13 de marzo de 2014

NARCOSIS: Reseña de la maqueta "Primera Dosis" (Alternativa n.° 2)







Wicho, Pelo Parado y Cachorro
Foto incluida en la segunda edición en CD del álbum "Primera Dosis"
Pasajeros del Horror, 2003


Alternativa, medio de información en formato fanzine, fue una de las primeras publicaciones que a través de sus crónicas de conciertos, reseñas y entrevistas, difundió las actividades de los nuevos grupos que aparecieron en Lima en esos años, complementado con reportes sobre la escena extranjera y grupos como Public Image Ltd, Siouxie and The Banshees o Echo & The Bunnymen, por citar algunos. Sus tres únicas ediciones salieron en la primera mitad de 1985, año clave en la historia del rock subterráneo por ser la época donde los llamados iniciadores se lanzaron a tocar juntos por toda  la ciudad. 

El segundo número de "Alternativa" fue editado el 28 de febrero de 1985, contexto donde habían ocurrido dos hechos importantes en esta historia: el Rock en Río Rímac (17 de febrero) y la salida de la maqueta de Narcosis, grupo que había sido protagonista de ese concierto callejero que acabó a punta de balazos. Pedro Cornejo y Jaime Higa comentan sobre la maqueta "Primera dosis". Ambos, junto a Fernando Vial, fueron los editores del fanzine que promocionó este trabajo considerado un clásico del punk latinoamericano.








NARCOSIS

Primera Dosis 


Pedro Cornejo

Narcosis es una banda que debutó a mediados del año pasado en una fiesta-concierto realizada en el Carnaby de Miraflores. Por aquella época la formación estaba integrada por Álvaro en voces, Fernando (Cachorro) en guitarra y Pelo Parado en batería. Poco tiempo después hacia noviembre del mismo año y con motivo de un concierto organizado por Ave Rok, Álvaro fue reemplazado por Wicho y la formación quedó de ese modo hasta hoy.

El nombre del grupo remite en primer lugar al título de una canción del grupo español Glutamato Ye Ye. Pero en un sentido mucho más significativo para sus integrantes remite, según nos cuenta Fernando, al momento supremo en el cual se experimenta el yo propio, el yo auténtico según lo describe Hermann Hesse en su novela Siddhartha. La experiencia del yo propio, de la autenticidad, eso es “Narcosis”.

La música del grupo está en gran parte definida por los instrumentos que la constituyen: guitarra, batería y voz, sin bajo. Ausente el bajo, el sonido carece de esa redondez y de ese soporte que le suele dar la presencia de un bajo. Pero esto que pudo ser una deficiencia se transformó en una peculiaridad positiva del grupo en la medida en que la música de la banda está hecha a la medida del sonido que pueden destilar esos pocos instrumentos: un sonido cortante, filoso, incisivo y penetrante que, sin embargo, es denso y muy duro. La guitarra es continua e incesante en sus rasgueos. Los temas, generalmente cortos, oscilan entre una onda punk cercana a grupos como The Cure y Siouxsie and The Banshees, el sonido sucio y desaliñado del punk de los primeros tiempos y la violenta rapidez del hardcore. “La composición de los temas se hace sobre la base de una idea expresada en guitarra y que es completada con la batería y la voz”, señala Fernando. Las letras, agresivas y comprometidamente críticas, destilan sin embargo buena dosis de humor el cual proviene en buena parte de Wicho, quien a través de inflexiones de la voz y gestos le añade frescura a la música quitándole una dramaticidad que podría ser excesiva y recargada. Los textos son agresivos y corrosivos a la vez, pero siempre muy directos. La melódica pero enérgica manera de cantar de Wicho tiene la ventaja de vocalizar muy bien las palabras, permitiendo una clara comprensión de las letras. Pelo Parado pone su parte apuntalando a la guitarra con una precisión, simpleza y parquedad notables, aun cuando quizá carezca de la fuerza necesaria para rematar el duro sonido de la banda. En suma, una música inteligente, simple, creativa y muy intensa.



TEXTOS AGRESIVOS
El otro aspecto de la música de Narcosis lo constituyen sus textos, muy directos, claros y agresivos. El tono de los textos es generalmente muy crítico, aunque en algunos temas de lo que se habla es también de sensaciones y experiencias diversas. Uno de los temas que el grupo aborda mejor es el de la represión y falsedad en los individuos. “Las líneas rectas están marcadas a fuego en tu frente/ Estas dentro de una jaula que reprime todos tus instintos/ Estas tan cegado por esa asquerosa alienación/ Que no puedes ni darte cuenta que eres tu propio enemigo/ Represión, la infame represión corroe tu mente/ Represión, la puta represión” (Represión).
La banda incide mucho en la represión psicológica, producto de miedos y temores inculcados a través de la educación que hace que la gente sea incapaz de actuar por sí misma libremente. La represión no proviene, pues, únicamente de los mecanismos de control con que cuenta el orden establecido sino también del interior del sujeto mismo. Y eso es precisamente lo más jodido: que uno sea el enemigo de uno mismo y no se dé cuenta de ello. De otro lado, el sujeto tiende a justificar este autoengaño, o mejor, a no darse por enterado de su autoengaño. E inventa una serie de ficciones e ilusiones que no son otra cosa que excusas a la mentira de su existencia: “Representante un nuevo papel/ Tu publicidad tendrá nuevos ojos/ Sabes que todo está de tu lado/ no te importa de qué se trate/ Para mañana todo lo has olvidado y prepararás una nueva actuación/ Siempre seguirás igual de inútil/ Tu existencia es una basura/ Excusas, excusas/ Es lo único que tienes en tu sucia boca” (Excusas).
Incluso los valores y deberes que la mayoría de gente reclama como suyos no son sino vacías creencias seguidas por indiferencia, comodidad e interés: “Robas y mientes todo el año y en octubre te pones morado/ La tabla de los mandamientos es solo un afiche pegado en tu cuarto” (Represión).
Otro de los temas preferidos del grupo es el de la rabia contenida en muchos jóvenes que detestan el modo de vida que se les quiere imponer. En este caso los textos tratan de desencadenar una respuesta agresiva en el oyente: “Estaba aburrido, quería acción/ No había nada y me fui de juerga/ Vida actual/ No había ni una perra, los tragos me treparon/ La gente me miraba con cara de traición/ Las caras eran iguales, el trago se acabó/ Los rocié con combustible, quemé todos sus cuerpos” (Vida actual).
Retomando una de las ideas básicas del punk, Narcosis remarca la necesidad de destruir para volver a construir, es decir, de acabar con toda la podredumbre y la mierda de la vida actual para construir una nueva manera de vivir. “Hay mucho movimiento pero todo está muerto/ La gente no se da cuenta que camina sobre ruinas/ La ciudad se me echa encima toda esta mierda me asfixia/ Tengo que destruir antes que ellos me destruyan/ Hay que destruir para volver a construir” (Destruir).
Todo esto supone una actitud comprometida y de respuesta a aquello que de manera vaga se denomina “sistema”, actitud que no sé si la banda estará dispuesta a asumir plenamente luego de los sucesos del último concierto, pero que de hecho se desprende de estos textos. El problema que a veces se observa en la banda es una tendencia a hablar por momentos en términos tan generales y vagos que hacen que los temas sean mucho menos comprometidos o críticos. Aunque esta generalidad puede ser una coartada para driblear a una represión que siempre está presente.
Mucho más lúcida y situada me parece la banda cuando cuestiona y desenmascara a instituciones y mecanismos de control que todos vemos y experimentamos aquí y ahora: “Hoy fui al hemicirco a ver a los padres de la patria/ Hoy fui al hemicirco a ver a los padres de la nada/ Dicen que trabajan muy duro elaborando miles de leyes/ Pero lo único que hacen es robarse el dinero muy fácilmente/ Elaborando las leyes que más les convengan/ Y cagándose en la gente/ Sean de derecha o izquierda los padres de la patria son la misma mierda” (Hemicirco).
Una radical desconfianza y descreimiento ante toda la política y sus farsas se manifiesta aquí. Así como una violenta repulsa a las “fuerzas del orden” en virtud de las cuales los gobiernos de turno reprimen por la fuerza todo lo que salga de sus recudidos parámetros sociales, morales, políticos o económicos. “Sucio policía verde, abusas de tu autoridad porque en la otra mano tienes la pistola/ Defiendes a los gobiernos y políticos que estén de turno/ Aunque ellos solo prometen huevadas y benefician solo a sus partidos” (Sucio policía).
Sin duda este es el tema más provocador de la banda y no en vano se ha hecho el tema más conocido. De hecho también, es en esta canción donde la actitud contestataria del grupo se expresa de modo más radical y absolutamente directa. Los temas de la represión y violencia también están implícitos aquí, por lo cual se puede decir que esos temas son los ejes de todos los textos de la banda. “La peste rodea tu cabeza y no te deja libre/ Sexo, religión, mucha represión/ Pánico, terror/ Terrorismo destructor” (La peste).
En efecto, violencia y represión son la peste que contamina toda la vida actual y es un gran acierto, por parte del grupo, hacernos recordar que esto es así también en tiempos de “democracia”.




EDICIÓN DE LA MAQUETA


Jaime Higa

En un esfuerzo de autogestión realmente importante esta banda acaba de editar su primera maqueta que es a la vez la primera maqueta que grupo nacional alguno haya producido sin ayuda de nadie. Esta primera dosis de Narcosis contiene trece buenas canciones. Una primera prueba y bien concentrada. La maqueta abre con La peste que junto con DestruirExcusasYo no quieroDestroza y Vida Actual son para mí las mejores, rápidas y fuertes. Luego están RepresiónTriste final y Hemicirco que no dejan de ser buenas. La ya reconocida Sucio policía, canción del escándalo y tiroteo, que el domingo 17 de febrero se hicieron concretos cuando tres tombos quisieron arrestar, o por lo menos callar, al grupo que tuvo que salir corriendo del escenario y que finalmente terminó con tiros al aire. Quiero ser tu perro, la única extraída de Iggy Pop con letra vía Parálisis permanente, y las dos últimas, La danza de los cristales y Destino.
Casi todos los temas nos remiten a la primera hornada punk como a los últimos grupos hardcore. Probablemente lo que podría restar cierta coherencia a la línea del grupo serían las dos últimas canciones, donde la letra se vuelve más simbólica y tienen mayor duración. Estas dos canciones, buenas y mejor todavía la interpretación de Wicho, pero quizá hubieran sido más adecuadas para una próxima maqueta.

La introducción y los efectos demuestran que en Narcosis no están excluidos el humor y la burla. Finalmente Narcosis es un buen grupo que con esta maqueta lo demuestra. Rápida batería, guitarra eficiente y buena voz, composiciones completas y directas. Excelente presencia y excelente letra. Esperamos la segunda.

   











Archivo hemerográfico de Antena Horrísona








23 de febrero de 2014

LAS HONDURAS DEL ROCK SUBTERRÁNEO (La República, 1986)





Presentamos la crónica del periodista Gonzalo Rojas tras asistir a un concierto subterráneo en el Circo Dumbar de la Plaza Grau, en 1986.  Su visión de los hechos enfatiza detalles frívolos en cuanto a las actitudes de los asistentes como su manera de vestir y peinar, sus ademanes, en fin, todo lo que hace suponer que es el espacio donde prevalecen las apariencias que justifican una rebeldía juvenil de algunas horas. Su crítica hacia quienes considera unos anarcos de papel se argumenta, recurriendo en varias ocasiones a la ironía, en conversaciones con un público variopinto que no sabe qué hace ahí la primera vocal en tamaño gigante o qué representa. Reduce el contenido de las letras de los grupos a gritos adolescentes para cambiar el sistema, la temática de las canciones trata sobre grandes problemas que afectan a la sociedad y no es exclusivo a un sector (¿Tenemos acaso necesidad de inventar ghettos, para uso juvenil?). 
Dentro de todo eso rescata la intención de algunas bandas de hacer llegar su propuesta a un público mayor, de su preocupación por el lado musical de sus temas, llámese calidad en las grabaciones, y de trascender aquel circuito cerrado que a su entender limita las posibilidades de desarrollo. De esta crónica se desprenden algunas interrogantes tomando la posición del periodista, polémica por cierto, como en qué se sustenta el llamado rock subterráneo. Su conclusión contempla la actitud del público como parte de una experiencia adolescente de búsqueda y evasión. Bueno, pues, ¿qué esperaba de un concierto subte?






Archivo hemerográfico de Antena Horrísona


Las honduras del rock subterráneo

Los payasos, monos y fieras del Circo Dumbar en la Plaza Grau han sido arrumados por esta noche para dar paso a una fauna menos tradicional. El rock subterráneo ataca de nuevo. Se supone que “el sistema” debe temblar en sus cimientos pues esta horda de peligrosos adolescentes no cree en nada. Largos abrigos negros, elaboradas creaciones arquitectónicas en el sufrido cuero cabelludo, gritos destemplados, muñequeras, aretes, empellones, códigos secretos de reconocimiento… un apocalipsis que, visto de cerca, se esfuma como fuegos de artificio. No es más que un desahogo ocasional o, en el peor de los casos, un intento por exorcizar esa otra violencia, real y circundante.

Lo que pasa es que tú eres un convencido y los convencidos nunca podrán entender esto. La chica punka, toda una Cindy Lauper nativa (como que le dicen Cindy López) nos mira levantando apenas sus largas pestañas postizas, compadeciéndonos infinitamente, convencida de tener la razón. Su cráneo ofrece el aspecto de un campo de batalla, como si varios peluqueros hubieran trabajado allí, sin llegar a ponerse de acuerdo. El producto final tiene un poco de todo: mechones de diversos colores, zonas donde se despliegan las púas engominadas, partes rapadas, y un solitario ricito que desciende por la frente y acaba retorciéndose sobre la mitad de la nariz. Ella nota nuestra mirada curiosa  y argumenta:
-  Yo no me corto el cabello así por moda o por snobismo, me gusta cómo me queda y punto.
Se suman a nuestra charla dos jóvenes bastante subterráneos ellos, casacas negras, camisas chorreadas, bien a lo Bowie.
Finalmente se integra un chiquillo maquillado, cabello corto, saco y corbata a la moda de los años 50, es un new romantic y por lo tanto se siente obligado a esbozar una perenne sonrisa melancólica. Se discute sobre los Deat Kennedy (sic) y Sex Pistols, en un clima de video clip parodiado. Estamos en el sector clase media alta- burguesía acomodada del concierto. Pobres chicos, sus padres no los entienden:
-  El puta (se refiere a su papá) dice que esta es música para locos… lo indignante del caso es que el mencionado puta tiene el increíble mal gusto de escuchar The Beatles y antigüedades por el estilo. La discusión asume ribetes especializados y nos acercamos al escenario con la sensación de que en ciertos sectores sociales, cinco o diez años de diferencia de edad, son suficientes para establecer verdaderos precipicios generacionales.


ANARCOS DE PAPEL
Bajo la advocación de un enorme monigote fabricado con materiales de desecho (palos, latas, trapos) creación exclusiva del señor Herbert Rodríguez – enemigo público número uno de la pintura -, y ante una gran A de anarquía, los Feudales prueban micrófonos y guitarras. En todo caso el público, los “anarcos”, resultan ser en su mayoría gente pacífica.  No se nota mucho entusiasmo. Llegan en pequeños grupos de todos los barrios limeños, se instalarán alejados de las graderías, aplaudirán lo menos posible, algunos prenderán su tronchito, otros conversarán toda la noche bebiendo cerveza a pico, y una que otra parejita aprovechará la oscuridad para ensayar un aluroso agarre. Cuando el cantante del grupo Descontrol emite un gemido de animal degollado, los chicos al pie del estrado inician el ritual de saltitos, empellones, carreras, patadas y cabezazos. Los protagonistas de tan estilizada danza son, por un lado, cachorros lumpen-burgueses de casaca europea, junto a chicos del Callao y La Victoria, revueltos en democrática trifulca.
Probablemente este es el único modo posible de bailar el hardcore descontrolado: guitarras eléctricas que distorsionan al máximo, una batería de extraordinaria agresividad y un “cantante” que no canta, da alaridos. Apenas se les entiende.
Menciona la licencia para matar que tienen ellos porque tienen el poder o algo así. Un descuido basta para que (los periodistas del suplemento) VSD reciban su buen empujón, la canción (mejor dicho el ruido) termina mientras nos levantamos. Un bailarín, 15 o 16 años, nos ayuda y sin que nadie le pregunte explica que él y sus patas se han “zampado”: sobornando al guardián, luego se nos unen los susodichos patas y tras los topetazos de rigor – se saludan como alces en celo – entablamos un breve diálogo. Son escolares del Llauca, no saben qué significa la palabra anarquía. ¿Y tú de dónde eres chochera? Nuestra respuesta cae en el vacío porque ha empezado una nueva canción y los hiperestésicos reinician la coreografía. Nos vemos loco.



DESDE LA KLOAKA
A estas alturas un poco de historia puede ayudarnos. Lo que hoy se conoce como rock subterráneo surge en los alrededores del Movimiento Kloaka, en 1981, con Kola Rock, Del Pueblo, Descartables y más tarde Leusemia, Narcosis hasta llegar a los treinta o cuarenta grupos  y a las diversas vertientes que según los expertos, coexisten hoy. Kloaka se divide a poco de ser fundada y los pocos poetas o pintores de talento toman distancia. Tras lanzar insultos soeces contra Martín Adán o Toño Cisneros, y componer intragables odas al “Loco Vicharra”, el señor Roger Santibáñez , principal animador del Movimiento, decide dejar de lado la escatológica revolución de los desagües y se convierte en reportero estrella de la revista OIGA. Es en estas aromáticas fuentes, y en el punk europeo, que se inspira la rama hardcore del rock. No hay necesidad de aprender a tocar guitarra, no es necesario cantar, hay que aporrear malamente los instrumentos y gritar, desahogarse, sucio policía, sociedad de mierda, muerte y destrucción. Tal vez debiéramos preguntarnos en qué clase de sociedad vivimos que un mensaje como ese puede ganar adeptos y provocar encendidas polémicas sobre sus “valores artísticos”. Lo que en sociedades industrializadas aparece como respuesta disparatada (aunque finalmente inocua) a realidades deshumanizantes y consumistas, se convierte entre nosotros, en una burda caricatura tardía y grotesca. La pobreza borra las barreras generacionales, amarga precozmente la niñez y adolescencia. ¿Tenemos acaso necesidad de inventar ghettos para uso juvenil?



A VOMITAR, A VOMITAR
Alguien me alcanza el último número de Vomitando, publicación recontra subterránea en la mejor tradición Kloaka. Un estudiante de sociología de la Católica me pregunta si le puedo explicar cuáles son los planteamientos y fundamentos ideológicos del rock Underground porque le han encargado un estudio en la universidad y no entiende nada, le entrego el vómito en cuestión y al inspeccionar las graderías descubro algo insólito: ¡dos personas normales! Marido y mujer bien abrazados, medio asustados, casaca y pantalón él, de vestido ella.
-“Soy obrero en una fábrica de vidrio en La Campiña”, tras vencer su natural desconfianza el representante del proletariado, afiliado a la CGTP y todo, explica que vio los afiches y creyó que era algo así como lo de Miguel Ríos ¿no?... esto es una estafa… yo quisiera que alguien me explique qué es esto…no, no le encuentro nada de bueno.
Estoy a punto de decirle que si quiere una explicación se compre el último número de El zorro de abajo donde Óscar Malca (a. Sigfrido Letal) demuestra palmariamente que nadie en el Perú, salvo el propio Óscar Malca, sabe de rock y que si vivimos inmersos en el ruido y la violencia entonces la música, el arte, deben ser ruido y violencia, eso, un largo y prolongado escupitajo  al rostro del sistema y… pero prefiero, ya que el compañero Enrique – así nos dijo que se llamaba – parece buena persona, no complicarle más la historia.



ERUPTO PROGRESISTA
-Ya, tú dices anarquía y después ¿de dónde comes?
Nacho, cantante hardcore, sorprendente lucidez a los quince años, no cree en la anarquía, rescata el elemento igualitario, libertario del rock  subterráneo: aquí todos somos iguales, no hay jefes, cada cual dice lo que quiere.
-Félix Torrealva, bajista del grupo Erupto Maldonado (a pesar del nombre hacen un rock más elaborado, sin dejar de ser agresivos) afirma que la mayor parte de los músicos no sabe de dónde salió la enorme A que está detrás, que ellos tocan aquí porque no tiene otro sitio para hacerlo, les faltan recursos, amplificadores, instrumentos.
En las declaraciones que vamos recogiendo, y en las presentaciones que siguen, van despejándose algunas dudas. La onda hardcore resuena más, pero va perdiendo vigencia. Los músicos hablan de perfeccionarse, acceder a un público mayor, sacar discos, escapar al circuito endogámico-alternativo-clandestino que al final no sirve para nada.
Allí están las canciones de Voz Propia, de Argot, los ensayos de Del Pueblo, el propio Miki González, Excomulgados, y Flema; sarcasmo social, creatividad, denuncia, humor, descontento, pero con menos poses y bravuconadas.
Los chicos de Voz Propia no miran al público, tocan reconcentrados, la cadencia es más pausada, y mientras el estudiante de sociología nos persigue hablando del fenómeno social, un chiquillo, no más de quince años, con aires de quien ha pasado por todo, expresión torturada y de hastío indecible, pasa junto a nosotros. Murmura una grosería, se tambalea un tanto, cae sobre una silla y procede a beber prolíficamente. Hermano menor de Pepe del Salto, encarna el intoxicado extremo de una actitud que en la mayor parte de los asistentes a este concierto tiene, más bien, un signo de candoroso desencanto, de búsqueda, de rebeldía juvenil y todo eso. Pero son cuatro gatos, colleras de esquina, minoritarios frente al rock comercial o a una chicha cada vez menos marginal.
Pero ahora resulta difícil pensar. Zcuela Crrada amenaza con destruir y destrozar, si no el pútrido sistema, por lo menos la integridad auditiva de sus adeptos.
Y, en nosotros, solo logra desencadenar un dolor de cabeza feroz. Al salir, descubrimos que, en ocasiones, el centro de Lima puede ser extraordinariamente calmo y acogedor.


Fuente: Rojas, Gonzalo. Las honduras del  rock subterráneo. En: VSD (19 de setiembre de 1986), pp. 2-4.

27 de enero de 2014

GUERRILLA URBANA / ATAQUE FRONTAL: Ruidos en una ciudad muerta




Violencias oficiales, alientan las consignas/ torturas especiales, preservan la injusticia /Disturbios suburbanos, proclaman la anarquía /Gobiernos sepulcrales, preparan sus venganzas /Asaltos oficiales dados que están cargados /ya nadie es inocente, hay trampa en todos lados /Sonoras explosiones, comienzan las acciones /rostros distorsionados, cuerpos paralizados /Escenas sanguinarias, azotan las conciencias /espectáculo de todos, dirigido por pocos /Consignas generales, mira la situación / Consignas generales, recuerda que estás vivo / Consignas generales, rompe ya tu silencio / Consignas generales, esa es la solución.
(Consignas generales)



El hastío y grito disconforme ante una realidad cotidiana cargada de violencia. El sujeto que así asume su existencia ante la pasividad en "una ciudad muerta", elabora una actitud crítica expresada en música visceral. El sonido punk de Guerrilla Urbana, uno de los primeros grupos subterráneos de la Lima de los ochenta, es simple pero directo, original cuando se escuchan las cuatro canciones grabadas para el casete Volumen 1 junto a los grupos Autopsia, Zcuela Crrada y Leusemia, este último con quien compartió escenario e integrantes. Guerrilla era Pedro K Cornejo en la voz, José E. Matute en guitarra, Leo Scoria en el bajo y Guillermo Kimba en los tambores. Su debut se dio en el mítico concierto "Rock en río Rímac", el 17 de febrero de 1985 ante un público masivo que al final acabó en balacera policiaca. Junto a los demás "jinetes del apocalipsis" tocaron ese año en escenarios como la universidad de San Marcos y la Concha Acústica del Campo de Marte. 

En esta entrevista de la época al fundador del grupo conoceremos más sobre la propuesta musical de Guerrilla Urbana. 




Presentación de Guerrilla Urbana en la desaparecida Concha Acústica del Parque Salazar (Miraflores), el 18 de octubre de 1985. El concierto "El Rock Subterráneo vuelve a atacar Lima" fue transmitido en televisión vía el noticiero de canal 9. 







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Guerrilla Urbana participa con dos temas en el casete recopilatorio francés "Rattention au crucifix" (Ratty, 1987). La canción "Ya estamos hartos" apareció en el EP recopilatorio "Tour de Farce" del sello alemán Empty Records, que también publicaría "Eres una pose" en el casete "Tour de Farce #2".






Guerrilla Urbana con Silvio "Espátula Venérea" Ferroggiaro (ex Autopsia) en la voz, tras el despido de Pedro Cornejo a fines de 1985. Centro cultural Magia, enero de 1986. En mayo el grupo ya sin los leusémicos Leo Scoria y Kimba Vilis debuta con el nombre de Ataque Frontal, la mejor banda de hardcore de Perú. 
Fotografía: Dalmacia Ruiz-Rosas.  






La voz aguardentosa de Silvio  y la guitarra aceleradísima de José registran y extreman la crudeza del sonido hardcore de Ataque Frontal. Completan la formación el ex Leusemia Raúl Montañez en guitarra y bajo, y Fernando Boggio, baterista que también integró el grupo Situación Hostil.






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Ataque Frontal 7" EP (Burrito Records, 2005). Edición del sello estadounidense con los seis temas del EP original más la canción "Muérete dirigente", incluida en el LP recopilatorio doble "1984 The Third" (New Wave, 1987). 


  


Ataque Frontal reapareció en los noventa con nueva formación aunque el núcleo musical se mantuvo con Raúl Montañez y José Matute en las guitarras. En marzo de 1998 y mayo del 2002 se registraron en estudio las canciones que habían sido compuestas entre 1989 y 1995. El estilo se acercó más al rock 'n' roll cantado por "Montaña" y quedó como testimonio en un disco compacto editado en el 2002, "Ya no formo parte de esto". 


Negativos escaneados y portada de EP color rojo tomados de la página Facebook de Raúl Montañez.





16 de enero de 2014

NARCOSIS: Arañazos a la realidad (MARKA, 1985)




NARCOSIS


Wicho García, cantante del grupo subterráneo Narcosis, responde esta entrevista publicada en el diario Marka, poco antes de la desintegración del trío. Su aporte en este proyecto iba por el lado musical, complementado con la propuesta del grupo de hacer canciones con un mensaje político. En el verano del 85 Narcosis ya había hecho historia tras grabar la maqueta "Primera Dosis" y participar en conciertos míticos como el Rock en río Rímac.






Archivo hemerográfico de Antena Horrísona








NARCOSIS:
arañazos a la realidad


Los efectos de la agresiva vida cotidiana se vislumbran claramente en el arte. Lima es un caos, y sabemos quiénes son los responsables; la informalidad está por todas partes. El rock en esencia no es nuestro, pero “Narcosis” se encarga de darle el sonido peruano: agresividad, frustración, desconfianza, elementos mezclados de una manera amorfa e impersonal. Si esa es la realidad habría que apuntar al cambio. Las siguientes son impresiones del cantante del grupo: Wicho García.

  
¿Por qué se considera “NARCOSIS” un grupo de rock anarquista?

Por el tipo de música, por la actitud de no estar con nadie sino con nosotros mismos, estar con la verdad que uno ve, decir lo que uno ve sin tapujos; en realidad anarquía más bien es lo que estamos viviendo. Todos están por su lado, a nadie le interesa nada. Eso es simplemente lo que queremos expresar.

  
¿Qué expectativas tienen?

Seguir componiendo. Este primer casete que grabamos está hecho en base a lo que hicimos desde el comienzo, lo más fuerte, lo más directo. En un inicio lo que había eran ganas de expresar, quizá por eso sea la fuerza del casete; pero lo que más nos interesa desarrollar es la parte musical, los arreglos y, desde luego, el fondo de la letra, que siempre serán las cosas que uno ve, siente y vive, porque eso de cantar cosas que no suceden no va con nosotros. Las canciones tienen que tener un mensaje, un contenido.


 ¿Qué transmiten sus canciones al público?

En este primer casete, generalmente, un mensaje político, la realidad política que uno vive y también algunos problemas de la juventud, la incomunicación y muchos factores más. Por ejemplo, hay una canción que habla de la corrupción dentro de la Policía y otra que habla de la represión, pero no la represión de los policías, sino la represión dentro de uno mismo. No solo vemos el problema de afuera, sino el que uno lleva dentro.


 ¿No crees que la represión provenga más bien del sistema?

Claro; es la represión al que nos somete el sistema. Desde temprana edad nos van metiendo ideas en la cabeza, cosas, que al final uno adopta la actitud “normal” del conformista: aceptar todo lo que se dice y vivir así porque la sociedad lo dice.


 ¿A qué público destinan ustedes sus canciones?

A todos en general. No pretendemos elitizar, ni que se dedique solo a un grupo de gente. Lo que buscamos es dirigir la música hacia todos lados.


 ¿Por qué NARCOSIS?

Fue el significado que le daba Hermann Hesse a la palabra de narcosis; es el estado al que llega una persona, en el que su cuerpo y alma se llegan a identificar totalmente.

  
¿Y qué tipo de música interpretan en realidad?

Es una música en la que expresamos lo que sentimos y vemos. Podría tomarse como música de protesta.

  
¿Han tenido problemas al haber incluido en su repertorio la canción “Sucios policías”?

Calculábamos que el día que nos pusiéramos a cantar “Sucios policías” en un lugar abierto, podría haber problemas, y llegaron. Esto fue el 17 de febrero de este año en el concierto de Rock en río Rímac. Fuimos los últimos en tocar. Había grupos invitados. Por lo general eran del Rímac y algunos de otros distritos. Como cantamos al final de la presentación, el público comenzó a pedir el tema. Nosotros al principio dudamos de hacerlo, pero al final accedimos. Luego de eso cuatro policías subieron al escenario a llevarnos, pero el público comenzó a gritar. Hubo convulsión, pero fueron los organizadores los que al final intervinieron para que nos soltaran.


Lo que hemos apreciado en el concierto que dimos, hace poco en la universidad San Marcos, es que la canción “Sucios policías” fue la que más respuesta tuvo por parte del público, debido quizá a que muchos los conocen muy de cerca.



FUENTE: Barriga, Carmen. “Narcosis”: arañazos a la realidad. (28 de mayo de 1985). En: Marka, p. 18.



13 de enero de 2014

Historia de la música electrónica en Lima: Círculo Interior/ Unidad Central




Antena Horrísona presenta el registro en VHS de CÍRCULO INTERIOR en Síntomas de Techno, concierto que dio a conocer a una nueva generación de músicos que experimentaban con la síntesis del sonido. Uno de los momentos más notables fue la presentación de este grupo y ENSAMBLE (synth-pop), que basaban su propuesta en composiciones estrictamente electrónicas, distinta a los demás que se apoyaban en instrumentos básicos del rock. Esta grabación muestra temas que no fueron registrados en cinta, quedando como único testimonio de la etapa primigenia del grupo. Agradecemos la entrevista respondida vía correo electrónico por el integrante Carlos Vásquez.




CÍRCULO INTERIOR

Willy Techno (CZ 101)

Ricardo Barrantes (CS 15)

Carlos Vásquez (TR 505)

Jorge Munive (YS 200)




¿Cuándo nace la idea de formar el proyecto electrónico Círculo Interior y quienes lo integraban en sus inicios?

Nace a finales de los ochenta, precisamente el año 1988... Por la inquietud directa de música hecha con máquinas … nos juntamos los cuatro de similares gustos, después de asistir al concierto de T de Cobre nos convencimos de que era posible generar música sintétika.

 

¿Cuáles eran sus inspiraciones artísticas para elaborar una propuesta techno basada estrictamente en la manipulación de sonidos provenientes de hardware analógico?

Pues Kraftwerk, Jean Michel Jarre, Gary Numan, Kitaro ... son nuestros tótems, siempre nos interesó la aproximación tecnológica al sonido.

 

¿Con qué equipos contaban para sus actuaciones en vivo? ¿Se podían conseguir esos equipos en Lima en esa época?

En la época teníamos un gran equipo Casio CZ 101, Yamaha CS15, Yamaha YS 200, Roland TR 505… Pues muy buen sonido gracias al hardware. Sobre conseguir equipos, pues eran muy caros, pero encontrabas cosas, recuerdo pasear por Lima y mirar ciertas máquinas muy inspiradoras. Pero un Casiotone y muchas ideas son algo demoledor……….!!!!

 

En 1991 participan en el concierto “Síntomas de Techno” junto a otros actos electrónicos como Ensamble y Cuerpos del Deseo. El material audiovisual muestra a Círculo Interior ejecutando cuatro temas. ¿Llegaron a registrar esas canciones en estudio y editarlo en un demo?

NO … solo queda el registro audiovisual … Pues todo paso muy rápido y nunca nos percatamos en grabar algo …..!!!!

 

¿Del periodo 1990-1995 cómo era la actividad del grupo en el circuito de conciertos en la capital?

Pues Ricardo viaja… y el proyecto pasó a una hibernación por un tiempo …. Luego con su regreso el mismo pasó a llamarse “Unidad Central”… pero del 90 hasta el 92 tocamos en muchos sitios, con todo tipo de grupos desde lo más under o subterráneo hasta alguna fiesta de facultad muy divertido!!

 



El proyecto Círculo Interior se mantiene hasta mediados de los noventa con su propuesta experimental. Unidad Central muestra una cercanía hacia el lado más dance de la electrónica. En los noventa se vivió por aquí un boom del EuroDance. En ese contexto, ¿hubo la intención de llegar a un público más amplio?

Pues solo fue consecuencia de la época… escuchar Kraftwerk es lo mejor pero también escuchábamos Acid House y Techno Detroit… eran nuevos sonidos a finales de los 80s, el EuroDance nació y sí, desde muchos puntos de vista somos cercanos a él. Nuestra intención siempre es la misma música rítmica con pulso sintétiko……!!!

 

Con Unidad Central se registra una intensa actividad en el circuito de música rave. Su discografía comprende los casetes Aura Sintétika (1997), “Destino la Tierra” (1998), el disco compacto “Tempo Nauta” (Circuito Rec, 2000), primer álbum de un grupo electrónico de Lima en ese formato. Finalmente sacan el compilatorio “Analog Series 97-01” (Circuito Rec, 2006). ¿Qué otros hechos marcaron la trayectoria de Unidad Central y por qué después de una década deciden poner fin al proyecto?

Unidad Central fue una consecuencia de grandes cosas… Tocamos en muchos sitios conciertos, radio, televisión, en el extranjero, etc. Una gran trayectoria, pero en algún momento todo se tornó muy Denso… Ya era hora de mutar a otro estado.

 

Con Círculo y Unidad participaste de los conciertos techno en los noventa y la nueva década. Fuiste partícipe del establecimiento de una naciente escena electrónica y de su proliferación en estilos que van desde lo ruidoso experimental hasta lo más pop. Desde ese lado, ¿Cuál crees ha sido el aporte de ambos proyectos a esta escena en el Perú?

Pues el sonido es uno solo… La escena siempre crece. He sido testigo de grandes cosas… solo puedo decir y agradecer que actualmente existen muchos proyectos con sonoridades muy interesantes.

 

Tras esas dos experiencias decides formar “Operacional”. ¿Podrías contarnos de este proyecto en solitario?

OPERACIONAL es mi proyecto personal, una catarsis… enfocada en los sonidos techno… Más minimalista …! Una búsqueda.










Los inicios de UNIDAD CENTRAL se remontan a finales de la década de los ochenta. En esa época el proyecto se llamaba CÍRCULO INTERIOR y era integrado por Willy Techno, Ricardo Barrantes, Carlos Vásquez y Jorge Munive, inspirados en los maestros de la electrónica Kraftwerk. CI comenzó a trabajar con sintetizadores para poder conseguir las frecuencias sonoras ideales. Todo el 89 permanecieron comprendiendo la naturaleza de la tecnología para aparecer en 1990 en un happening organizado por el colectivo Arkadia (organizadores de fiestas new wave), fue una velada compartida con diseñadores de ropa y artistas visuales. Continuaron sus performances en la discoteca No Helden, mítico lugar de la escena underground. Participaron en la organización del encuentro de la naciente escena electrónica denominado Síntomas de Techno, logrando reunir a los exponentes locales de la nueva música. Así, el proyecto entra en una etapa de hibernación por la partida de uno de sus integrantes hacia finales de 1991 para reaparecer en 1995 con performances más frecuentes y tratando de establecer una nueva escena inspirada en la música electrónica dance. A comienzos de 1996 el proyecto tiene listo su primer material para ser lanzado al mercado. En ese nuevo contexto adopta el nombre de UNIDAD CENTRAL, presentando su primer casete Aura Sintétika (1997) en el Club Andrómeda, reducto que acogía a las nuevas corrientes sonoras electrónicas. En enero de 1998, UC comparte escenario con el proyecto electro/industrial/e.b.m Alien Produkt en la primera fiesta rave organizada en el Sargento Pimienta, además de la serie de fiestas electrónicas Trance Dance Express en dicho local. En octubre, Unidad presenta su segundo material llamado Destino la Tierra en El Arqa de Barranco, en una noche llena de frecuencias ácidas e hipnóticas. Aparecen en una entrevista para la agenda Visto & Bueno del diario El Comercio y en la televisión. En 1999, el grupo se interna en el estudio Circuito REC para grabar el álbum Tempo Nauta”. En el año 2006 se lanza el recopilatorio analog series 97-01.




        

CLIC EN LA PORTADA PARA DESCARGA

Unidad Central
Tempo Nauta
(Circuito Rec, 1999)

Ricardo Barrantes - secuencias

Carlos Vásquez - programaciones

Willy Cárdenas - vocoder


Grabado entre octubre de 1999 y febrero de 2000 en Circuito REC.

UC en el programa Umbrales de TV Perú: https://www.youtube.com/watch?v=4RHcwhLrjLw