26 de marzo de 2020

LOS PUNK DEL 86 (Asalto al cielo, 1986)



Los punk del 86

Londres. Verano de 1976. El Punk es en el origen un joven inglés nacido en los barrios pobres de la ciudad, de actitud a menudo agresiva a pesar de su apariencia endeble.
Sobreexcitados, históricos, cabellos erizados, vestidos hechos jirones, desarrapados, con profusión de alfileres en la nariz, los adolescentes devenían punks para “acabar” con todo, a la vez a sus grandes hermanos baba cools, de quienes la letargia ecológico-zen se vio totalmente ridiculizada, después, los “padres” que hubieran todavía preferido a sus hijos hippies con los cabellos largos antes que Punk, que jamás dicen “nada” sino “NO FUTURO”.
Y en fin, los muchachos de quienes la panoplia, la armadura completa cuero-clavos-peinado al plátano-cadenas-botas puntiagudas ha sido totalmente destronada por el “look”, por el estilo mucho más espantoso y paradojal de los punks.
Como hoy día, es decir, diez años más tarde, no tiene más sentido repetirse “NO FUTURO”, una nueva generación de chicos punk (que no tienen absolutamente nada de ganas de suicidarse) está naciendo.
Lejos de todos los discursos nihilistas de los primeros punks, ellos están deviniendo gentiles, cuidadosos, narcisistas y también mucho más exigentes sobre todos los detalles de sus apariencias.
Para que el efecto punk sea acertado, los ojos deben parecerse a los de un niño ruin o enfermizo. En los jóvenes, ojo a la manteca negra para los trajes o los modales de ostentación: en las mujeres, un maquillaje Drácula subrayando escrupulosamente las ojeras y huella de una placa negra todo alrededor de los ojos de los cuales la extremidad terminará en una sinuosidad puntiaguda.
Una vez “remojados” en la grasa, los dedos del punk enredan la espiga del cabello para obtener un “spike hair”, célebre corte erizado, sugiere en la cabeza una súbita explosión; también usan ellos tinturas fluorescentes rosa, naranja, verde… un punk digno de este nombre debe de estar en paro, sin empleo.
En Inglaterra los primeros punks célebres tienen un pasado profesional simpático: Dave Vanian, cantor de los DAMNED era sepulturero; el líder de los CLASH era encargado de la apertura de la correspondencia en el Ministerio del Interior… ¡Para salvaguardar a los altos funcionarios de posibles atentados de cartas tramposas de proveniencia irlandesa!
En resumen, vemos caminar por las calles de las ciudades europeas a los punk, que contrariamente a los hippies, no ignoran alegremente el mundo: ellos lo desprecian.

Antijóvenes, antiviejos, antiproles, antiburgueses, antiliberales, antihippies, antigatitos y gatitas hijitos de papá y mamá: ellos no soportan ser tachados de “PUNKS”.

FUENTE
Velarde, José. Los punk del 86. En: Asalto al cielo (6). 1° de junio de 1986, p. 13. 

23 de marzo de 2020

LA BANDA AZUL: ROCK NACIONAL CON FUTURO (1987)


La Banda Azul fue uno de los grupos más recordados de la escena pop rock de Lima en los ochenta. Un primer trabajo, editado como maxi single en 1986, y un auspicioso elepé fue su producción completa, que esperamos sea reeditada en un disco compacto. 
Presentamos una entrevista a su fundador Miguel Coyote Denegri en la época de mayor actividad del grupo.  


LA BANDA AZUL
Maxi single
Discos Hispanos del Perú S.A.


Archivo hemerográfico de Antena Horrísona

LA BANDA AZUL
Rock nacional con futuro

Tal vez para algunos el nombre de La Banda Azul todavía les resulte desconocido o acaso lo asemejen a un grupo vestido de azul en el desfile de Fiestas Patrias. Pero ellos son actualmente el grupo de pop-rock de mayor proyección internacional del país que desde enero de 1987, al cumplir su primera presentación en vivo, ha comenzado una cosecha de éxitos que día a día es mayor, gracias a la difusión de su primer maxi single titulado simplemente “La Banda Azul”.
“En un inicio tuvimos muchos problemas porque para algunos las letras de nuestras canciones eran demasiado para sus intereses y las consideraban con mucho mensaje político… extremadamente político, cosa que no era a propósito, sino que simplemente demostraban las cosas que pasan en nuestro país cada día. Ahora no dejan de ser ‘políticas’ pero están trabajadas de distinta forma”, nos cuenta Miguel Denegri, más conocido como Coyote Mickey, guitarrista y fundador del grupo.
La Banda Azul nace en 1985 y en sus inicios comenzó a trabajar como un trío conformado por Coyote Mickey en la guitarra, Édgar Cuentas en el bajo y Augusto Castro en la batería. “Pocos meses después se unió al grupo ‘Wicho’ como vocalista para grabar los temas ‘Yo lo vi pero no sé nada’, ‘Sra. Burocracia’, ‘El acuerdo nacional’ y ‘Me da igual’, que darían forma a nuestro primer LP en el mercado”.

La Banda Azul es ahora una banda totalmente renovada para sus comienzos. Cuéntanos los cambios.
“Bueno, en realidad ahora somos un sexteto, esto debido felizmente al éxito del grupo en la cuestión discográfica y las presentaciones que tuvimos en diferentes partes del país. Estos factores y otros nos llevaron hacia una profesionalización con el ingreso de Nina Mutal y Percy Bobadilla como vocalistas, Lito Figueroa en los teclados y Víctor Ríos en la batería”.

A raíz de su reciente ingreso discográfico, la EMI chilena se ha interesado en Uds. ¿Sus trabajos musicales ya se encuentran en ese mercado?
“Así es, actualmente este primer maxi single ya ha sido editado en cassettes allá en Chile, porque ellos no utilizan el disco. Y actualmente se está haciendo las gestiones para que nuestro próximo long play, que sería el primero, salga en simultáneo para Chile, Ecuador, Argentina y por supuesto Perú. El material de este próximo LP es bueno, mucho más variado y se está editando en Santiago, faltan solamente dos temas más y esperamos que para fines de agosto esté ya en circulación”.

¿Los temas que incluyen en este nuevo trabajo son totalmente de La Banda Azul?
“Sí, los temas son compuestos en conjunto… son producto peruano. Tenemos algunos títulos como ‘Cuestión de lugar’, ‘Máscaras’, ‘Los aliados están cansados’, ‘Skirimicy’ y otros que estamos seguros serán comentados por la gente que gusta de este tipo de música”.

¿Se definirían musicalmente por algún tipo de estilo en particular?
“Nosotros tenemos el estilo particular de La Banda Azul aunque podríamos situarnos como pop-rock, no estamos encasillados en ningún estilo en especial, tenemos diferentes influencias que tratamos de unificarlas. Nos gustan principalmente dos grupos peruanos: Danai y Pateando Latas y Miki Gonzales”.

¿Cuál es la actividad que cumplen en estos días?
“Bueno, nos estamos presentando en el auditorio de la Feria del Hogar hasta el 29 de este mes, compartiendo el espectáculo con otros grupos peruanos de música rock. Posteriormente nos estaremos presentando en agosto en Cajamarca y esperamos que nuestra visita coincida con la salida del disco. Todos los sábados estamos comprometidos con el ‘Nosferatu’ de Barranco y los miércoles en el ‘Sasafrás’ de San Isidro. Paralelamente estamos preparando algunas grabaciones para la televisión”.

Esperamos que todas las inquietudes de estos jóvenes músicos, que desde hace mucho se encuentran en el vaivén de este trabajo, se hagan realidad con fe y esfuerzo. “Estamos trabajando para eso”.

FUENTE
La Banda Azul: rock nacional con futuro. En: Cambio. 29 de julio de 1987, p. 14. 

21 de marzo de 2020

LOS MILITARES, LA POLICÍA, LA MÚSICA Y LA JUVENTUD (Asalto al cielo, 1986)


Una reseña musical sobre la temática de los grupos punk de distintas partes del mundo. A través de las canciones se aprecia el sentimiento de rechazo de los jóvenes rockeros hacia las instituciones policiales y castrenses.          

Archivo hemerográfico de Antena Horrísona

Los militares, la policía, la música y la juventud


“Qué estás tratando de decir que no hayas dicho antes/ eres sólo otro globo rojo inflado con gas caliente/ porque no te borras/ piensas que nos tienes sometidos/ piensas que nos has lavado el cerebro/ estás tratando de crear un estado policial/ para poder regular nuestros cuerpos/ nuestras mentes/ apuesto que duermes de noche en sábanas de seda con la mente limpia/ mientras asesinos rondan las calles vestidos de verde” (“Tiempo de verdades” – The Jam, Inglaterra).
Parecen líneas hechas especialmente para Lima pero se trata de una de las tantas letras rockandrolleras que circulan sobre todo el planeta. El sentimiento antimilitar o antipolicial ronda por la cabeza de todos los jóvenes del mundo, precisamente en el rockandroll han encontrado una forma de expresión y enfrentamiento contra los abusos a que son sometidos. No se necesita ser letrado para entender el estado de las cosas actualmente, así en las crónicas de las canciones podemos encontrar desde posiciones antibélicas, antimilitares, hasta réplicas contra el “cotidiano” abuso policial. Pese a que nadie se salva ya… “La cana me va a liquidar/ me van a mandar al fondo/ seré N.N. me borrarán el apellido/… fueron los milicos/ que me mandaron bajo tierra/ ¿Yo seré hijo del país?/ o seré el héroe de las Malvinas aquí... (“Desaparecido” – Comando Suicida, Argentina).
Es que en ningún lugar hay paz… “Reagan da las armas/ y el pueblo da la sangre/ en El Salvador… (Fogo Cruzado, Brasil).
No por eso se renunciará a la lucha, los brasileños agregan: “No queremos guerra/ tampoco creemos que con –paz y amor– alguna cosa va a cambiar/ queremos unión y lucha para la victoria de nuestras ideas”. En algunos países como México existen edictos que condenan a detener a jóvenes que vistan: “Feos y curiosos” (los punk-rockers de cuero negro)… "Salgo a la calle sólo a caminar/ se cruzó un CHOTA/ no me deja pasar/ me piden la cartilla del día/… me suben a la patrulla/ por lo feo y lo pobre que estoy”… (Solución Mortal, México).
En respuesta los muchachos realizaron un “Festival contra los abusos policiales” en la colina Sánchez Taboada del Distrito Federal. Iguales problemas y sentimientos hallamos en Chile (Los Prisioneros), Italia (Indigesti), Colombia (Fark), USA, Bélgica, Grecia, etc.
En Lima es casi un clásico el tema del guitarrista de Narcosis (Fernando) “Sucio Policía”… “Sucio policía verde/ actúas por conveniencia/ defiendes la decadencia/ el honor no es tu divisa/ tu divisa es la corrupción/ abusas de la autoridad/ porque en la otra mano tienes la pistola…”
Recoge cuanto hemos vivido estos últimos años. Es que la violencia no sólo es impartida desde los medios, se aplica directamente sobre los jóvenes. No son casualidad las coincidencias que se encuentran en los textos, es reflejo real de las frustraciones pasadas herencia de los adultos.
“Si te cogen/ si te encierran/ si te atan/ y te torturan/ si te escupen/ y te ensucian/ y la rabia te hace llorar/ en realidad es la sociedad/ ellos comen/ ellos ordenan/ ellos son los que gobiernan/ ellos matan/ tú obedeces/ ellos cobran/ y tú pagas/ en realidad es la sociedad/ esto es la puta ruina/ unos matan/ otros brindan/ y si quieres protestar/ ellos te hacen callar/ en realidad es la sociedad./ No te engañes/ a ti mismo/ esto nunca cambiará/ es la ley del más fuerte/ un camino sin final/ en realidad es la sociedad”… (“Kaos” – NO!, España).
En realidad el sentimiento pesimista también alcanza a los jóvenes, cansados ya de tantas promesas, sólo se les llama para la guerra o elecciones. En ese sentido, el sentimiento antimilitar en Latinoamérica crece día a día, al igual que los que desertan del servicio militar en Lima. Cada vez son más los que no quieren ser cómplices de una GUERRA. Se habla de guerra sucia pero, en verdad, ¿existe guerra limpia? Todas las guerras son sucias, ¿o es que algún hombre que pise la tierra se siente honrado por aplastarle el cerebro a otro? En estos tiempos la juventud no sólo es futuro, también es presente, y ahora ya no cree en nadie. Pero los tiempos de verdades han llegado.


FUENTE
Luz Bell. Los militares, la policía, la música y la juventud. En: Asalto al cielo (13). 27 de julio de 1986, p. 11. 

20 de marzo de 2020

RUPTURA PUNKERA CONTRA EL ROCK ESTABLECIDO (Asalto al cielo, 1986)


Una nota de firma anónima con información sobre los grupos punk londinenses que aparecieron a mediados de los setenta y la repercusión de su música hacia otras latitudes. 


Archivo hemerográfico de Antena Horrísona


Ruptura punkera contra el rock establecido

Hace ya diez años que el rock comenzó a respirar aires nuevos, a levantarse de su letargo y a negarse a rendir culto a ídolos de barro.
El nuevo rock llamado Punk, por el hecho de tener una sólida base social (base que estaba integrada por la minoría del sistema social inglés, cuna del Punk) tiene que ser valorada o repudiada, pero no ignorada.
Y es que el hecho de retornar el rock a las calles, que en realidad es de donde salió, y de dar alternativas a éste trae consigo un nuevo punto de vista generacional; uno de éstos es la autogestión que se puede apreciar en la escena rockera local en el llamado rock nacional, en el hecho de autoproducir grabaciones, conciertos, fanzines, etc.
Es así que aparecen como un vendaval, con tufo a calle y como provocación a la sociedad, a los viejos rockeros y a la puritana, los punk londinenses: London SS (conglomerado de jovenzuelos punk de leves conocimientos musicales que luego formarían otras bandas), Eddie ’n’ The Hot Rods (Eddie y las Pichulas), Chelsea, The Damned (Los Condenados), Subway Sect (Secta Subterránea), The Swankers (Los Pajeros), que de repente cambiaron su nombre por el más sugestivo de The Sex Pistols (Las Pingas, en jerga), grupo que dio más avanzada en el novato punk rock, The Clash, The Stranglers (Los Estranguladores), The Buzzcocks, Eater, y en fin, toda una fuerza juvenil punkera.
En un momento de efervescencia, jóvenes inexpertos, en su gran mayoría desilusionados y vacíos, encuentran eco y llenan ese gran hueco que les había legado el partido conservador inglés. Se crean grupos de efímera duración, aunque algunos más consistentes siguen en la vanguardia de hoy, como Siouxsie ’n’ The Banshees (Susi y los Mal Agüeros) grupo en el que llegó a tocar alguna vez el occiso bajo de los Sex Pistols, Sid Vicious, que se suicidó con una sobredosis de heroína.
Con todos estos ingredientes el Punk, que muchos creen muerto, o lo consideran como “nueva moda” (la ingenua y bastante vacía “juventud peruana”) se ha diversificado y es influencia para muchos en todo el mundo, como en el caso del local Rock Subterráneo.

FUENTE
Antimanipulación. Ruptura punkera contra el rock establecido. En: Asalto al cielo (13). 27 de julio de 1986, p. 14. 

10 de marzo de 2020

GRABACIONES: Leuzemia (El Virrey)


En la sección cultural de El Comercio, cada semana en su columna Larga duración se comentaban los nuevos lanzamientos discográficos para el mercado peruano. Una de las novedades fue el elepé del grupo Leuzemia al cual viene esta crítica negativa.

LEUZEMIA
Archivo de La República 


LEUZEMIA (Virrey).- Leuzemia es un grupo local que pertenece al “rock subterráneo” y, al parecer, tiene sus seguidores. Sólo eso podría explicar que la disquera se preocupara en producir este long-play. Porque, realmente, para el que redacta esta columna no vale la pena tanto esfuerzo. Los intérpretes son mediocres y, asimismo su repertorio, que trata de aparecer franco, original y desenfadado, no convence. Y los integrantes del cuarteto deben estar conscientes de todo ello, porque ni siquiera figuran con sus nombres en los créditos de la contracarátula.

Archivo hemerográfico de Antena Horrísona

FUENTE
Leuzemia (Virrey). En: El Comercio. 23 de febrero de 1986, p. C8. 


3 de marzo de 2020

ESCALERA AL CIELO. Subterráneos emergen en concurso (Caretas, 1987)


El Concurso Nacional de Rock No Profesional fue la palestra donde cada fin de semana los rockeros nacionales interpretaban sus canciones en una competencia que reunió a los aficionados a las variantes de este variopinto género musical. El grupo ganador fue Voz Propia, cultor del post-punk en su vertiente dark; y en segundo puesto quedó el metalero Orgus.

Archivo hemerográfico de Antena Horrísona



Escalera al cielo
Subterráneos emergen en concurso

Cinco meses duró el primer campeonato de rock no profesional organizado por Tallerrock. Cinco meses durante los cuales participaron ciento veinte grupos de todo el Perú; un grupo punk ayacuchano llamado Apocalipsis, por ejemplo: el rock como el medio de expresión más cercano a la juventud. Metaleros, punks, darks, poseros, todas las etiquetas taxonómicas modernas se justificaban para referirse a la fauna que seguía y participaba en el concurso durante estos meses. Lugar, la discoteca No Helden (“No Héroes”), subterránea, por cierto. Simplemente, gente joven sobre un escenario tratando de decir algo con música, e intentando hacer de esta expresión una profesión sin tener que comercializarse a extremos tipo Río u otros grupos que tampoco dicen nada. El grupo metalero Orgus quedó en segundo lugar. El heavy metal (“metal pesado”) es un género que cuenta con gran cantidad de seguidores en Lima –pelucones, blue-jeans, cuero, cadenas– pero mucho de su ideología raya en la confusión.
Hay unos libros que dicen que Orgus era un ser que vivía encerrado y se alimentaba de carne humana, dice Coco, cantante. Sus letras tocan temas cotidianos desde el punto de vista metalero, es decir, demonios, mal/ bien, religión, profecías, satanismo (a veces). La canción Genocidio de Orgus: Muchas cosas que todos pueden ver y se niegan a creer que la vida tiene serias pruebas/ y no las quieren pasar./ Si abren las puertas de la oscuridad al demonio hallarán/ esa es la guillotina del mal en la que acabarán.


PRIMER DEMO
        Un grupo etiquetado como dark (“oscuro”) obtuvo el primer puesto: Voz Propia. Grupo que según Raúl Montañez (ex Leucemia) ocupa el espacio dejado por Leucemia, grupo prócer de la subterraneidad peruana. Más gente joven se está dando cuenta de lo que pasa ahora, dice Miguel Ángel, el cantante. Canción El Manto Gris, de Voz Propia: Él soñó ser el hombre del manto gris/ tenía que tener valor y destruir su antiguo yo./ Hoy son miles, hoy son muchos./ El sol sólo existe para ellos y el fuego es eterno./ El manto lo cubrió y él respiró. / Las lágrimas brotaron y amó.


DIVINO TESORO
El adulto no entiende o mira por encima del hombro o simplemente no quiere entender –esos muchachitos podrían estar haciendo algo más productivo y vestirse bien en vez de hacer bulla y tomar drogas– y olvidan una vez más que ellos también fueron jóvenes, o –peor aún–, recuerdan que también fueron jóvenes, pero que cuando lo fueron no se atrevieron a decir nada. Olvidando, por último, que no necesariamente hay que ser jóvenes para tener algo propio que decir.
(J. Bedoya)


FUENTE
Bedoya, Jaime. Escalera al infierno. En: Caretas (977). 19 de octubre de 1987, pp. 8283. 

24 de febrero de 2020

LA VIEJA OLA: Crónica de una matinal en el cine Tauro (1987)




Archivo hemerográfico de Antena Horrísona


La vieja ola

Veinte años después, retornan las matinales con las mismas estrellas de entonces… sólo que un poco más encanecidas o ligeramente calvas y no pocos rollos en el abdomen.
De todos modos, un espectáculo que vale la pena.

La pareja de esposos hacía su cola esperando ingresar al cine Tauro para asistir a la matinal. Y mientras sus pequeños hijos desaparecían de su lado en busca de golosinas, ellos alucinaron que retrocedían en el tiempo y que eran otra vez los colegiales enamorados que allá por 1966 llegaban al cine para espectar sus matinales con los reyes de la nueva ola como Los York’s, Los Shains y Los Doltons.
Pero el encanto se rompió cuando vieron llegar a los músicos: sus cuerpos adiposos y curtidos fueron los espejos donde se vieron reflejados. La pareja reconoció sus carnes cuando descubrieron las masas gelatinosas de Elmo Rivero y Carlos Corzo. El señor reconoció que debía usan un tónico capilar contra la calvicie cuando observó la frente demasiado amplia de Jean Paul “El Troglodita” y la del propio Pepe Cipolla.
En fin, cuando vieron llegar a sus hijos con bolsas de chizitos en la mano y observaron que el otrora novísimo cine Tauro ya no era el mismo en ese momento. Se percataron que veinte años no pasan en vano y que por un regreso al pasado acompañados de sus viejos ídolos –aunque sea por tres horas– bien valía apoquinar los noventa intis del boleto.


EL TÚNEL DEL TIEMPO
Los afiches anunciaron la presentación de El Troglodita, Carlos Corzo, Pepe Cipolla, Elmo Rivero y –como máxima atracción– Pablo Luna, vocalista del recordado grupo Los York’s. A ese llamado habían acudido a la platea trescientos nostálgicos, entre los que se encontraban gente madura con sus hijos, algunos otros solteros que no alcanzaron pareja en aquellos tiempos de locura y muchas adolescentes bullangueras, hijas seguramente, de algunos matrimonios nuevaoleros.
Público muy distinto por cierto al de las matinales de antaño, compuesto básicamente por colegiales que realizaban esa actividad para sacar fondos para las promociones.
        Lucho Aguilar, empeñoso promotor nuevaolero, hace veinticinco años que grita anunciando la presencia de Jean Paul “El Troglodita”, desde “El túnel del tiempo”.
Lo cierto es que al parecer ese túnel se malogró porque del Troglodita de ayer ya no queda mucho. Nada de la pelucaza y además, exhibe una figura delgada que dista mucho de ser la de un troglodita, a pesar de vestir todavía un traje de piel de Leopardo.
Antaño llegaba al escenario y rompía una silla en cada función. Ya no podemos darnos esos lujos”, afirma Aguilar, aunque algunos jóvenes asistentes pusieron en duda que antaño este delgaducho cantante haya podido destruir semanalmente sillas aunque sea de triplay.
Lo cierto que si antaño rompía corazones, hoy también. Aunque los de ahora son corazones de mujeres cansadas por la edad y la dureza de la vida y, para colmo, esos maduros corazones los tienen que compartir con los maridos que también asisten a la matinal.
Su padre no quería que cantara –recuerda Aguilar, tramontándose por el Túnel del Tiempo, veinticinco años antes– el señor era militar de alto rango y nos botaba. Pero el Troglodita se escapaba y cantaba en las matinales”.
Ahora también canta, las chicas de ayer, señoras hoy, dan los mismos grititos y coquetean con los ojos igual. El Troglodita invita a bailar y más de cincuenta parejas amenazan con romper el piso del Tauro danzando al ritmo de “La Bamba”.
Algunos señoras aprovechan la confusión para estamparle un beso en la mejilla, pedirle autógrafo o tomarse una foto con él, demostrando una paciencia infinita al haber esperado veinticinco años para realizar semejante capricho adolescente.
Para el músico, que en la calle es un flaco bigotón como cualquier otro de Lima, tal vez estas acciones sean de mucho más valor que los tres mil intis que asegura pagarle Aguilar por show.


EL SHOW DE PABLO
En 1966 más que los solistas, en las matinales competían los grupos. Los Shains liderados por Gerardo Manuel y Pico Egoaguirre los que eran considerados “pitucos”, mientras que sus fans llegaban de Jesús María, Miraflores y San Isidro, su hinchada se congregaba en los cines Orrantia, Mariátegui, Tauro y el Ídolo de Pueblo Libre.
        Los York’s congregaban más populorum, eran trigueños y su mancha provenía de Barrios Altos, Breña, La Victoria y Rímac. Por lo tanto sus cines preferidos eran el Francisco Pizarro, Porvenir, Mundo y Excelsior.
Los York’s encarnaban en esas épocas la rebeldía y la agresividad de los de abajo. Estrafalarios en el vestir, Pablo Luna no creía en nadie… como en la actualidad.      
¡¡¡Con ustedes Pablooo Lunaaa de los York’s!!! grita Aguilar en medio de luces sicodélicas verdes, rojas y amarillas.
El público de platea delira. La pituquería que asiste clandestinamente a la mezanine para no mezclarse con la “chusma”, y que de seguro en aquella época era seguidora de Los Shains, hace un mohín de disgusto.
Pablo Luna aparece con un terno blanco, botas con tacazo, pantalones con tirantes y sin camisa. Como corbata tiene una especie de pañolón de hembrita y, como toque final, unos lentes de colorines que venden los ambulantes en Polvos Azules.
En medio de un sonido sicodélico Luna interpreta su éxito “Abrázame baby” al tiempo que se abalanza a donde está el público y abraza descaradamente a una señora. Luego besa a otra para luego irse caminando por sobre encima de las sillas mientras el público delira y una antigua fans a nuestro costado afirma que igualito lo hacía hace veinticinco años.
A la música de los York’s la denominaban “enfermedad” y saquen su línea por el nombre de este par de temas: “Pronto un doctor”, “Quiero que se vayan al infierno”. Es decir, fue un grupo que siempre se declaró admirador de Los Saicos, los más radicales de aquella acaramelada época.
Luna termina su actuación con un clásico tema de Elvis Presley: Tuti Frutti. Baila, gesticula, mueve las caderas de modo pícaro, casi obsceno, mientras los esposos miran a las esposas como diciendo “si no nos escandalizamos hace veinticinco años, no vamos a hacerlo ahora. Pero eso sí, que los chicos vayan afuera a comprar golosinas”.


AQUELLOS BELLOS SOLISTAS
Pepe Cipolla nunca tuvo buena voz, pero tenía carisma y llenaba las matinales. Elmo Rivero tenía buena voz y carisma. Todavía se recuerda su matrimonio con una modelo de canal Cinco que fue transmitido en vivo y en directo por la misma emisora.
Cipolla, a comparación de los otros, parece haberse conservado en formol. Pantalones anchos y ropa de colores le dan una apariencia juvenil al punto que al terminar su actuación algunas damas, bastante potables por lo demás, le regalan un ramo de flores.
Cuando otra guapa dama intenta darle una rosa, la puerta que da a los camerinos ya se cierra. La chica insiste y entra sola a entregarle personalmente la rosa al camerino mientras el público que asiste a su empeño arranca en murmuraciones.
Una señora a nuestro costado nos chismosea: “a esa yo la conozco, hace veinte años también hacía lo mismo. Iba donde otros cantantes con el cuento de la rosa”.  Y así son todos los domingos, como dice Aguilar: un túnel del tiempo.

FUENTE
Patiño, Víctor. La vieja ola. En: VSD, suplemento de La República. 11 de diciembre de 1987, pp. 12-13.