lo desprecian con entusiasmo y lo
           [calumnian con esmero

Ay manueles y pablos y jorgeluises y miguelángeles y carlos y
        [leopoldos y álvaros y eduardos
Queridos enemigos que aman a su obra y odian a su autor
Salud salud salud
No es su culpa el que se hayan albertado
Pero demanda su perdón
Y les promete desde ahora dar vacaciones a sus musas
¿Pues para qué escribir directamente de su mano
Si desde el paraíso hasta el infierno
Que es desde la inocencia hasta la premeditación
Su poesía se publica a pierna suelta aunque con otras firmas?
¿Qué importa el que su nombre no aparezca al pie de unos poemas
Si en el tintero de él su contenido fue a abrevarse
Y con savia simpática que él los ha rubricado?

A poetas enteros y famosos los usa de seudónimo
Hay quienes lo despojan sin saberlo y acaso sin leerlo
Otros remedan lo que aún no ha escrito
Enfermados por él en una suerte de contagio osmótico
Se le adelantan en su modo particular de asir los sentimientos
De contratar metáforas
Y darle protección al despropósito
Le ganan turno en su decir lo de él
Infieren sus probables
Y lo dan al sabor de los lectores estando inédito él aún
Son eco de su voz aun no emitida
Pueden dar antes que él algún relámpago pero hijo de su estirpe
Característico del rayo que él estalló y aun hace espejos
Y es porque de Yomismo se saturan las más proficuas posibilidades
Porque hay en el ambiente una prieta una vasta hidalguería
Una virtual albertación del suceso poético

Sufre por los que viven de su vida
Pues sabe que más tarde viudos suyos morirán de su muerte




NORIA

HOY sin embargo es lunes
y aunque mañana pase el martes
Ha de llegar inevitable el miércoles
Para que luego acuda el jueves
Y el viernes siempre cae en viernes
Y siempre son antes los sábados
Y siempre despueses los domingos

Si pudiera Yomismo cuando menos
Morirse fuera de semana




UBICUIDAD

DESPINTANDO distancias enrrollándolas
Como semillas ha arrojado viajes
Sobre países y almas sobre ignorancias y sabidurías
Ha embarazado muchos vientos henchido muchas nubes
Cosechando regresos para intuir nuevas partidas

Si bien el honor de no haber ido nunca a Nueva York
Ha realizado acopio de ciudades
Ha dejado Parises y Berlines Londreses y Madriles
Aldeas y jactancias pobrezas abundancias y estrategias
Guardadas como en cajas en recuerdos

Ha acumulado numerosos climas
Con sus enfermedades y saludes
Se ha hecho una buena colección de paisajes posibles
De manos entendidas y preguntados rostros

Nunca dejó de estar en otras partes
Pero no obstante ausencias jamás salió de donde lo nacieron
Sus asuetos constantes son sólo un darle vueltas a su pueblo
Una manera de rodearlo
El punto en que se pone a dibujar una circunferencia
Con una patria al medio y el mundo entero como vecindario

Y pues en Arequipa sigue estando
Cuando la muerte lo codicie tendrá que ir a encontrarlo en Arequipa




RELOJ

YOMISMO huésped de la 1
Es también invitado de las 2
Y desde que nació jamás falta a la cita de las 3
Las 4 son una debilidad de su rutina
Que a pesar de ello no le impiden echarse en brazo de las 5
Para sólo en el lapso de una hora arribar a las 6
Nunca más de ese plazo necesita para alcanzar las 7
Siempre las 8 son las 8
Si sesenta minutos no transcurre no penetra en las 9
Estación insalvable en el trayecto que conduce a las 10
Donde recién principia y no es extraño la vuelta de las 11
Como quien marinando grita “¡Tierra!” Yomismo ve después las 12
Es la espuma del gallo es la sonrisa de la ola es el aplauso de
                    [las cimas
Todos proclaman que él es lo más grande del mundo y sin embargo
Cabe en una cajita en el bolsillo
Donde encuentra descanso o cementerio
Pues ¿cómo ha de negarse que si no se lo ve si no se le da cuerda
                   [o se lo olvida
El tiempo es sólo una ficción
Algo que él mismo prueba que no existe?




    NO

NO son indiferentes a Yomismo las inquietudes de las olas
No van a contrapelo de los suyos los sentimientos de las ruedas
No es insensible a los afanes de divorciarse de los rieles
No es sordo a los pedidos de disculpa de las balas perdidas
No lo confunden con maniobras sinceridades ni conceridades
No es contrario a que ejerzan el derecho de intervenir las lágrimas
No opone nunca resistencias a la jurisdicción de las botellas
No son ajenas a sus actos las propiedades de los terremotos
No impide que en su ser echen raíces los atributos del incendio
No es pieza invulnerable a los ataques de las caderas o los senos
No desdeña del cuerpo ni los sitios menos ilustres de su mapa
No subestima ni siquiera los lugares minúsculos del alma
No sea negado ni un momento a pagarle intereses a la vida
No habrá de recibir con subterfugios ni aplazamientos a la muerte



CREDO

CREE en los condenados a ser pobres
Cree en los condenados a estar solos
Cree en los condenados a ser buenos
Cree en los condenados a estar tristes

No cree en los que están con el gobierno
No cree que haya aseo en la política
No cree en quienes hablan con cuidado
No cree que se pueda ser Poeta y neutral

Cree que el robo es un derecho
Cree que la virtud es otro vicio
Cree que el asco es una admonición
Cree que el odio es una actividad

No cree que los jueces sean más honorables que los reos
No cree que los cerdos sean más nutritivos que las rosas
No cree que haya claridad más comprensible que la oscuridad
No cree que se pueda gozar a las mujeres y no tener admiración
                 [al diablo




INTEGRACIÓN

COMO los sismos se desespereza
Como las torres estimula
Como el agua concurre a reuniones
Como la flor declama pétalos

Como el silencio habla en voz baja
Como el viento llama a las puertas
Como las penas sale a caminar
Como la voz perpetra túneles

Como los minerales espera con paciencia en su escondite
Como los gallos origina el alba
Como el verano hace madurar los pechos

Como el dolor jura venganza
Como el hombre se afilia a sediciones
Como el corazón ay está a la izquierda




CURRÍCULO INCONCLUSO

NO quedaría cabalmente la biografía de Yomismo
Si en ella no participaran de modo categórico sus muebles
Su estar colgado de los muros en contingencias de retrato
La mesa de pensar que da apoyo a sus codos y a su frente
El espejo que apaga su instalación de embrujos cuando él sale
El sillón que le ofrece estremecidos los brazos cuando él vuelve

Hay que pedirle confidencias al sofá de amistades y dormidas
Preguntar cómo juzgan su proceder con ellos los estantes
Inquirir la opinión en que lo tienen las alfombras y sillas
Averiguar por qué queda despierta la cama cuando él duerme
Por qué cuando él está en vigilia los objetos se mantienen
                                                                       [tranquilos
Es preciso saber qué es lo que piensan a su respecto las camisas
Por qué lo tienen en tan alta estima sus demostrados pantalones
Por qué con tantas reverencias se le ciñen los guantes los zapatos
Y por qué las corbatas se ponen vanidosas en su pecho

Que digan las paredes lo que sienten dando habitáculo a su cuerpo
Y la escalera que lo sube viendo cómo él aumenta de estatura
Y las ventanas percibiendo el viaje de sus miradas hacia el mundo

Debía hacerse reportajes al agua que lo lava
A la luz que lo viste pedirle que describa su existencia

Nadie como la muerte para hacer su discurso necrológico




OTRA VEZ LA CASA

POR qué ponerles números a las casas son presos?
¿Son las ciudades cárceles para ellas?
Métanles traje a rayas y cadenas
Para que si escapan las individualice la alborada
Centinelas de vista en las lucarnas
Para impedirles que dialoguen con sus estratagemas y protestas
Rejas de hierro en la cintura
Para que no conciban ganas de ponerse a bailar el ula ula
La de Yomismo solamente
Sin libreta de enrolamiento cédula de identidad o pasaporte
Sin marca en la portada como si fuera un precio
Sin título en el lomo como si fuese un libro
Más allá de la calle y el ejido
Fuera del orbe y de sus inspectores
Tras una puerta en la que un día le apretó el cuello para ahogarlo
Y condenó al teléfono a la horca                                  [al timbre
Y por la espalda fusiló a la radio
Oh qué guerra qué guerra

Su casa es todo el aire todo el tiempo




ALUMBRAMIENTO COTIDIANO

CUANDO Yomismo una por una cercena sus miradas
Cuando da vacaciones aunque suscintas a sus sentimientos
Cuando hace que su fábrica de afanes se manifieste en huelga
Cuando a sus frases echa llave
Cuando a sus emociones las confina a los trasfondos de su pecho
Cuando retira de sus piernas la voluntad de mantenerlo en pie
Cuando a sus movimientos los guarda donde nadie puede hallarlos
Cuando encierra a las luces como a unos niños turbulentos
Cuando conmina a sus ideas a hacer acto de ausencia
Cuando pone su cuerpo sobre la cama acogedora
Cuando deja a la noche que lo cubra como una sábana a un cadáver
Y cuando se conduce a la piscina en que lo nada pronto el sueño
Como si fuera una mujer Yomismo es penetrado es poseído

A la mañana se convierte en madre
Luego el poema se echa a andar




TESTAMENTO OLÓGRAFO




Para no dejar nada librado a una última improvisación
Yomismo en el instante de partida de su segunda juventud
Quiso dejar documentada su voluntad postrera
Yo doy fe de que lo hizo de su puño y su letra.

ALBERTO HIDALGO
Escribano Infinito









VEINTIPRONÓSTICOS de estrella de mil ochocientos y tantos
Veintitrés de mayo de mil novecientos cincuenta y siete      [ramos

Hoy cumple sesenta años el Perú
América sesenta
Yo sesenta de estando sobre tierra
De tener el honor de formar parte del mecanismo universal
Y por acción del todo ser sólo yo y el unomismo y único

Sesenta árboles que el aire está logrando que mis pulmones lo
Que el suelo accede a sostener mis pasos                   [respiren
Que la luz me propaga entre las cosas
Que me enriquezco de prerrogativas con cada nuevo aniversario
Que soy un próspero argumento de la interinidad del mundo físico

El corazón lo tengo socialista
Lo he dado tanto que he quedado rico
Expuesta a toda la bondad
Incluso a renovar sus equivocaciones
Generosos los ojos nunca cobraron por llorar
Y vieron hasta muertes que me causaron un sauzal de lágrimas

Mujeres no hay una sola a la que no haya amado
Hasta  a las nunca vistas las he besado en el fragor del nexo
En ese humito suyo con el que se santifica nuestra carne
Y aun soy propiedad suya soy pertenencia de ellas
Y ellas pernoctan en mis brazos aunque lo quieren sólo en sueños
Pues empresario de delirios una tras otra todas se me rinden

He arribado hasta eso contaminándome de pueblo
Sin poner cintas aisladoras entre mi humanidad y la pobreza
En materia de afectos nunca observé las reglas de la higiene
O sea que también he podido querer a algún canalla
No conoce mi espíritu el uso de antisépticos
Ni mi cuerpo se ha envuelto jamás en el amianto del orgullo
Mi obra la he realizado sin la colaboración de la cautela
La mía es una vida sin preservativos

Sesenta astros que estoy en el gobierno en mi mandato
Desempeñando la poesía sin remuneración
Ni gozar de intereses por los discípulos que causo
En el tratado de las letras no he seguido procedimientos diplo-
Atento sólo al desarrollo de mi política interior          [máticos
Al íntimo comercio de mis esencias y categorías
Al juego libre y espontáneo de las industrias clásicas del alma
Contrario a los poemas inmediatos y a las palabras de ocasión

Ni militaricé mis adjetivos
Ni administré mis sentimientos
Ni puse impuestos a mis emociones
Y por eso es que el mío es el más ruiseñor de los gobiernos

Desde este sesentario de los balcones y la contrición
Digo que no es obligatorio ponerse pálido cuando se hace versos
Porque la poesía no se alcanza con demostraciones exteriores
Digo que basta abrir una ventana para obtener un mal cuadro
Porque la naturaleza no ha aprendido todavía a pintar
Digo que el canto es suficiente para indisponerse con la música
Porque la gritería aun organizada y agradable es una mala educación
Digo que para mantenerse en buenos términos con la edad de uno
Lo mejor es lanzarla a competencias con la de los jóvenes
Digo que para en rosas anegarles sus confabulaciones
Nombro herederos míos al silencio al olvido y a la envidia
Digo que dejo cuanto traje
Y no me llevo nada de lo que tras de mí puede ir creciendo




POSTERIDAD

A Yomismo le queda poco abajo
Le resta ínfima esfera
Le espera mucho arriba
Le aguarda la inminente vecindad del país sin territorio

Su estando aquí es su capital
Se lo forma a empellones por él no dados sino recibidos
Su trasladarse a allá será su renta
Y de ella ha de vivir mas ya sin óbito

Como el río que el agua se la lleva obsesionado por marcharse
Pues si no fuera así se quedaría parado en algún sitio
Yomismo es cada vez menos adicto a ahora
Más propenso a sentirse solidario con su existencia próxima
A ser lo que será desde el día siguiente de haber sido

Sabiendo que la vida es sólo un acto provisorio
Para que tenga circunstancia de hecho definitivo
Se hace él mismo anticipios de consecuencias de su muerte
Préstamos en espíritu de cuando el cuerpo suyo esté yacente
Y su recuerdo haya adquirido la jerarquía de una cicatriz
O sea la vigencia de la herida
Continuación sin término de una pasada actualidad
El vuelco de lo fugaz en lo imperecedero




EPITAFIO

AQUÍ yace Yomismo
Murió de poesía entre unos cuantos
Cumplió toda su edad ni un día menos
Ningún minuto de sus años
Ni siquiera un segundo de sus horas
Escamoteó a su vida propia a su estilo de ser
Murió de poesía y aquí yace
No enterrado aventado ni amarrado
En ataúd hecho de versos




Esta obra se terminó de imprimir el 25 de noviembre de 1959, en los Talleres Gráficos P.L. Villanueva, S.A. 
–Jirón Yauli 1440-50 (Chacra Ríos)- Lima, Perú.

1 de diciembre de 2016

NARCOSIS. Acto de Magia (1985)








NARCOSIS
Cachorro, Pelo Parado y Wicho
Octubre de 1984 - Julio de 1985.


Grabación en directo del último concierto de NARCOSIS. Este "Acto de magia" marcó el fin de la sociedad de este legendario trío roquero.   






CLIC EN PORTADA

Acto de Magia (12 de julio de 1985)   
1.       Represión   
2.       Destruir      
3.       La peste     
4.       Quiero ser tu perro        
5.       Excusas      
6.       Yo no quiero       
7.       Vida actual 
8.       El microbús
9.       Hemicirco  
10.     Sucio policía
11.     Dextroza    
12.     Triste final  
13.     Asfixia



ASFIXIA
Cuando estés solo en tu cuarto y quieras salir
Cuando estas cuatro paredes no te dejen ni respirar
Cuando tus sentidos se sientan afectados de tanta televisión
Cuando te mires en el espejo y ni tu vista puedas soportar

Sentirás la asfixia
que ahoga tu vida
la asfixia
que tu cerebro hará explotar

Cuando tus amigos te aburran más que de costumbre
Cuando tus palabras te parezcan las mismas de ayer
Cuando quieras repetir tus hazañas y ni te acuerdes de las reglas del juego
Cuando ni en tu solitaria oración puedas contener tu llanto

Sentirás la asfixia
que ahoga tu vida
la asfixia
que tu cerebro hará explotar







Debut de NARCOSIS en un concierto de rock subterráneo.
Álvaro "Gallito" Carrillo: voz
Fernando "Cachorro" Vial: guitarra
Jorge "Pelo Parado" Madueño: batería







Cancionero de rock subterráneo en la sección "Aullido" del fanzine ALTERNATIVA (1985).






19 de octubre de 2016

Rock subterráneo: El sonido y la furia






Entre los meses de octubre y diciembre de 1995 la institución civil SUR Casa de Estudios del Socialismo organizó el seminario “¿Violentos por naturaleza o por los tiempos? Identidad y violencia juvenil en los 90”. El programa estaba organizado en exposiciones cuya temática giraba alrededor de la presencia de la violencia en la sociedad mediante prácticas socializadoras, dominantes, etc.
Uno de los participantes a este encuentro de intercambio de experiencias y reflexiones fue el filósofo y crítico de rock Pedro Cornejo (cantante del grupo Guerrilla Urbana), quien expuso sobre la aparición del rock subterráneo en un contexto politizado y cargado de violencia cotidiana. Esta ponencia es el testimonio de una persona relacionada a este hecho desde su origen. Cornejo Guinassi sienta una mirada crítica a la “movida subte”, haciendo énfasis en sus errores: la autocensura, la cultura del perdedor, los prejuicios, la contradicción entre palabras y acciones.

La grabación de esta exposición que sirvió como puente de diálogo generacional hacia la juventud de fin de siglo fue, junto con las demás presentaciones, producida y editada por SUR y el Centro de Estudios y Acción para la Paz (CEAPAZ) en el libro “¿Nacidos para ser salvajes? Identidad y violencia juvenil en los 90”, en 1998.









ROCK SUBTERRÁNEO
El sonido y la furia



VIOLENCIA Y CATARSIS EN UNA DE LAS MANIFESTACIONES JUVENILES MÁS IMPORTANTES DE NUESTRO MEDIO







Presentación a sala llena del libro "Alta tensión" de Pedro Cornejo Guinassi en la facultad de Letras y Ciencias Humanas de la universidad San Marcos. El evento contó con la participación del estudiante de Comunicación Social Édgar Chilo, y los comunicadores y rockeros Juan Carlos Guerrero y Willy Jiménez. 
19 de junio del 2002.

Fotografía: Archivo fotográfico de Antena Horrísona





Pedro Cornejo Guinassi




Juventud, rock y violencia son tres fenómenos que han sido asociados desde siempre. Es bueno recordarlo ya que cuando se habla del rock subterráneo suele asumirse que la violencia es una de sus notas distintivas, tanto por la ferocidad de su música, como por la belicosidad de sus letras y la agresividad de su audiencia. Pero si uno echa una mirada a los orígenes y a la historia del rock descubre que ya sus conciertos aurorales a fines de los años 50 estuvieron cargados de una aureola de violencia. Basta rememorar la imagen de Jerry Lee Lewis aporreando su piano a patadas mientras su público –excitado al máximo- destrozaba el mobiliario del local donde se llevaba a cabo el concierto. O la reacción enloquecida de los adolescentes al ver en la pantalla grande el film “Rock around the clock” con Bill Haley & His Comets. Y el consiguiente escándalo de una sociedad que no estaba dispuesta a aceptar que la violencia formaba parte de su estructura.
Es por ello que el rock ha sido satanizado por el establishment como un fenómeno desencadenador de violencia. Y es que el rock expresa en su origen la insatisfacción radical de un sector social –los jóvenes- que sólo a partir de ese momento empezó a ser tomado en cuenta, aunque sólo fuera por el peligro que representaba para el orden establecido. Esa insatisfacción ha quedado magistralmente reflejada, por ejemplo, en dos canciones temporalmente distantes pero que condensan a la perfección la urgencia adolescente por alcanzar el cielo con las manos y, al mismo tiempo, la amarga certeza de que ello es imposible: “I can’t get no satisfaction” de The Rolling Stones y “Anarchy in the U.K.” de los Sex Pistols.
Frustración, rabia y desesperación son sentimientos consustanciales al rock en tanto manifestación visceral de un deseo siempre postergado e insatisfecho. No es casual, pues, que el rock –en su dimensión más genuina y seminal- haya sido siempre una contradictoria vía de liberación de impulsos libidinales y agresivos. En ese sentido, hay en el rock tanto de eros como de tánatos, entendiendo ambos conceptos en un sentido freudiano.
En lo que se refiere al lado tanático del rock hay que decir que siempre ha estado presente, sea de manera instintiva en la misma pulsión percutiva de la música, sea de una manera consciente en la estética de artistas o grupos que han usado la violencia como un símbolo de decadencia del orden social, como morbo y espectáculo o, finalmente, como una forma de respuesta frente a un “sistema” al que se percibe como hostil e impositivo. No en vano una de las canciones emblemáticas del así llamado “espíritu” del rock es “Born to be wild”, aquella exaltación de la vida salvaje y aventurera que el grupo Steppenwolf puso de moda a fines de los años 60.

En nuestro medio, sin embargo, este elán iconoclasta estuvo básicamente ausente hasta el surgimiento del rock subterráneo a mediados de la década de los 80. Entre otras cosas, porque durante los años 60 y 70 el rock no fue para los jóvenes de este país tanto un medio de expresión como un mecanismo de identificación con sus pares anglosajones. De ahí que la mayoría se dedicara a hacer covers y que el hacer canciones propias fuera, hasta cierto punto, mal visto. Cierto que hubo excepciones –la más relevante, como antecedente del rock subterráneo, fueron Los Saicos y su memorable canción “Demoler la estación del tren” –pero no llegaron a configurar una tradición ni una cultura rockera.
Fue sólo a partir de la explosión de la movida subterránea que el rock empieza a constituirse como una necesidad expresiva –en el sentido fuerte del término- para los jóvenes. Y, como no podía ser de otro modo dado su carácter fundacional, esa urgencia se tradujo en un grito visceral, primario e inarticulado pero cargado de una potencia comunicativa y movilizadora notable cuyo efecto más inmediato fue el surgimiento de una multitud de bandas que provistas del arsenal básico del rock –guitarra, bajo y batería- se lanzaban a exteriorizar, a voz en cuello, su rabia, indignación e impotencia.

No hay que olvidar, por otro lado, que lo que hoy se conoce como rock subterráneo empezó a desarrollarse hacia 1983-1984 dentro de una coyuntura sociopolítica especialmente violenta. Fue en ese paranoico contexto de terrorismo, guerra sucia, delincuencia callejera y crisis económica, que se produjo el “achoramiento” del rock local con bandas ya legendarias como Leusemia, Guerrilla Urbana, Eutanasia, Éxodo, G-3, Kaoz, etc., surgidas, muchas de ellas, en el punto de quiebre que significó el fin del gobierno de Belaúnde y el principio del de Alan García.
Lo curioso es que la violencia que segregaba el rock subterráneo era en gran medida verbal y musical. En efecto, una de las cosas que más llamaban la atención era la insultante agresividad que los grupos proyectaban en sus canciones y en su imagen pero que, por lo general, no se traducía –salvo casos muy aislados- en una violencia activa y mucho menos militante. En tal sentido, las bandas de rock subterráneo siempre estuvieron muy lejos de aquellas que en España, Francia o Inglaterra refrendaban con hechos –“acción directa”, que le dicen- sus incendiarias consignas.
Y es que, en el rock subterráneo local, la violencia siempre ha sido un código comunicacional que, por una parte, busca provocar, epatar y escandalizar y que, por otra parte, apunta a generar una catarsis colectiva que se manifiesta, por ejemplo, en esa frenética y lúdica danza de empujones –pogo- a través de la cual el público subterráneo libera la agresividad que proyecta la música de los grupos. Me atrevería a decir, incluso, que el rock subterráneo ha servido para canalizar y contener la inclinación a la violencia de muchos jóvenes que, de otro modo, habrían podido dar rienda suelta a su frustración de formas verdaderamente anómicas y socialmente destructivas1.
Por ello, más que incitar a la violencia, lo que ha hecho el rock subterráneo ha sido ponerla en escena a través de su música, sus letras y sus conciertos, mostrando de esa manera hasta qué punto ha pasado a ser un referente cotidiano con el que los jóvenes de nuestro medio han aprendido, fatalmente, a convivir2.

1 Es cierto que hubo grupos, dentro de la “movida” subterránea, que empezaron a entender esa violencia ya no solamente como una expresión, como una catarsis, un desfogue, o un juego circunscrito dentro de los cofines de un concierto de rock, sino como un modo de vida, como una manera de enfrentarse al orden social. Y es verdad también que no faltó gente que se sintió atraída por la ideología violentista de los movimientos terroristas, llámese Sendero Luminoso o MRTA. Sin embargo, dichos casos -que fueron contadísimos- difícilmente pueden considerarse representativos de un fenómeno como el rock subterráneo que, lejos de ser un “movimiento” musical, político o (contra)cultural, es en realidad una suerte de refugio para muchos jóvenes a los que les resulta más o menos difícil integrarse a los esquemas aceptados por la sociedad.

2 Hay que decir, sin embargo, que en los últimos años se ha observado un cambio dentro de las preocupaciones de los grupos de rock subterráneo. A mediados de los ochenta el monotema del rock subterráneo era el cuestionamiento del “sistema”: la represión, el autoritarismo, la policía, los políticos y el orden establecido. Lo que ha ocurrido en los últimos años es que las canciones de los grupos empiezan a expresar más bien conflictos interiores. Las canciones de Dolores Delirio, por ejemplo, no hablan ni de política, ni del sistema, ni siquiera de lo que pasa en la calle. Hablan básicamente de paisajes interiores, de sentimientos, de miedos, de confusión, de dolor, de soledad, de tristeza. Como si los grupos y el público también se hubieran hartado de que se les refriegue en la cara lo que ven todos los días y necesitaran que las canciones les hablen de cosas distintas.
Carlos Gonzáles, cantante y guitarrista de Radio Criminal y que fuera, allá por el año 87, integrante de otro grupo que se llamó Kaos, señalaba que ahora la gente empieza a sentir la necesidad de hablar de sí misma: los grupos expresan aquello que la audiencia está sintiendo pero que no es capaz de verbalizar.





APÉNDICE
Preguntas del público

¿Por qué este cambio de temática en el rock subte?
Pienso que este cambio tiene que ver con un proceso social y político que ha vivido el país en los últimos años. Es algo que ha pasado también en otros lugares dentro del rock. Normalmente después de un periodo muy convulsionado, de mucha rabia, de mucha frustración que se expresa a través de determinado tipo de música, viene la resaca. Esa resaca hace que surjan otro tipo de motivos emocionales como puede ser la melancolía, la nostalgia, la tristeza, la sensación de vacío. Esto ocurrió también en Inglaterra. Cuando uno observa la diferencia de temática entre el punk rock y el post-punk es algo similar. La motivación en el punk rock era la rabia, la frustración, “vomitar” todo eso. Luego cuando ya se diluye la rabia, aparece el post-punk que más bien transmite un sentimiento de pérdida, un sentimiento de angustia, de melancolía, un retorno sobre el mundo interior, y tal vez, una búsqueda de la propia identidad a un nivel ya más personal. Quién sabe si eso también implica alguna tendencia más hacia propuestas más individualizadas y menos colectivas.


¿No tiene que ver el rock con la edad? Los punks al comienzo eran quinceañeros, y muchos de los punks se volvieron post-punk, digamos en Inglaterra con The Cure. Aquí Dolores está tocando y en Estados Unidos ha muerto el punk. La gente que hace rock subterráneo, por la edad de los 30, expresa otro tipo de actitud. Varios grupos se han desintegrado, algunos están trabajando y muy pocos son los que siguen.
Eso es cierto porque la gente crece y una de las cosas más difíciles dentro del rock es saber envejecer. Es decir, cuando uno envejece dentro del rock tiene dos alternativas: hacer que su música crezca con uno o quedarse anclado en una especia de adolescente eterno y, obviamente, es ridículo ver a una persona de 40 años cantando cosas de un adolescente.
Pero también es verdad que hay un cierto espíritu de la época que ha cambiado. Tú me hablas de los grupos punk de ahora, pero la temática de estos también es diferente, ya no es la misma temática de los grupos punk del 77, también incluso en los chiquillos, su manera de percibir las cosas está de alguna manera impregnada por esta diferencia.


También hay mucha gente que cree que los sesenta y los setenta fueron una época maravillosa en la que se luchaba por cambiar las propias cosas, mientras que ahora aparentemente no hay por qué luchar...
No olvidemos que la época en la que estamos viviendo ahora es esa época que algunos califican de postmoderna, en la cual se habla precisamente del fin de las utopías y en las que hay un gran desencanto que se traduce en esas letras teñidas de melancolía. En ese sentido el punk rock es un punto de inflexión muy importante dentro de la historia del rock porque es el último movimiento que intenta cambiar el mundo, por decirlo de algún modo, pero al mismo tiempo ya no cree en la posibilidad de cambiar el mundo. Eso está perfectamente graficado en aquella canción de los Sex Pistols cuando dice “No sé lo que quiero, pero sé cómo conseguirlo, quiero destruir”. Lo que ocurre ahora es que tal vez los jóvenes siguen sin saber lo que quieren, tampoco saben cómo conseguirlo, tampoco quieren destruir sino lo que quieren es sobrevivir y para eso hay que empezar por aprender a lidiar con uno mismo.


¿No crees que todo esto también tiene que ver con la edad? Muchas de las personas que empezaron en el 85 son acusadas por una parte de la nueva generación de subtes, de ser “marketeros” y de renegar de los orígenes del movimiento de rock subterráneo.
Conforme va pasando el tiempo la gente va aprendiendo o se ve forzada a aprender, a situarse de una manera diferente dentro del esquema social y a cuestionar muchos de los dogmas o puntos de vista que tuvo hace unos años. “Los más jóvenes”, en cambio, añoran lo que fue y no pudieron ver, un pasado que probablemente no fue tan bacán como ellos lo imaginan. Esa añoranza refleja cierta incapacidad para vivir el presente. Por eso me llama mucho la atención que todavía no surjan aquí grupos de los noventa. Observando el panorama rockero local, la mayoría de grupos considerados “nuevos” están formados por gente de la generación anterior, gente que está entre los 25 y 30 años. ¿Dónde están los grupos de 17 y 18 años?
Sin duda que los hay, pero a un nivel todavía muy pequeño, sin capacidad ni siquiera para hacer la bulla que hicieron los de la generación anterior. Es sintomático que no aparezcan grupos de chiquillos lo cual expresa la inercia de esta generación, esclavizados al pasado, cosa que dice más de ellos que de la supuesta traición cometida por los viejos.
El rock subterráneo siempre fue un fenómeno muy amorfo y eso es algo que muchos pierden de vista, sólo el que vivió la movida subterránea desde dentro sabe cuán amorfa era. Muchos investigadores han dado al fenómeno subterráneo una especie de definición, una especie de cuerpo ideológico que en realidad jamás existió. La movida subte era un puñado de grupos que simplemente querían decir las cosas que sentían o pensaban.
A mediados de los ochenta, lo que más molestaba a los grupos subterráneos era precisamente que se intentara definirlos como un movimiento. La idea de movimiento implica la idea de ideales compartidos, de objetivos comunes y eso precisamente era algo que se rechazaba en ese momento. Por eso me llama poderosísimamente la atención que muchos subtes hoy hablen de “el movimiento subterráneo”.


Afirmabas que la violencia está dejando de ser tema central en la música de los subtes, pero ¿no es precisamente ahora que entre los jóvenes de 16 y 17 años la violencia vuelve a ser un tema central?
Pienso que los jóvenes están reelaborando o elaborando sus propios pronunciamientos. Cuando surge una generación que plantea algo fuerte, que deja una huella muy fuerte, es probable que la generación subsiguiente se sienta apabullada, inconscientemente, por la generación anterior, Eso de alguna manera disminuye su potencial de expresión y se ve obligada a elaborar nuevas formas de pronunciarse. Lo que está pasando, tal vez sea eso, la gente más joven está elaborando nuevas formas de pronunciarse, todavía no sabemos cuáles van a ser, qué música vayan a hacer los jóvenes de 15 y 19 años cuando se decidan a hacerlo.
Lo que sí me preocuparía es que entre los jóvenes no haya insatisfacción, porque si no la hay, el rock se muere. Puede haber muchos grupos tocando bonito pero si no hay insatisfacción no hay energía y no hay vitalidad. La pregunta sería ¿hasta qué punto los más jóvenes todavía no asumen su insatisfacción? o ¿hasta qué punto los más jóvenes han obturado su propia insatisfacción por el contexto socio-político? Creo que ahí sí hay un problema.


¿Esa tendencia a la violencia que había en el movimiento subterráneo, lúdica pero violenta, no será la que ahora está en las barras bravas?
Lo que puede estar pasando es que muchos jóvenes han trasladado este componente de violencia de los conciertos a los estadios. Y una expresión de eso es que Leusemia haya grabado una canción que se llama “Barras malditas”. Y tal vez sea por eso que las barras bravas ahora concentran la atención de todo el mundo como nidos de violencia. Es probable, asimismo, que muchos jóvenes hayan descubierto que la música tiene límites como campo de expresión de sus impulsos agresivos y una vez descubiertos esos límites entonces hayan comenzado a trasladarlos a otro espacio donde sea más factible desarrollarlos. Hay que recordar, por otro lado, que la música que hacen los subtes puede ser primaria, salvaje y caótica pero requiere de una articulación, por mínima que sea. Agarrar un instrumento y tocar una cuerda ya te obliga a formalizar, darle originalidad a lo que dices, aunque sea muy elemental. Cosa que no ocurre en las barras bravas: allí no hay ninguna necesidad de articular nada, allí sí la violencia puede salir como violencia pura. En el rock siempre la violencia ha estado articulada y, en ese sentido, mediatizada por la música.


¿Crees que con la violencia se trasladó también el componente lúdico a las barras?
Para uno que está fuera de las barras, ese componente lúdico no existe porque no hay nada de lúdico en que a uno le tiren piedras. Pero para el tipo que las tira sí puede tenerlo. ¿Hasta qué punto la violencia es un problema para los jóvenes? La violencia en los jóvenes es un problema para la sociedad, sin duda, pero para ellos ¿es un problema o es un vacilón? Esto lo demuestra magníficamente el libro de Óscar Malca Al final de la calle: sus personajes conviven con la violencia con una facilidad y una frialdad pasmosa.


¿Hasta qué punto puede decirse que el rock subterráneo ha evolucionado como expresión musical?
Me parece que hay un cambio, una mayor individualización en el rock subterráneo desde el momento en que los grupos empiezan a preocuparse por su música, empiezan a entenderla como una obra de arte que hay que desarrollar. Al comienzo, la música era entendida exclusivamente como expresión, en tanto que todos los elementos técnicos o formales eran despreciados. Por ejemplo, si un grupo iba a tocar en un concierto, lo importante no era sonar bien, ser un desastre no importaba. Lo importante era expresarse. Y si un grupo quería hacer previamente una prueba de sonido, o pedía buenos instrumentos, los demás subtes decían “Miren, ya se empezó a vender, se está marketeando”. Lo importante era decir las cosas, no la manera cómo se decían.
Actualmente las cosas están cambiando. Lamentablemente, en el rock subte hay un fuerte componente de autocensura, similar al de todos los movimientos muy cerrados sobre sí mismos, que tienen un espíritu de ghetto, de secta: se condena todo aquello que se salga de la norma. Y es que a pesar de que verbalmente se dijera que no había reglas, lo cierto era que existían una serie de normas tácitas que eran de una rigidez espeluznante: el que canta y empieza a moverse de cierta manera en el escenario ya es un pacharaco, no importa si esos movimientos corresponden a una necesidad expresiva de la música: “No, eso no está bien, no es auténtico”. Hay una serie de códigos muy rígidos que van desde lo que está bien decir y lo que está mal decir, hasta lo que está bien o mal hacer fuera y dentro del escenario. Es la manera como el rock subterráneo mantenía su cohesión, expulsando todo aquello que fuera distinto. Tan pronto como un grupo empieza a desplegar una búsqueda más compleja o distinta es automáticamente expulsado, es dejado de percibir como “uno de los nuestros”.
Eso le pasó a todos los grupos –desde Narcosis hasta Dolores Delirio- que tratan de desarrollar individualmente propuestas, lo cual es totalmente legítimo y no solo va a garantizar la continuidad de una movida rockera, sino la posibilidad de que el rock aquí produzca obras musicales valiosas. Si el rock se hubiese quedado en la pura expresión primaria no tendría hoy la variedad alucinante de propuestas que han surgido y siguen surgiendo en su seno.


¿Cuál es la causa de que la movida de los noventa sea diferente a la de los ochenta? ¿Por qué los problemas se han convertido en más tolerables para la sociedad de ahora?
No creo que la sociedad de ahora sea más tolerable que la de los ochenta, pero creo que la manera de procesar esos conflictos va cambiando. La sociedad moderna es tan compleja y tan implacable que probablemente lo que uno busca es sobrevivir y va procesando esos conflictos para sobrevivir. Los que no pueden procesarlo de una manera provechosa para sí mismos son los que terminan mal, y me refiero a provechosa en el sentido emocional.
Kurt Cobain no pudo procesar la presión que le implicó la fama, el estrellato, y se mató.


Respecto al nombre de rock subterráneo, ahora hay gente que le dice “alternativo”. Otros como Rafo Ráez le dicen “rock urbano”. ¿Qué es lo que está sucediendo?
Lo que está sucediendo en los noventa es que se ha producido una explosión, una especie de descentramiento de las propuestas, una ruptura. En el 85 los “frentes de batalla” estaban claramente delimitados, “acá los subtes y allá los comerciales”, era clarísimo, “o estás conmigo o están con ellos”, así era la consigna. Pero luego desde el año 86, 87, se fue dando un proceso muy lento que tiene que ver con las características del mercado del rock en el Perú, que es un mercado incipiente y muy precario, un proceso de cada vez mayor diversificación.
El rock subterráneo hoy en día ha pasado a convertirse en una corriente dentro del rock. La palabra “subterráneo” viene de underground, la música underground se refiere fundamentalmente a todas aquellas expresiones musicales que no circulan a través de los grandes medios de comunicación. “Underground” no hace alusión a un tipo de música sino a una determinada ubicación frente al mercado masivo. Y la palabra “subterráneo” también hacía alusión a eso, en un principio.
No hay que olvidar que la primera vez que se utilizó la palabra subterráneo fue en un concierto que se iba a realizar en la Universidad de San Marcos y que fue frustrado por un grupo de estudiantes de ultraizquierda. En ese concierto iban a tocar grupos de punk rock, grupos de fusión y grupos de metal, una fauna muy dispersa.
Posteriormente la palabra “subterráneo” se identifica con un determinado tipo de música, básicamente con el hardcore punk, una música muy rápida, muy fuerte. Y hasta ahora hay gente que cree eso: si un grupo hace pop, no puede ser considerado subterráneo, aun cuando ese grupo sea lo más underground posible en su trabajo, en su manera de funcionar.
El rock subterráneo se ha convertido más que antes en un ghetto, en una especie de cosa cerrada sobre sí misma, pero en la cual tiende a verse mayor erosión o puntos en duda porque los mismos grupos que salen de ese embrión muy pronto empiezan a ampliar su espectro.


Si la movida subte no se consolidó, ¿crees que esto tiene que ver también con el talento?
Yo sí creo que hay gente de muchísimo talento. El problema tiene que ver con otras razones de índole estructural y psicológica. Siempre me ha sorprendido la manera como aquí los grupos se autosabotean, tienen miedo al éxito. Tan pronto como surge la posibilidad, aunque fuera mínima, de que lo que hacen se convirtiera en un trabajo serio, inmediatamente, los grupos tienden a desintegrarse. Es increíble.
Definitivamente eso tiene que ver con una suerte de cultura del perdedor”, que se manifiesta claramente en los grupos. Se ve mal que un grupo gane dinero, además se cree que ser independiente significa no ganar dinero. Ninguna compañía o grupo independiente del mundo saca discos por amor al arte.
El rock es una expresión de la época industrial, del capitalismo, de la sociedad de consumo, incluso el rock más underground que exista.
Todas las compañías independientes tienen estrategias de marketing, lo que cambia es cómo son las estrategias, el estilo, pero se marketea en todas partes, todo grupo vende una imagen.


Como productor ¿Cómo ves las actitudes de los grupos que antes eran subtes y ahora están asumiendo su trabajo como una obra artística? En cuanto a esta formación de una identidad rockera, ¿no crees que ambos, productores y grupos, corren el riesgo de diluirse en esta fragmentación de un mercado rudimentario?
Creo que hay una gran ambigüedad en los grupos locales. Por una parte, existe la conciencia de que efectivamente si quieren sobrevivir tienen que mejorar las condiciones de su trabajo, tienen que tocar mejor, trabajar más fríamente. Pero al mismo tiempo existe el fantasma de “soy un vendido”. Hay una especie de sentimiento de culpa, terror de que les vaya demasiado bien, porque a los otros no les está yendo bien como a ellos. Ese sentimiento de culpa está muy arraigado y eso es lo que hace que la actitud de los grupos sea tan ambigua, que no les permite entregarse completamente a un proyecto.


¿Por qué el movimiento no llegó a consolidarse como un movimiento de mayor espectro?
La pregunta que habría que hacerse es por qué no se ha consolidado acá una escena rockera local. Mi respuesta puede ser muy pesimista pero no encuentro otra: porque en el país no existe una cultura rockera fuerte, la cantidad de gente que escucha rock no como mero divertimento sino como fuente de identificación es mínima, absolutamente insignificante.
Aquí no existe una comunidad rockera. ¿Quiénes van a los conciertos de rock, los verdaderos conciertos de rock? La misma gente de hace diez años. Esa es la razón por la cual los grupos de rock tienen enormes dificultades para llenar un local con más de 500 personas, porque los conciertos de rock también forman parte de una cultura que acá no existe. Para los jóvenes peruanos es mucho más divertido ir a un tono que ir a un concierto. En otros países con una tradición rockera fuerte el concierto es una experiencia colectiva muchísimo más atractiva que cualquier otra. Aquí la mayoría de gente que “escucha rock” lo hace dentro de un saco de cosas que escucha por la radio. Ese es el problema fundamental y es lo que pasa con el rock subte, su poder y debilidad están en eso. La fuerza del rock subte está en que efectivamente los que escuchan rock subte son los seguidores fieles, los tipos que compran las maquetas, que están pendientes de lo que pasa, son el público leal, el problema es que son muy pocos. Entonces la posibilidad de que el rock subterráneo crezca y que el rock en general crezca aquí pasa por el eje de que el rock empiece a ser asumido básicamente como una fuente de valores, como un espacio de identificación y eso es algo que aquí va a ocurrir muy lentamente, aquí la tradición rockera está muy fracturada, no hubo una continuidad.
Y la culpa de eso no la tiene la dictadura de Velasco, como se nos ha querido hacer creer. En Argentina, el rock fue perseguido con muchísima más violencia que aquí y siguió desarrollándose. ¿Por qué? Porque para los jóvenes argentinos, el rock era algo vital: si no había rock, algo muy importante en sus vidas dejaba de existir. Acá mañana dan una ley para censurar el rock y que no lleguen discos y les aseguro que los que van a sufrir van a ser unos cuantos. El resto se adaptará a la nueva moda y punto.


Pero, ¿No hay indicios de que las cosas están mejorando?
Sí, El mismo hecho de que con cierta frecuencia haya conciertos o que vengan grupos de rock del extranjero es un indicio, pero muy incipiente. Por ejemplo, los grupos o solistas nacionales que han tenido éxito a nivel masivo son grupos en los cuales el componente rockero es casi inexistente: Río, Pedro Suárez Vértiz, Miki González, Los nosequién y los nosecuántos, que hacen música pop con un componente rockero muy tibio, muy light, muy ligero.
Me temo que tal vez haya una cuestión cultural en el tema, hasta qué punto el rock pueda, realmente, cruzar grupos culturales, grupos sociales, tengo dudas al respecto. Yo creo que el rock para ser masivo tiene que sufrir determinadas transformaciones como puede haber ocurrido con el caso de Los Mojarras, por ejemplo: transformaciones en el sentido de un rock muy impuro, un rock fusionado. Me temo que el problema del rock es un problema del país, es decir, el problema de la fragmentación del país, hasta qué punto el rock puede integrar.
Una experiencia –para mí aleccionadora- fue un par de conciertos en el que presentaban juntos a Mar de Copas y Los Mojarras. Una experiencia extraordinaria, y a la vez un fracaso. Sumamente aleccionadora, porque eran grupos con propuestas absolutamente distintas, cuyos públicos eran también absolutamente distintos. ¿Qué pasó? Simplemente se expulsaron mutuamente y quedó claro que va a ser muy difícil integrar el mercado. Es decir, la gente que era fan de Mar de Copas no fue a los conciertos por el hecho de que tocaban Los Mojarras, o sencillamente se fue tan pronto como terminó su grupo favorito. Y la gente de Los Mojarras no fue porque vive demasiado lejos de donde era el concierto. Ahí vi claramente la dimensión del problema. Es la misma fragmentación, creo, de la sociedad peruana la que se refleja también en esta fragmentación del mercado rockero.
Los únicos grupos que pueden superar eso son los que llegan a la televisión, que es un medio de integración, una integración que va por el lado de la imagen. Por ejemplo, la gente iba a ver a Los Nosequién, hay mucha gente que ni escuchaba rock pero iba a verlos. Pero la integración que buscan los grupos de rock consiste en que la gente se identifique con su música, con la propuesta.
Habría que preguntarse, en todo caso, hasta qué punto es necesario que se produzca una integración del mercado rockero. De repente el futuro del rock aquí está en la fragmentación, es decir, en que lo que haya sean grupos que trabajan en determinados segmentos pero que cada uno de esos segmentos sea lo suficientemente sólido, tenga la suficiente capacidad de consumo como para permitirles trabajar dentro de ese circuito y reproducirse, crecer artísticamente.
Hasta hace dos años, tenía la casi certeza de que un grupo que solamente se movía en el circuito de Miraflores, Barranco, La Molina, era un grupo condenado a desaparecer en un periodo no muy largo de tiempo. La experiencia de estos dos últimos años me ha indicado que no es así: Mar de Copas trabaja dentro de ese circuito y cada vez vende más discos, sin sonar en la radio, sin aparecer en televisión. Lo que pasa tal vez es que este segmento de público tiene cada vez una mayor capacidad de consumo.






23 de septiembre de 2016

LEUZEMIA y DELPUEBLO (La República, 1984)





El primer artículo periodístico sobre el rock subterráneo fue publicado en la sección "Opinión" del diario La República. El periodista Óscar Malca, quien estuvo vinculado al rock subterráneo desde sus inicios como espectador y cronista, presenta a estas dos agrupaciones rockeras. "A lo que habría de estar atentos es a esa proliferación subterránea de identidades que afirman su diferencia respecto al establishment, sin necesidad de darse el trabajo de oponérsele", advierte.
El escrito acaba anunciando la presentación de Leusemia para ese día (10 de noviembre) en un local de la avenida Del Ejército, en Miraflores.

El concierto se realizaría la siguiente semana (17 de noviembre) en "La Taberna", publicándose una reseña de la misma en la revista Ave Rok (n° 3, diciembre de 1984).





Archivo hemerográfico de Antena Horrísona




Leuzemia y Delpueblo



Ave Rock organizó dos conciertos:
3 y 17 de noviembre de 1984
La primera fecha tuvo como estelar a la agrupación 
Delpueblo y la segunda a Leusemia




Escribe: Óscar Malca
Diario La República
Sábado 10 de noviembre de 1984


Hace unas semanas, en un panel donde se discutía sobre el movimiento vanguardista de los años sesenta en el Perú, los ponentes coincidieron en lamentar la ausencia de rebeldía y espíritu contestatario en los artistas jóvenes tras la gran revuelta que conmovió dicha década. Como si las formas más rumiadas de la “contestación” y la “rebeldía” no fueran hoy los toboganes que todo artista o escritor debe preocuparse para resbalar al rosado parnaso del prestigio y el éxito comercial. A esta altura de los ochenta estamos ya convencidos de que los movimientos gregarizantes, las vanguardias y los manifiestos no son sino una empalagosa máscara del adefesiero arribismo local, creo que hay muchísimas maneras de decir No y éstas no tiene por qué exhibir su vinculación entre sí, ni ser la respuesta a un único y generalizable malestar. A lo que habría de estar atentos es a esa proliferación subterránea de identidades que afirman su diferencia respecto al establishment, sin necesidad de darse el trabajo de oponérsele. Y en la que nadie pretende alinearse tras un rótulo o etiqueta unificadora: más bien micro estrategias que se encuentran y siguen su propia trayectoria, bandas que se comunican, colleras que se conocen tirando piedras a la misma vitrina.

Este artículo trata de dos grupos de jóvenes que están haciendo música tratando de retomar la fuerza expresiva y herencia generacional que alimentó, y alimenta al mejor rock que haya salido alguna vez de un altoparlante.
Durante el sesenta y el setenta hubo muchas experiencias rockeras que intentaron arraigar en el país, sin embargo, la escasa originalidad en sus composiciones, el agringamiento de sus temas y el forzado inglés que usaban mermó la proyección de tales intentos.

El rock fue casi una experiencia de público reducido y por lo tanto, con escasas posibilidades de que los músicos se profesionalizaran y así pudieran dedicarse a tiempo completo a tocar y componer (el casi es debido a que por supuesto existieron las excepciones de rigor).
Es recién desde hace unos años que se comienza a percibir los síntomas de un nuevo movimiento que se ha dado en llamar la tercera edad del rock nacional.
Por ahí un intento de organización de los propios músicos. AMUSI: Asociación de Músicos Integrados, que al cabo de un par de conciertos en la ENBA (Escuela Nacional de Bellas Artes) se diluye ante la falta de recursos y apoyo.
También por esos años ‘Cordillera Negra’ va cambiando el ritmo de su música hasta convertirse en Delpueblo.


  
La génesis del grupo se relata en una extensa crónica-reportaje que apareció en la revista Luznegra hace unos meses. Basta decir que son de La Victoria, que su sonido ha sabido incorporar instrumental andino y electrónico para presentar un registro sonoro amplio y de cierta manera peligrosamente ecléctico, pero que ha sido administrado con talento: el resultado es un rock donde la vitalidad, el humor y el vigor rítmico se suman a la letra de sus temas, que trata del furor cotidiano de la ‘patota’ del barrio (Los ‘batracios’). La mariguana, la chicha helada, la hembrita rica, el cabretilla – no el problema de la mujer o el ‘problema’ de la homosexualidad como equívocamente se vio- el desgano de conseguir chamba, el hueveo y la política como hecho absurdo son sus tópicos recurrentes. Los músicos de Delpueblo tal vez no sean virtuosos ni su sonido todo lo limpio que tendría que ser; pero sus canciones sí consiguen transmitir con alegría y vitalidad el aroma, no perdón, el tufo agreste de la pista, la vereda y la esquina limeña.



Los integrantes de Leuzemia (sic) son más jóvenes y su propuesta musical es menos compleja pero no deja de ser contundente. El grupo procede del Rímac –lo curioso es que cuenta con un hijo de Leopoldo La Rosa, director de la OSN (Orquesta Sinfónica Nacional) entre sus filas– y se inscribe en la corriente más dura que ha producido el rock en los últimos años: el punk. Cantan sólo composiciones propias y en español. Sus temas y la forma explosiva en que los ejecutan están cargados de agresividad y violencia que lanzan al público con la oscura energía del escupitajo o el vómito. Durante su última presentación desataron una descomunal gresca que hizo que los cándidos organizadores del evento les cortaran el audio y terminaran echándolos del escenario en medio de una lluvia de insultos y proyectiles. 

No me interesa juzgar lo que dicen en sus canciones o lo que expresan sus actitudes; y quizá es demasiado pronto para adelantar mayores comentarios. Pero debo confesar personalmente que hace mucho tiempo que no oía un ritmo cuyas ráfagas eléctricas de guitarra y percusión tuvieran esa fuerza avasallante y primitiva que encumbran a los grandes héroes malditos del rock contemporáneo.

A ambos los manes de ‘Ave Rock’, en una loable iniciativa empresarial, les ha organizado su respectivo concierto en un local de la cuadra 8 de la Av. Del Ejército y este sábado 10 en la noche le toca a los punkis de abajo del puente. Si quieren escuchar ‘Diarrea’, ‘Fascistas en el billar de la avenida Mussolini’ u ‘Oirán nuestra voz’, no dejen de asistir.


Fuente: Malca, Óscar. Leuzemia y Delpueblo. En: La República (10 de noviembre de 1984), p. 15.


17 de septiembre de 2016

¡ROCK Y DINAMITA! (La República, noviembre de 1985)


Este reportaje aparece en un momento donde el rock subterráneo llamaba la atención de propios y extraños. Las imágenes corresponden al concierto en la Concha Acústica del Campo de Marte, el 2 de noviembre de 1985, con la participación de grupos como Leusemia, Guerrilla Urbana, Sociedad de Mierda y Eructo Maldonado.



Archivo hemerográfico de 
Antena Horrísona

¡Rock y dinamita!:
Apogeo de achorados…

En las últimas semanas el rock subterráneo limeño se ha convertido en la “comidilla” de todos los capitalinos (jóvenes y no tan). El motivo: dos conciertos relativamente multitudinarios que se han llevado a cabo. Uno, el 18 de octubre en el parque Salazar de Miraflores y otro, el sábado pasado (2 de noviembre) en la Concha Acústica del Campo de Marte.

“Erupto Maldonado”, “Pánico”, “Banda Martillo”, “Autopsia”, “Sociedad de Mierda”, “Excomulgados”, “Flema”, “Radicales”, “Guerrilla Urbana”, “Zcuela Crrada” y “Leusemia” son algunos de los nombres -y nombrecitos- de los grupos que tocaron en estos conciertos que “removieron” (igual que el temblorcito del lunes pasado) los cimientos de nuestra, de vez en cuando, silenciada música moderna nacional.

Esta vez, contra lo acostumbrado, casi todos los medios dedicaron grandes espacios para la difusión de estas presentaciones y sus consecuentes “resultados”. Hasta canal 9 realizó un informe sumamente amplio de todo lo ocurrido.

Pero a pesar de que no se sienten muy contentos por los comentarios cada vez más escandalizados de los medios de prensa, ellos reconocen que todo es una respuesta lógica a la provocación. “Estamos hartos de que las radios y los diarios digan pavadas de nosotros, si bien que comenten y hablen es lógico, pero no digan cojudeces”. Al parecer el viejo dicho “Que hablen, mal o bien, pero que hablen”, aquí no tiene validez.

Este movimiento “subterráneo”, “punk”, o “urbano”, o como quieran llamarlo, se originó muy clandestinamente a mediados del 83 cuando grupos como “Leusemia” y “Narcosis” irrumpieron en un círculo originalmente cerrado y pequeño y empezaron a componer sus propias letras y tiempo después trataron de hacer llegar sus propuestas.

Si bien esto varía demasiado de un grupo a otro, siempre se pueden encontrar puntos afines.

No nos une una ideal general, nos une lo que no queremos ser. Por ejemplo, no queremos que nos traten como un producto de consumo”. “Sería bueno que alguna vez el público suba a cantar y nosotros bajemos a escucharlos”. “No somos el futuro de nadie, sólo somos nuestro propio futuro”. “Nosotros utilizamos al rock para expresarnos por el gran poder de convocatoria que tiene” (¡Uy, coincidencias con Miki González!). “Lo que importa es lo que decimos, no la música, eso pasa a un segundo plano”...

Expresiones sueltas tomadas al vuelo de algunos de ellos, quienes siempre tienen algo picante que decir.

Lo que consideramos deplorable, pese a quien le pese, es que se tenga que llegar al desprecio total por la música en sí. Nadie ignora que todos necesitamos expresarnos, y realizar nuestras inquietudes, pero si queremos hacer algo verdadero y que todos nos reconozcan por ello, es necesario hacerlo bien, con arte y calidad. Con nivel. Parece que ellos no quieren ser reconocidos por nadie ni por nada. Por lo menos, eso aparentan.

Repudiamos las radios, no queremos ser famosos, nos une lo que no queremos ser”. Palabras sueltas de Pedro (Cornejo), Edwin (Núñez) y Daniel F. Pero “si pasan un tema nuestro por la radio, está bien, pues. Si la fama llega, a buena hora. Nos unen nuestros ideales, nuestra inconformidad ante la sociedad y el lema de Anarquía, Paz y Libertad”.

¿O sería mejor anarquía, trago y rock and roll como dijo Leo Scoria por la TV? Bueno, las contradicciones abundan por todas partes.

Lo que es importante y digno de destacar es el crecimiento del movimiento y de sus adeptos, aunque nos comentan que los que asisten a sus conciertos son siempre los mismos, salvo algunos(as) sapos(as) que nunca faltan.

Ahora bien, musicalmente se pueden considerar como influencias a Sex Pistols, The Clash y Ramones como dice alguien por ahí, pero ellos también tienen diferentes tendencias dentro de su circuito. Hay hardcore, rock and roll, reggae y hasta blues y como una forma de hacer conocer su música han grabado maquetas (cassettes grabados independientemente) los cuales venden en forma “clandestina”.

El primero fue el de NARCOSIS, siguió uno llamado “Leusemia, Guerrilla Urbana, Zcuela Crrada y Autopsia. VOLUMEN UNO”, y luego otro de AUTOPSIA.

En cuanto a los nombres de los grupos, hay muchos que no hemos mencionado aún como Valium, Kola Rock, Fosa Común, Los Indeseables y Sarita Colonia y los desgraciados. Respecto al origen de éstos, los Guerrilla Urbana explican:

Nuestro nombre surge porque somos un ataque musical y literario, aunque no tenemos nada que ver con Sendero”. Y no crean que los temas son más recatados, “Quiero anarquía”, “Aj rock”, “Represión”, “Diarrea”, “Sucio policía” y “Detestamos el poder” son algunos de los títulos más conocidos.
El movimiento cobrará más fuerza dentro de poco, ya verán, vendrá más publicidad y promoción y cada vez aparecen más grupos nuevos. Pronto dejaremos de ser la gran minoría que somos ahora”.

El tema es muy amplio, y por más detractores y adeptos que tengan, nada cambiará el hecho de que todos hablan de ellos. Están consiguiendo su objetivo: llamar la atención de cualquier manera para hacer llegar “no nos importa a quién” su propuesta, la cual todavía, no está muy definida por ellos mismos. ¿O es que no la hay?


Fuente
Pérez, Álamo. ¡Rock y dinamita! Apogeo de achorados... En: VSD. 8 de noviembre de 1985, pp. 6-7.